Con Un Barco-Drone Gigante Y Un Cohete Reutilizable, China Intensifica Rivalidad Con SpaceX Y Apunta A La Cima De La Carrera Espacial Mundial.
La disputa por la liderazgo en la exploración espacial ha ganado un nuevo capítulo. China presentó un barco-drone de alta tecnología, desarrollado para recuperar cohetes reutilizables en alta mar — una respuesta directa al modelo exitoso de SpaceX.
China reveló su primer drone de recuperación de cohetes, dando un paso estratégico hacia la consolidación de su industria espacial. La nave, llamada Xingji Guihang — o “Retorno Interestelar” — fue desarrollada por la empresa privada iSpace, con sede en Pekín.
El proyecto tiene como meta viabilizar aterrizajes marítimos similares a los realizados por SpaceX con sus cohetes Falcon 9.
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Este movimiento refuerza la ambición china de alcanzar, y quizás superar, a los Estados Unidos en el sector espacial. Hasta ahora, solo los EE. UU. habían operado drones marítimos con capacidad de recuperar cohetes reutilizables.
Dimensiones Impresionantes Y Uso Compartido
El nuevo drone chino mide 100 metros de largo y 42 metros de ancho. Estas medidas lo convierten en ligeramente más grande que el barco-drone de SpaceX, que tiene 91 metros.
La cubierta de recuperación de la nave china mide 40 metros por 60 metros, espacio suficiente para acomodar el aterrizaje preciso de los propulsores.
Lo más importante es que el drone Xingji Guihang no será de uso exclusivo de la iSpace.
Según un informe del South China Morning Post, el equipo estará disponible para otras empresas chinas que operan lanzamientos espaciales, lo que podría acelerar el desarrollo colectivo del sector privado aeroespacial del país.
Modelo Inspirado En El Éxito Norteamericano
En Estados Unidos, el modelo de cooperación entre el sector público y el privado ha traído avances sin precedentes para la exploración espacial.
SpaceX se destacó al reducir drásticamente los costos de lanzamiento con sus cohetes reutilizables, como el Falcon 9. Esto fue posible gracias, en parte, al uso de drones marítimos para el aterrizaje de los propulsores.
Este tipo de aterrizaje se vuelve necesario cuando el cohete es lanzado con carga pesada.
Como parte del combustible se consume para alcanzar la órbita, no queda energía suficiente para regresar a la base terrestre. En esos casos, la solución es aterrizar el primer etapa en alta mar.
China ahora replica este modelo. La iSpace ya había realizado pruebas con su etapa de verificación reutilizable Hyperbola-2Y, impulsada por metano y oxígeno líquido.
El nuevo drone agrega una pieza fundamental a esta estrategia de reutilización.
Lanzamiento Y Destino Final Del Drone
El drone fue construido y lanzado en la ciudad de Yangzhou, en la provincia de Jiangsu. Después de las pruebas iniciales, deberá navegar por el Río Yangtsé hasta alcanzar la costa de China. Se prevé que la embarcación llegue a la provincia de Hainan en octubre.
La entrega del drone coincide con los planes de la iSpace de lanzar su cohete SQX-3 antes de fin de año. El sistema de aterrizaje del drone cuenta con tecnología de posicionamiento dinámico, similar a la utilizada por SpaceX, permitiendo ajustes automáticos de localización incluso en alta mar.
Una Nueva Fase En La Carrera Espacial
La carrera espacial entre China y Estados Unidos ha ganado nuevo impulso en los últimos años.
Mientras los EE. UU. enfrentan incertidumbres presupuestarias en la NASA, China avanza a un ritmo acelerado. Ya lanzó su propia estación espacial y realizó misiones importantes a la Luna.
Por lo tanto, el lanzamiento del drone Xingji Guihang representa más que un logro tecnológico.
Es un símbolo de que China está lista para competir por protagonismo en el espacio, utilizando las mismas herramientas y estrategias que llevaron a SpaceX a la cima de la industria aeroespacial.
