Ciencia y tecnología Con el riesgo de que los grifos se sequen en seis meses y sin alternativas, Windhoek se convirtió, en 1968, en la primera capital del mundo en transformar aguas residuales directamente en agua potable sin pasar por ríos o embalses y, 57 años después, la planta aún abastece el 35% de la ciudad, mientras delegaciones de EE. UU., Australia y los Emiratos estudian el modelo. Valdemar Medeiros 09/03/2026 a las 17:14