Una “isla” hecha de plástico flota en el Pacífico Norte, sin dueño, sin leyes y con impactos alarmantes para los océanos y la vida marina
Entre California y Hawái, en el corazón del Océano Pacífico Norte, existe una masa inmensa de basura que no puede ser vista desde el espacio, ni se parece a una isla común. Sin embargo, es conocida como la “Gran Porción de Basura del Pacífico” y ocupa un área estimada de más de 160 mil km², mayor que el territorio de Francia.
Este aglomerado de basura no pertenece a ningún país, no tiene habitantes y no tiene leyes que lo regulen. Es un reflejo visible de la crisis ambiental global causada por la eliminación indebida de residuos plásticos.
A pesar del nombre, esta “isla” no tiene suelo, ni estructura fija. Es una gran sopa formada por desechos, en su mayoría plástico, flotando y siendo mantenidos juntos por corrientes marinas.
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Isla de basura: El origen del problema
La formación de este enorme acumulado de basura está ligada al vertido constante de residuos plásticos tanto en el mar como desde el continente. Se estima que alrededor de 1,3 millones de toneladas de plástico son liberadas en los océanos cada año.
El plástico, a diferencia de los materiales biodegradables, no se descompone de forma natural y puede permanecer en el entorno durante décadas. Parte de los residuos presentes hoy en la mancha provienen de la década de 1980.
Entre los materiales encontrados están los microplásticos, redes de pesca abandonadas, cuerdas, embalajes y otros objetos desechados.
La mayor parte de estos residuos se origina de actividades humanas comunes, como la pesca industrial, el transporte marítimo y la basura doméstica que llega al mar a través de ríos o directamente por las costas.
Consecuencias para la vida marina
Alrededor del 94% de todo el material acumulado son microplásticos. Estas pequeñas partículas, casi invisibles, entran en la cadena alimentaria de los océanos y pueden causar graves problemas de salud para diversas especies marinas.
Además, hay redes fantasmas, que son equipos de pesca abandonados o perdidos, que continúan capturando animales de forma accidental.
Tortugas, ballenas, pingüinos, tiburones y muchos otros seres vivos terminan ingiriendo el plástico o quedando atrapados en él. Esto puede llevar a la muerte por asfixia, desnutrición o lesiones graves. El material también transporta toxinas e incluso especies invasoras, lo que altera los ecosistemas naturales de los océanos.
Un ecosistema fuera de lo normal
A pesar de los riesgos, los investigadores han identificado más de 46 especies de invertebrados viviendo en esta mancha de basura.
Estas formas de vida se están adaptando y colonizando este ambiente artificial. Sin embargo, esto no es señal de equilibrio, sino una consecuencia de las alteraciones provocadas por la acción humana.
La presencia de organismos en este ambiente plástico revela cuánto están siendo transformados los océanos. Es un tipo de ecosistema distorsionado, resultado directo de la continua contaminación y la falta de control sobre los residuos.
Falta de leyes y de soluciones claras
Por estar en aguas internacionales, esta porción del océano no está bajo la responsabilidad de ningún país. Esto dificulta cualquier intento de regulación o limpieza.
No existen leyes específicas que traten directamente del problema, y la falta de gobernanza sobre esta área agrava aún más la situación.
La ausencia de acciones coordinadas entre los países impide soluciones efectivas. Mientras tanto, la mancha sigue creciendo, silenciosa y poco visible para quienes viven lejos del mar.
Seguimiento de la isla de basura y alerta de científicos
Organizaciones ambientales y científicos siguen la situación a través de expediciones e imágenes satelitales. Entidades como Oceana alertan sobre la urgencia de adoptar políticas de reducción del uso de plástico y de mejorar la gestión de residuos.
Aun a la vista de muchos, la “isla” de basura es una señal clara de que los impactos de la contaminación ya han superado los límites aceptables. El océano se está viendo afectado, y los efectos de esto pueden extenderse mucho más allá del mar.
Con información de Tribuna de Minas.

Caros amigos, vcs se equivocaram, e muitíssimo, neste artigo sobre a grande mancha de lixo do pacífico. Primeiramente ela tem cerca de 1,5 milhão de km2, 3x maior que a França que tem mais de 500 mil km2 (Quase 544 mil km2, sem contar Guiana Francesa e outros territórios ultramarinos) é o maior depósito de lixo oceânico do mundo com 1,8 trilhões de pedaços de plástico flutuantes com mais de 80 mil toneladas de plástico. As Informações da Tribuna de Minas estão equivocadas. Abraços, Lufe Bittencourt, geógrafo.