El proyecto, llamado SWARM, es de las empresas Reach Power y Gambit y recibió fondos del fondo OECIF, vinculado al Departamento de Guerra. La idea es unir energía inalámbrica por radiofrecuencia con inteligencia artificial de enjambre para mantener drones en el aire. Por ahora, es una promesa de un proyecto aún en desarrollo.
Las empresas estadounidenses Reach Power y Gambit anunciaron que su proyecto conjunto, el SWARM, recibió financiación del Departamento de Guerra de los Estados Unidos para mantener drones en el aire sin parar. Según los equipos responsables, la propuesta es recargar las aeronaves en pleno vuelo, por ondas de radio, para que pequeñas flotas vuelen 24 horas al día, 7 días a la semana, sin necesidad de aterrizar o cambiar baterías. Es esta promesa la que está en el centro del proyecto.
El SWARM combina la tecnología de transmisión de energía inalámbrica de Reach Power con el software de sistemas autónomos de Gambit, orientado a misiones militares. De acuerdo con el material divulgado en junio de 2026 por el portal interestingengineering, el proyecto recibió fondos del OECIF, un fondo del Departamento de Guerra de EE. UU. dedicado a innovaciones de energía operacional. Cabe recordar, sin embargo, que el sistema acaba de ser financiado y aún no está en operación.
El problema de la batería en los drones
El gran límite de los drones pequeños es la batería. Según Reach Power, los modelos del llamado Grupo 1, baratos y muy usados en conflictos actuales, suelen volar por solo unos 30 minutos con una sola carga. Cuando se lanza y organiza un enjambre, el tiempo útil de misión disminuye aún más.
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De acuerdo con el material, aumentar la batería no resuelve el problema, porque encarece y pesa, justamente lo opuesto a la ventaja de estos drones, que es ser baratos y desechables. La logística de grandes flotas también es compleja, ya que los operadores necesitan instalar, retirar, cargar y cambiar las baterías de cada aparato antes y después de cada vuelo. En zonas de conflicto, este reabastecimiento es peligroso y ayuda a explicar por qué la eficacia de los drones en combate activo sería de solo el 30%, según Reach.
Cómo el SWARM pretende recargar los drones en el aire

La propuesta del SWARM es superar este límite uniendo dos tecnologías. Según el material, la transmisión de energía sin cables de Reach Power se une al software de sistemas autónomos de Gambit. En la práctica, los drones volarían hasta puntos de referencia para recibir energía de radiofrecuencia dirigida durante la misión, sin aterrizaje y sin ayuda humana.
La inteligencia artificial de Gambit sería responsable de monitorear, en cada aeronave, el nivel de batería, las necesidades de la misión y las posibilidades de recarga, ajustando rutas y comportamiento en tiempo real. De acuerdo con las empresas, el sistema combinado permitiría que el enjambre gestionara la energía de forma autónoma, mantuviera presencia continua y dependiera menos del apoyo en tierra. Todo esto, cabe destacar, es el objetivo descrito por el proyecto, aún no comprobado en la práctica.
Qué dicen las empresas y el Departamento de Guerra
Para los creadores, la ganancia estaría en liberar a los drones de la dependencia de la batería. Chris Davlantes, fundador y presidente de Reach Power, afirmó que «los enjambres de drones son tan persistentes como sus baterías» y que el SWARM cambiaría esta lógica. Por su parte, Josh Giegel, presidente de Gambit, dijo que «la limitación actual no es solo la autonomía, sino la carga operativa» involucrada en el mantenimiento de los equipos.
Del lado del gobierno, el OECIF se presenta como el principal programa del Departamento de Guerra de los Estados Unidos para innovaciones de energía operacional. Según el material, la transmisión de energía aparece como prioridad en este esfuerzo. Christopher DePuma, líder del portafolio de energía operacional, afirmó que «la inversión inicial del OECIF en transmisión de energía» estaría generando resultados estratégicos a medida que el combate avanza hacia operaciones autónomas.
Para qué sirve y qué aún falta probar
Según el material, el SWARM apunta a misiones que requieren cobertura continua, como inteligencia, vigilancia y reconocimiento, seguridad de fronteras, defensa aérea y protección de tropas, además de sistemas de defensa contra drones. Reach Power desarrolla carga sin cables por radiofrecuencia para drones, sensores y robots en los sectores de defensa e industrial, mientras que Gambit proporciona software de inteligencia artificial para equipos de robots que operan en entornos complejos.
Aun así, es importante separar el anuncio del resultado. Todo el rendimiento descrito es la meta de un proyecto que acaba de recibir financiación, y no de un sistema ya probado en el campo, quedando por demostrar si la recarga por radiofrecuencia funciona de manera confiable a gran escala y en combate real. El premio refleja el interés militar creciente en drones más autónomos, un campo que también plantea cuestiones operativas y éticas sobre sistemas militares cada vez más autónomos.
El SWARM intenta atacar el punto más débil de los drones, la batería, con una promesa audaz, recargar las aeronaves en el aire por ondas de radio para que un enjambre vuele sin parar. El financiamiento del Departamento de Guerra de los Estados Unidos muestra el interés militar en la idea, pero el resultado aún depende de que el proyecto salga del papel y funcione en la práctica. Entre la promesa y la prueba, queda la expectativa sobre hasta dónde la recarga inalámbrica puede cambiar el uso de drones.
¿Y tú, crees que recargar drones en el aire por ondas de radio funcionará como promete, o aún lo ves como algo lejano? Comenta tu opinión e intercambia ideas con otros lectores, con respeto a las diferentes visiones

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