Material inspirado en calamares cambia de color y firma térmica, avanzando como camuflaje militar adaptativo contra sensores modernos.
En 2025, investigadores de la Universidad de California, Irvine, en colaboración con el Laboratorio Biológico Marino de Woods Hole, Massachusetts, presentaron avances relevantes en el desarrollo de materiales bioinspirados capaces de alterar su apariencia en respuesta a estímulos ambientales o mecánicos. El trabajo, descrito en el estudio “Los índices de refracción gradientes permiten el color estructural del calamar e inspiran materiales multispectrales”, buscó reproducir propiedades ópticas de la piel del calamar Doryteuthis pealeii, conocida por su capacidad de pasar de estados transparentes a colores intensos a través de estructuras celulares especializadas. El objetivo del proyecto fue transformar este mecanismo biológico en un material sintonizable de respuesta multispectral, un nuevo tipo de tejido militar capaz de ajustar su apariencia en el espectro visible e infrarrojo en tiempo real. Según la UC Irvine y el Laboratorio Biológico Marino, los investigadores desarrollaron compuestos flexibles inspirados en las estructuras internas de las células iridiscentes del calamar, con aplicaciones potenciales en camuflaje, gestión térmica, sensores y pantallas.
La investigación fue financiada por la DARPA y la Oficina de Investigación Científica de la Fuerza Aérea, información confirmada por el MBL.
Este tipo de tecnología interesa directamente al área de defensa porque amplía el control sobre la firma visual y térmica de tejidos y superficies, un factor cada vez más relevante en entornos monitoreados por sensores ópticos e infrarrojos. En lugar de prometer invisibilidad total, el avance se ajusta de manera más precisa como un paso importante en la creación de materiales adaptativos capaces de modular color, reflectancia y emisión térmica de manera dinámica, con potencial para reducir la detectabilidad en escenarios variados.
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Tejido militar basado en nanoingeniería permite cambio de color sin pigmentos
El funcionamiento del material no depende de pigmentos tradicionales, sino de estructuras físicas que manipulan la luz. Los investigadores replicaron un mecanismo presente en la piel del calamar basado en células reflectantes, utilizando reflectores de Bragg nanoestructurados combinados con películas metálicas ultradelgadas.
Estas estructuras están organizadas en capas capaces de interferir en la luz incidente, reflejando longitudes de onda específicas. Cuando el material se deforma —por ejemplo, al estirarse o doblarse— el espaciamiento entre estas capas cambia, alterando automáticamente el color percibido.
Este proceso ocurre de forma pasiva, sin necesidad de sistemas electrónicos complejos, lo que representa una ventaja importante para aplicaciones militares.
El nuevo tipo de tejido militar responde a estímulos mecánicos y ambientales en tiempo real
Uno de los puntos más relevantes de la tecnología es su capacidad de respuesta inmediata a estímulos físicos. A diferencia de sistemas activos que dependen de sensores y procesamiento electrónico, el material reacciona directamente a cambios mecánicos.

En la práctica, esto significa que:
- al estirarse, el tejido puede cambiar de color
- al doblarse, puede alterar el patrón de reflexión
- al sufrir variaciones ambientales, puede ajustar su apariencia
Esta respuesta directa reduce la necesidad de energía y aumenta la confiabilidad en ambientes operacionales.
Capacidad de actuar en múltiples espectros amplía relevancia militar
Además de la luz visible, los investigadores han demostrado control sobre parte del espectro infrarrojo, especialmente en el infrarrojo cercano. Esta característica es particularmente relevante para el sector de defensa, donde los sensores operan en diferentes rangos espectrales.
El material puede:
- alterar la forma en que refleja luz visible
- modificar parcialmente su firma en infrarrojo
- reducir contraste en relación al ambiente

Aunque aún no existe comprobación de invisibilidad completa en todos los espectros, los resultados indican un avance significativo en la dirección de un camuflaje multiespectral.
Reducción de firma térmica es uno de los principales desafíos en desarrollo
Uno de los aspectos más complejos de la camuflaje moderna es el control térmico. Sensores infrarrojos detectan diferencias de temperatura entre objetos y el entorno, lo que hace que la ocultación sea más difícil.
Investigaciones asociadas al proyecto indican que materiales bioinspirados pueden, en algunos casos, modular la emisión térmica, reduciendo la firma detectable. Sin embargo, igualar completamente la temperatura del entorno aún representa un desafío técnico significativo.
Aun así, cualquier reducción en la firma térmica ya puede representar una ventaja operativa.
Financiamiento militar indica interés estratégico en la tecnología
La participación de DARPA y de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos señala el interés estratégico en este tipo de material. Programas de investigación financiados por estas instituciones frecuentemente tienen como objetivo anticipar tecnologías capaces de ofrecer ventaja táctica en escenarios futuros.
La camuflaje adaptativa se considera una de las áreas críticas, especialmente ante la evolución de los sistemas de detección. En el campo de batalla actual, la capacidad de evitar la detección puede ser tan importante como la capacidad ofensiva.
Los investigadores indicaron que ya han logrado producir muestras más grandes del material, demostrando que el proceso no está restringido a pequeñas escalas de laboratorio.
Aun así, la transición a la producción industrial implica desafíos como:
- durabilidad del material
- costo de fabricación
- resistencia a condiciones extremas
Estos factores serán determinantes para la adopción práctica de la tecnología.
La tecnología responde a la evolución de los sensores en el campo de batalla moderno
La necesidad de camuflaje adaptativa está directamente ligada al avance de los sistemas de detección. Hoy, las fuerzas militares utilizan una combinación de tecnologías para identificar objetivos, incluyendo:
- cámaras de alta resolución
- sensores térmicos
- sistemas de visión nocturna
- radares avanzados
En este escenario, las soluciones tradicionales de camuflaje se vuelven insuficientes, exigiendo materiales capaces de adaptarse dinámicamente.
Material bioinspirado representa un nuevo enfoque para la invisibilidad relativa
A diferencia de la idea de invisibilidad total, la propuesta de este tipo de tecnología es reducir la detectabilidad al punto de dificultar la identificación del objetivo.
Esto puede involucrar:
- quiebre de patrones visuales
- reducción de contraste
- modulación de firma térmica
Este enfoque es más realista desde el punto de vista técnico y ya representa un avance significativo en relación con las tecnologías actuales.
El avance plantea un debate sobre el futuro de la camuflaje militar en un escenario dominado por sensores
Con el desarrollo de materiales capaces de alterar su apariencia en múltiples espectros, surge una cuestión central para la guerra moderna: ¿será posible, en el futuro, reducir drásticamente la capacidad de detección en un ambiente saturado por sensores?
A medida que las tecnologías bioinspiradas continúan evolucionando, la camuflaje deja de ser estática y se convierte en un sistema dinámico, adaptable e integrado al ambiente — un concepto que puede redefinir la forma en que las fuerzas militares operan en las próximas décadas.

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