Encontrada en el fondo del Mar del Norte, una ancla romana de casi 2.000 años sobrevivió bajo arena espesa y puede revelar antiguas rutas comerciales y actividad marítima poco conocida regional
Una ancla romana de casi 2.000 años fue encontrada en el fondo del Mar del Norte, en la costa del Reino Unido, durante un levantamiento del lecho marino. Cubierta por capas espesas de arena, la pieza resistió de manera inusual a la descomposición causada por corrientes y oxígeno.
Conservación inusual
El estado de conservación es el punto más sorprendente del descubrimiento. La ancla estaba hecha de madera y hierro, combinación que suele deteriorarse rápidamente bajo el agua.
En este caso, la arena espesa funcionó como protección natural. Los bajos niveles de oxígeno también ayudaron a desacelerar la descomposición, permitiendo que la estructura sobreviviera por mucho más tiempo.
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Según informó Arkeonews, este conjunto de condiciones explica por qué la ancla romana llegó a la superficie en un nivel de preservación tan raro para un objeto de este tipo.
Rareza histórica
Brandon Mason, arqueólogo marítimo de Maritime Archaeology, afirmó que todo indica que se trata de una ancla romana de casi 2.000 años, lo que la convierte en una pieza histórica extremadamente rara.
Dijo que, si la fecha se confirma, será difícil sobreestimar su importancia. Mason recordó que solo se conocen tres anclas pre-vikingas fuera de la región del Mediterráneo en las aguas del norte de Europa.
Según él, solo dos han sobrevivido. Por eso, la nueva pieza se destaca no solo por su antigüedad, sino también por el hecho de haber permanecido preservada en un ambiente normalmente destructivo.
El diseño de la ancla fue descrito como simple, pero eficaz. Las partes de hierro añadían peso, mientras que la estructura de madera mantenía el conjunto unido.
Este arreglo muestra la practicidad de la ingeniería romana y ayuda a entender cómo la pieza cumplía su función en embarcaciones que circulaban por estas aguas.
Señal de antiguas rutas
La ancla probablemente perteneció a un barco involucrado en actividades comerciales. Reportajes de BBC Newsround citan que embarcaciones en el área transportaban mercancías como metal y cerámica por el Mar del Norte.
El hallazgo muestra que estas aguas no eran aisladas ni se utilizaban de forma rara. Barcos se desplazaban entre regiones mucho antes de la existencia de las rutas marítimas modernas.
En un comunicado publicado por Scottish Power, Mason afirmó que el descubrimiento puede ser el ejemplar más antiguo y uno de los mayores sobrevivientes ya identificados.
Declaró que la pieza ofrece pruebas concretas de la gran actividad que debió haber ocurrido en estas aguas en la época romana, aunque aún se sabe relativamente poco sobre ese movimiento.
Mason también afirmó que fue un privilegio traer el ancla a la superficie y compartir su historia con personas del este de Inglaterra y de otras partes del mundo.
Tecnología y próximos estudios
El ancla fue localizada con el uso de escaneo por sonar, tecnología capaz de detectar objetos enterrados bajo capas de arena en el fondo del mar.
Detalles divulgados sobre el trabajo muestran cómo este recurso está cambiando la forma de actuación de la arqueología subacuática, al permitir la identificación de vestigios antes ocultos bajo la superficie.
Stuart Churchley, oficial de Arqueología de Planificación Marina de Historic England, afirmó que el descubrimiento demuestra los pasos cuidadosos y metódicos del proyecto East Anglia ONE.
Dijo que encontrar un ancla potencialmente tan significativa y de esa época, en medio de la vasta extensión del fondo marino en el sur del Mar del Norte, refuerza la dimensión del trabajo realizado.
Churchley añadió que esta área fue mapeada e investigada de forma inédita. Después de localizada, el ancla pasó a ser estudiada para ampliar la comprensión sobre su fabricación y su edad.
Descubrimientos como este muestran que aún existen vestigios importantes bajo el océano, aguardando ser descubiertos bajo arena espesa.
Con información de Daily Galaxy.

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