En Jacinto Machado, SC, un agricultor cosecha una pitaya gigante de 2,3 kg. La fruta impresiona por su tamaño y motiva una nueva experiencia con semillas raras.
El 7 de mayo de 2024, una fruta inusual llamó la atención en el interior de Jacinto Machado, en el sur de Santa Catarina. Domingos Casagrande, productor rural de la región, cosechó una pitaya gigante que pesa impresionantes 2,3 kilos.
El cultivo, realizado con dedicación y técnicas cuidadosas, sorprendió al agricultor, que ahora planea iniciar un nuevo experimento con las semillas de la fruta.
El caso atrae curiosidad no solo por el tamaño inusual de la fruta, sino también por el interés en entender cómo puede reproducirse.
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La fruta fue cosechada en el propio huerto de Domingos, después de meses de cuidado con la planta. El productor, sin embargo, no tiene intención de venderla. Quiere usarla para nuevas plantaciones y observar lo que podrá surgir en los próximos años.
La pitaya gigante nació de un esqueje prometedor
La historia de la pitaya gigante comenzó de manera simple. La siembra se realizó en un balde, pero un esqueje llamó la atención por su tallo más robusto.
Al notar el vigor de la planta, Domingos la trasladó al campo. Fue allí donde, años después, la pitaya gigante se desarrolló. Según él, la fruta creció de forma aislada después de que la floración de 2024 generara solo un único fruto.

“Cosechamos con las otras frutas del huerto. Fue cosechada, está aquí guardadita dentro de casa«, contó el agricultor, aún sorprendido con el tamaño de la cosecha.
Técnica de refuerzo garantizó el soporte de la fruta
Con el peso inusual de la pitaya, Domingos tuvo que tomar medidas adicionales para garantizar que la planta no se dañara.
Refuerza el tallo donde la fruta se estaba formando, lo que fue esencial para sostener el crecimiento saludable de la fruta gigante.
Ya con cerca de 15 días después de la polinización, el agricultor notó que el fruto tendría un tamaño fuera de lo habitual.
Semillas serán usadas para nueva experiencia
Ante el hecho inusual, Domingos ahora desea profundizar el estudio sobre la fruta. El plan es dejar que la pitaya gigante madure bien antes de extraer sus semillas.

“Vamos a sacar la semilla de ella, que quiero hacer más un trabajo sobre ella para ver qué va a producir, qué fruto va a producir dentro de cuatro años«, explicó el productor.
Según él, una semilla de pitaya tarda alrededor de cuatro años en dar frutos. Por eso, será necesaria paciencia hasta descubrir si el experimento podrá generar otros frutos tan sorprendentes como este.
La pitaya gigante puede inspirar nuevos cultivos
Esta no fue la primera vez que la planta generó frutos inusuales. En 2023, la misma planta ya había sorprendido con frutas más grandes de lo normal.
Ahora, con el nuevo ejemplar de 2,3 kg, Domingos busca entender si hay un patrón genético o si factores ambientales influyeron en el crecimiento de la fruta. Él afirma que va a repetir el proceso que hizo hace cuatro años, cuando inició el cultivo del esqueje original.
“Como hice con este pie hace cuatro años, voy a hacer una experiencia para dentro de cuatro años de nuevo«, finalizó el agricultor.
Curiosidad creciente sobre la pitaya gigante
La historia de la pitaya gigante de Jacinto Machado muestra cómo la agricultura familiar puede sorprender y contribuir al conocimiento sobre el cultivo de frutas exóticas.
El caso puede servir de inspiración para otros productores rurales que buscan resultados diferenciados con técnicas simples y observación cuidadosa de la naturaleza.
La fruta del dragón, como también se la conoce, gana ahora un capítulo curioso más en la historia de la agricultura brasileña.
Con información de g1.

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