Inaugurada en Mulegns, en Suiza, la torre reúne 32 columnas de concreto, armadura de acero integrada, 2.500 capas impresas y sistema modular creado para permitir desmontaje, transporte y reconstrucción en otro lugar
La Tor Alva, torre 3D inaugurada en mayo de 2025 en la aldea suiza de Mulegns, se convirtió en el edificio impreso en 3D más alto del mundo. Con 30 metros y estructura distribuida en varios pisos, la torre fue producida por un robot, recibió armadura de acero durante la impresión y podrá ser desmontada después de unos cinco años.
El proyecto fue desarrollado por la fundación cultural Nova Fundaziun Origen en colaboración con la ETH Zúrich.
La construcción de la Torre 3D reúne 32 columnas blancas, formadas por capas de concreto, y termina en un espacio abovedado usado como teatro sobre los tejados de la pequeña aldea alpina.
-
Científicos brasileños emplean técnicas nucleares avanzadas para detectar y combatir microplásticos en ríos, océanos y alimentos, mejorando el monitoreo ambiental y abriendo paso a soluciones innovadoras contra una de las mayores amenazas invisibles del siglo XXI.
-
Coleccionista alemán descubre nuevo mineral en una antigua mina, nombrado en su honor tras identificar un cristal único.
-
La gigantesca fábrica de Tesla de Elon Musk en Texas, visible desde el espacio, ocupa 929 mil metros cuadrados; Musk planea invertir 25 mil millones de dólares en una planta de chips con SpaceX y xAI en el mismo sitio para 2027.
-
Cirugía robótica a 12,000 km entre Brasil y Kuwait establece récord mundial de distancia en el Guinness
Las formas orgánicas de las columnas recuerdan trabajos de repostería. El diseño hace referencia a la historia de los pasteleros de la región, al mismo tiempo que demuestra el nivel de ornamentación posible con la fabricación digital.

Torre 3D fue impresa en 2.500 capas de concreto
La fabricación de las columnas ocurrió en el campus de la ETH Zúrich durante cinco meses. Un robot industrial depositó aproximadamente 2.500 capas de concreto, en un proceso que consumió cerca de 900 horas de impresión.
Cada capa tiene 10 milímetros de altura y entre 15 y 20 milímetros de ancho. El material fue extruido directamente por el equipo, eliminando la necesidad de los moldes usados tradicionalmente para definir el formato del concreto.
La mezcla también necesitó ser desarrollada especialmente para el proyecto. El concreto debía endurecer a la velocidad adecuada, sosteniendo las nuevas capas sin impedir que el robot continuara la impresión.
Una vez terminadas, las columnas fueron transportadas hasta Mulegns. En el lugar, los componentes fueron montados sobre un edificio histórico construido en el siglo 19.

Algoritmos definieron forma, textura y resistencia
La torre fue diseñada por los arquitectos Michael Hansmeyer y Benjamin Dillenburger, vinculados al diseño computacional.
En lugar de dibujar cada detalle por separado, el equipo utilizó algoritmos paramétricos para generar la construcción.
El sistema calculó simultáneamente la forma, la textura, la ornamentación y el comportamiento estructural de los elementos. Esto permitió crear superficies escultóricas complejas sin producir moldes artesanales específicos para cada columna.
En la construcción convencional, detalles de esta escala requerirían moldes elaborados y de alto costo. Con la impresión 3D, una superficie ornamentada puede ser producida por el mismo proceso utilizado para imprimir una superficie lisa.

Armadura integrada hace que el concreto sea totalmente estructural
El principal avance de la Torre 3D no está solo en sus 30 metros. Según el laboratorio de Tecnologías Digitales de Construcción de la ETH Zúrich, es el primer edificio de múltiples pisos con concreto impreso en 3D totalmente estructural y reforzado.
Proyectos anteriores enfrentaban una limitación: sin armadura de acero integrada, el concreto impreso podía formar paredes, pero no asumir por sí solo la sustentación completa de edificios verticales con varios pisos.
El equipo desarrolló un sistema que incorpora automáticamente la armadura de acero durante la impresión.
Los elementos también recibieron pretensado, técnica empleada para mejorar el comportamiento estructural de las piezas.
Según el laboratorio, el conjunto presenta un comportamiento mecánico equivalente al concreto convencional.
El método permite producir estructuras verticales con paredes más delgadas, mejor aprovechamiento del material y reducción del desperdicio generado por los moldes.

Torre permanecerá cinco años en Mulegns
La construcción fue planeada para permanecer aproximadamente cinco años en la aldea. Después de ese período, sus componentes podrán ser desmontados, transportados y remontados en otro lugar.
El sistema modular preserva las piezas y aplica a la construcción el concepto de edificio circular. En lugar de demoler la torre al final de su utilización, el proyecto prevé el reaprovechamiento de su estructura.
Durante su permanencia en Mulegns, la Tor Alva deberá recibir visitantes y presentaciones culturales en el teatro instalado en su parte superior.
La iniciativa también busca atraer atención a una aldea que hoy posee poco más de una decena de habitantes y diversas casas vacías.
Este artículo fue elaborado con base en la información proporcionada sobre la Nova Fundaziun Origen, la ETH Zúrich y el laboratorio de Tecnologías Digitales de Construcción, con datos, números y declaraciones preservados conforme al material consultado.


¡Sé la primera persona en reaccionar!