La construcción de un búnker subterráneo en Santa Catarina llamó la atención en las redes al unir rutina de obra, preparación para crisis, fe y supervivencialismo en un proyecto seguido por millones.
Maria Elizia Soares, 26, y André Luiz Freitas, 27, están construyendo un búnker subterráneo en una chacra en Joinville, en el norte de Santa Catarina.
El proyecto comenzó en 2023, ya ha consumido cerca de R$ 50 mil, según estimación de Maria, y ganó repercusión en las redes sociales después de que la pareja comenzara a mostrar videos con la rutina de la obra.
La historia fue relatada por Maria a UOL.
-
Grúa de carbón del antiguo puerto de Copenhague se transforma en lujoso refugio flotante con habitación, spa y vistas al mar
-
Pareja vendió todo para restaurar una mansión abandonada de 300 años y descubrió libros antiguos, objetos olvidados y habitaciones intactas por el tiempo.
-
Pareja construye una casa sostenible desde cero utilizando fardos de paja, madera y barro en Brasil
-
A los 64 años, Vó Sônia convirtió recetas caseras en un negocio familiar, fundó Casa de Bolos en Brasil y expandió la red a más de 600 tiendas, incluyendo operaciones en Portugal.
En la entrevista, ella afirmó que la construcción surgió de la preocupación de la pareja por posibles situaciones de crisis, inestabilidad y desabastecimiento.
“Son tiempos inciertos. Es importante estar preparado, porque nunca sabemos qué puede suceder mañana”, dijo.
El caso aparece en medio de un debate más amplio sobre preparación civil.
A finales de marzo, la Unión Europea recomendó que los ciudadanos mantuvieran suministros suficientes para al menos 72 horas en caso de crisis.
La orientación fue citada en discusiones sobre emergencias, conflictos, desastres e interrupción de servicios esenciales.
La recomendación europea no está ligada directamente a la obra en Santa Catarina.
Aun así, el tema ayuda a contextualizar la práctica conocida como supervivencialismo, que involucra planificación, almacenamiento de artículos básicos y preparación para escenarios extremos.
En el caso de Maria y André, la idea comenzó antes de ganar visibilidad en internet.
Cómo comenzó el búnker en Joinville
André y Maria se conocieron aún en la infancia, perdieron contacto a lo largo de los años y retomaron la relación en 2016, a través de las redes sociales.
Con el tiempo, comenzaron a compartir el interés por historias de supervivencia, escenarios de colapso y series con esta temática, como The Walking Dead.
Según Maria, André ya hablaba desde hacía años sobre la posibilidad de tener un lugar seguro.
La idea inicial era construir un chalet en la chacra con un refugio subterráneo integrado al proyecto.
Después de la compra del terreno, los dos decidieron ejecutar el plan y asumir gran parte de la construcción.
“André siempre tuvo este interés y decía que algún día necesitaríamos un lugar seguro. Con el tiempo, comencé a entender esta preocupación. Después de mucha planificación, iniciamos la construcción del búnker en 2023”, afirmó María al UOL.
El término búnker, de origen alemán, se usa para designar refugios subterráneos o reforzados, normalmente planificados para protección en situaciones de riesgo.
Estas estructuras pueden estar asociadas a conflictos, emergencias y períodos de aislamiento, dependiendo del propósito y del proyecto.
En el caso de la pareja, la propuesta es crear un espacio de seguridad dentro de la propiedad rural.
La obra, sin embargo, aún no está finalizada y sigue en curso, según los registros publicados por ambos en las redes sociales.
Aprendizaje en la práctica y ayuda técnica en la obra
María y André afirman que aprendieron gran parte del proceso durante la propia construcción.
Aun así, según María, se consultaron ingenieros al inicio para verificar los cálculos del proyecto y reducir riesgos en la ejecución de la estructura.
La rutina de la obra incluyó tareas que antes no formaban parte del cotidiano de la pareja.
María relató haber aprendido a mezclar mortero, levantar paredes y participar en etapas manuales de la construcción.
La descripción usada por ella para resumir el comienzo del proyecto fue directa: la pareja tenía “un sueño, una pala y un balde”.
“Aprendimos prácticamente todo solos, pero consultamos ingenieros para garantizar que los cálculos estuvieran correctos al inicio. Nunca imaginé que estaría mezclando mortero o levantando paredes, pero terminamos involucrándonos en cada detalle”, dijo María.
De acuerdo con ella, la parte bruta del búnker ya está lista, pero aún faltan revoque, acabado y la organización de los suministros.
Después de esta fase, la pareja pretende avanzar en la construcción del chalet planificado para la misma área de la finca.
El refugio fue pensado para recibir cuatro personas con comodidad.
En una situación de necesidad, María afirma que el espacio podría acomodar hasta diez personas, aunque sin la misma disponibilidad de área para todos.
Videos del búnker se hicieron virales en las redes sociales
Además de la obra, María y André comenzaron a registrar el proyecto en las redes sociales.
Los videos muestran etapas como planificación, excavación, fijación de la estructura en el subsuelo, instalación de placas solares y avance del acabado.
La exposición llevó a la pareja a ganar seguidores y a transformar parte de la rutina de la obra en contenido digital.
Según el texto original, algunas publicaciones superaron 5 millones de visualizaciones, atrayendo tanto a curiosos como a personas interesadas en construir refugios similares.
Incluso con asociaciones y monetización en TikTok, María estima que la pareja ya ha gastado cerca de R$ 50 mil en el proyecto.
El valor informado por ella se refiere a lo que se ha invertido hasta el momento, ya que la construcción aún no ha terminado.
“Todavía falta mucho. Como hacemos todo solo nosotros dos, la estructura del búnker está lista, pero aún necesitamos finalizar el revoque, el acabado y comenzar a almacenar los suministros. Después, vamos a pasar al montaje del chalet”, afirmó.
La repercusión hizo que la pareja comenzara a ser llamada en las redes como “pareja del apocalipsis”.
La expresión aparece relacionada con el contenido publicado por ellos y al tipo de preparación que relatan hacer, aunque María afirma que el objetivo no es asustar al público.
Sobrevivencialismo y preparación para crisis
La decisión de María y André forma parte de un comportamiento asociado al sobrevivencialismo.
La práctica reúne a personas que buscan prepararse para emergencias mediante el almacenamiento, la autonomía en la producción de alimentos, habilidades manuales y planificación para eventuales interrupciones en el funcionamiento normal de la sociedad.
El texto original señala que el movimiento ganó fuerza en Estados Unidos durante la pandemia, en medio del miedo al desabastecimiento.
En Brasil, según el mismo reportaje, el tema comenzó a circular con más intensidad en 2024, impulsado por discusiones sobre crisis económica, conflictos internacionales e inseguridad respecto al futuro.
Entre los artículos normalmente asociados a esta preparación se encuentran alimentos, medicamentos, productos de higiene, herramientas, fuentes alternativas de energía y medios de transporte.
La intensidad de esta planificación varía según el perfil de cada persona o familia.
En el caso de la pareja de Joinville, la preparación no se limita al búnker.
María afirmó que ambos tienen licencia para armas de fuego y entrenamiento, además de conocimientos relacionados con la caza, la preparación de animales y el cultivo de plantas frutales.
También según ella, la pareja mantiene animales en la propiedad como parte del plan de autosuficiencia.
Los caballos, por ejemplo, son vistos como un posible medio de transporte en una situación de crisis.
La fe cristiana también aparece en la motivación de la pareja
María asocia parte de la preparación a la fe cristiana.
Al UOL, ella dijo que evita tratar el tema con frecuencia en las redes sociales para no alarmar a los seguidores, pero afirmó que interpreta los acontecimientos actuales a partir de pasajes bíblicos del Apocalipsis.
“Intentamos hablar lo menos posible sobre esto en las redes sociales, porque somos influenciadores y no queremos asustar a nadie. Pero somos cristianos y todo esto que está sucediendo está escrito en la parte del Apocalipsis”, declaró.
La influenciadora también afirmó que el objetivo de la pareja no es aislarse de la sociedad, sino estar preparados para situaciones de emergencia.
“Nuestro objetivo no es escondernos, sino estar preparados. Creemos que la Biblia nos orienta a ser previsores”, dijo.
Al principio, María relata que le extrañó la idea de André.
Luego, pasó a ver el proyecto como una forma de precaución ante crisis económicas, la pandemia y guerras en curso en el escenario internacional, según declaró en la entrevista.
“Al principio, me extrañaba, no voy a mentir. Pero, viendo las crisis económicas, la pandemia y el actual escenario global de guerras, pensé que era mejor tomar esta precaución”, afirmó María.
El búnker de Joinville sigue en construcción, sin fecha de conclusión informada en el texto original.
Mientras la obra avanza, María y André continúan publicando videos sobre el proyecto y relatando la preparación que hacen en la finca.
“Nos preparamos para lo peor, pero esperamos que nunca sea necesario usarlo”, dijo María.
