¿Quién nunca ha tenido ese susto al recibir una multa de tránsito inesperada, especialmente cuando el responsable de la sanción fue un radar móvil?
¿Quién nunca ha tenido ese susto al recibir una multa de tránsito inesperada, especialmente cuando el responsable de la sanción fue un radar móvil?
Estos dispositivos, por ser portátiles y de difícil localización, se convierten en una verdadera pesadilla para los conductores, que a menudo se ven multados sin saber exactamente dónde se equivocaron.
Pero, al fin y al cabo, ¿cómo funcionan estos radares y qué necesitan saber los conductores para evitar sorpresas?
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¿Qué son los radares móviles y cómo funcionan?
Los radares móviles, también conocidos como radares portátiles, son dispositivos utilizados por agentes de tránsito para medir la velocidad de los vehículos en tiempo real.
A diferencia de los radares fijos, que están instalados en postes o directamente en el asfalto, los radares móviles son mucho más flexibles.
pueden ser manejados como una pistola por un policía de carreteras o montados en un vehículo o trípode, lo que facilita su transporte y aplicación en diferentes puntos de las carreteras y vías urbanas.
Estos aparatos funcionan con base en el efecto Doppler, un fenómeno físico que implica la emisión de ondas electromagnéticas.
Estas ondas se dirigen hacia el vehículo, y el cambio en la frecuencia de las ondas al regresar permite calcular la velocidad del automóvil.
Cuando el conductor supera el límite de velocidad, el radar registra la infracción y la matrícula del vehículo, garantizando la aplicación de la multa.
La regulación de los radares móviles: transparencia y visibilidad
El 1 de noviembre de 2020, la Resolución nº 798/2020 del Consejo Nacional de Tránsito (Contran) entró en vigor, trayendo nuevas reglas para la fiscalización de velocidad en las carreteras.
Entre los cambios más importantes está la exigencia de que los radares, sean fijos o móviles, no pueden ser instalados en lugares ocultos o camuflados.
La intención es que la fiscalización tenga un carácter educativo, permitiendo al conductor percibir la presencia del radar y ajustar su velocidad antes de ser multado.
Según la nueva regulación, los radares móviles solo pueden ser utilizados por agentes debidamente uniformados y en acciones ostentosas, es decir, los agentes no pueden esconderse para realizar la fiscalización.
Además, la resolución determina que todos los tramos donde la fiscalización con radares móviles ocurrirá deben ser divulgados por los órganos de tránsito en internet.
Esto garantiza que los conductores sepan, de antemano, dónde pueden ser fiscalizados y ajusten su velocidad en consecuencia.
A pesar de la regulación, los radares siguen siendo utilizados de forma irregular
Aunque la Resolución 798/2020 ha sido un intento de hacer la fiscalización más transparente, todavía existen casos de infracciones cometidas por agentes de tránsito.
Es común que los conductores informen que han sido multados por radares móviles escondidos detrás de árboles, pasarelas u otros obstáculos.
Una de las situaciones más polémicas fue registrada en video, cuando un conductor grabó a un policía de la Policía Rodoviaria Federal (PRF) intentando ocultarse detrás de un árbol mientras operaba un radar portátil.
Este tipo de práctica es ilegal, ya que contradice directamente la Resolución 798, que exige que los radares móviles estén visibles para el conductor.
Aunque la ley prohíbe este tipo de conducta, es importante entender que, en la práctica, no todos los agentes siguen las normas al pie de la letra.
Si usted ha sido multado por un radar móvil oculto, sepa que es posible apelar esa multa con base en la Resolución 798/2020.
¿Cómo protegerse si lo atrapan?
Si usted cree haber sido multado injustamente por un radar móvil escondido, es fundamental saber cómo actuar para garantizar sus derechos.
Aquí están los pasos que puede seguir para intentar anular la multa:
- Reúna pruebas: Tome fotos o grabe videos del lugar donde el radar estaba posicionado. Esto puede incluir imágenes que muestren si el radar estaba oculto por objetos como árboles, pasarelas u otros obstáculos.
- Verifique la señalización: La Resolución 798/2020 exige que la señalización del límite de velocidad esté clara y visible antes de la fiscalización. Si la placa de velocidad (R-19) no estaba visible o fue mal posicionada, esto puede ser a su favor.
- Presente un recurso: Después de reunir las pruebas, el siguiente paso es presentar un recurso formal ante el órgano responsable de la multa, como la PRF o el Departamento de Estradas de Rodagem (DER).
En el recurso, enfatice la violación de las normas de la Resolución 798/2020, citando que el radar estaba oculto y que el agente no estaba actuando de manera ostensible.
- Adjunte las evidencias: En el recurso, es esencial adjuntar las fotos o videos que demuestren que el radar estaba oculto, además de evidenciar que la señalización del límite de velocidad no estaba clara.
Con esto, la multa podrá ser anulada, en caso de que la infracción sea confirmada como irregular.
Cambios en la fiscalización y la concientización de los conductores
La idea de la Resolución nº 798/2020 es hacer la fiscalización más educativa, dándole al conductor la oportunidad de reducir la velocidad antes de ser multado.
Con la obligatoriedad de que los radares móviles estén visibles, el comportamiento del conductor puede ajustarse en función de lo que ve en las carreteras.
Esto no significa que los conductores puedan relajarse, sino que la fiscalización debe ser más transparente y justa.
Aun así, la falta de fiscalización consistente y la aplicación irregular de las normas por parte de los agentes de tránsito han generado malestar entre los conductores.
En un país con tantas carreteras y diversas formas de fiscalización, la transparencia debe ser una prioridad para garantizar que los conductores puedan comportarse de manera responsable sin el miedo de ser sorprendidos.
Radar móvil y el futuro de la fiscalización en las carreteras
El radar móvil, aunque es una herramienta eficaz para garantizar la seguridad en las carreteras, aún es objeto de controversias y disputas legales.
Con la regulación más reciente, los conductores ahora tienen más garantías de que la fiscalización será transparente y justa.
Sin embargo, todavía hay muchos desafíos por delante, especialmente en lo que respecta al cumplimiento de las normas y a la educación de los conductores.
¿Serán los radares móviles siempre una herramienta justa de fiscalización o la práctica de «esconderlos» seguirá siendo un problema?
¿Cómo crees que podría mejorarse la fiscalización para garantizar la equidad en las carreteras brasileñas?

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