Nueva tecnología desarrollada por investigadores suizos busca extraer oro de 20 placas madre con material derivado de leche y genera pepita evaluada en US$ 33.
Un descubrimiento prometedor hecho por investigadores suizos puede revolucionar la forma en que manejamos los residuos tecnológicos. Científicos de la ETH Zúrich han desarrollado un método sostenible para extraer pepitas de oro de electrónicos desechados, utilizando subproductos de la industria alimentaria.
El proceso, además de ser ambientalmente responsable, es financieramente atractivo — pudiendo generar hasta US$ 50 por cada dólar invertido.
Una nueva era para el oro extraído de electrónicos
Con la creciente demanda de dispositivos electrónicos, la cantidad de basura electrónica en el mundo no deja de aumentar. Pero ahora, este problema puede ser parte de la solución.
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Investigadores encontraron una forma de recuperar metales preciosos, como el oro, utilizando materiales que normalmente serían desechados, como restos de la producción de queso.
La técnica utiliza esponjas hechas de nanofibras proteicas derivadas del suero de leche, creando un proceso químico que retira el oro disuelto de placas madre y lo transforma en pepitas puras.
Este avance, descrito en un artículo publicado en la revista Advanced Materials, combina innovación científica con principios de economía circular.
¿Cómo funciona el proceso de extracción?
El equipo liderado por Raffaele Mezzenga, profesor de la ETH Zúrich, comenzó creando una pasta a partir de proteínas del suero de leche.
Este material fue desnaturalizado con ácido y calor hasta formar un gel, que luego fue secado en forma de esponja. Esta esponja, a su vez, se utiliza para atraer y capturar iones de oro disueltos.

Después de absorber los metales, la esponja se calienta, provocando la reducción de los iones en copos metálicos que pueden ser fundidos.
A partir de solo 20 placas madre de computadoras antiguas, los investigadores lograron producir una pepita de 450 miligramos de oro de 22 quilates — con 91% de pureza.
Costos bajos y alta rentabilidad
El diferencial de esta innovación no está solo en la sostenibilidad, sino también en la rentabilidad.
Según los investigadores, el costo energético del proceso representa solo la mitad del valor del oro recuperado. Es decir, la extracción puede generar un retorno financiero significativo si se aplica a gran escala.
La pepita extraída, por ejemplo, fue evaluada en alrededor de US$ 33 (aproximadamente R$ 164), mientras que los costos operativos estimados son bastante inferiores.
Por cada dólar invertido, el proceso puede generar hasta US$ 50 en oro, de acuerdo con la cotización actual.
El siguiente paso: comercialización y nuevos materiales
Animados con los resultados, los investigadores ahora buscan formas de escalar y comercializar la tecnología.
Además del suero de leche, el equipo planea explorar otros subproductos ricos en proteínas que puedan convertirse en esponjas para la extracción de metales preciosos de residuos electrónicos.
Esta investigación refuerza el potencial de soluciones ecológicas y de bajo costo que unen diferentes sectores — desde la industria alimentaria hasta la tecnología de recuperación de metales.
La innovación puede no solo aliviar el impacto ambiental de la eliminación de electrónicos, sino también crear nuevas oportunidades económicas para las empresas que inviertan en este modelo.
