Dos temblores de magnitud 7,2 y 7,5 golpearon áreas cercanas a Caracas, destruyeron edificios en La Guaira, dejaron miles de heridos y movilizaron rescatistas extranjeros con drones, perros y cámaras térmicas en las búsquedas
Los terremotos en Venezuela dejaron al menos 920 muertos y 3.360 heridos tras dos temblores de magnitud 7,2 y 7,5 que golpearon, el 24 de junio, un área a unos 160 kilómetros al oeste de Caracas, provocando derrumbes y una carrera internacional por la localización de sobrevivientes. Datos de Reuters.
Cientos de personas aún estarían atrapadas o desaparecidas, según estimaciones gubernamentales. Un sitio web creado para reunir relatos de desapariciones acumulaba más de 50 mil registros en la tarde del viernes. El jefe humanitario de la Organización de las Naciones Unidas presentó un número similar.
El Servicio Geológico de los Estados Unidos señaló un alto potencial para que el desastre supere las 10 mil muertes.
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Si la proyección se confirma, los temblores podrían estar entre los más letales registrados en América Latina durante el último siglo.
Terremotos en Venezuela destruyen más de 100 edificios en La Guaira
La Guaira, ciudad costera en las afueras de Caracas, aparece como la región más afectada. Al menos 100 edificios colapsaron completamente, incluyendo construcciones residenciales de varios pisos.
Carreteras quedaron agrietadas, mientras que decenas de inmuebles fueron reducidos a concreto roto y estructuras metálicas retorcidas.
Nombres de los edificios fueron escritos sobre algunas ruinas para ayudar a los equipos a identificar los lugares durante las búsquedas.
Residentes comenzaron a buscar entre los escombros con sus propias manos o con herramientas improvisadas. La principal queja era la ausencia de grúas y otros equipos pesados capaces de retirar grandes losas.
Jennifer Palacios, de 25 años, afirmó que los residentes lograron sacar personas con vida de los escombros del complejo habitacional Hugo Chávez, formado por ocho torres.
Según ella, aún había víctimas atrapadas bajo las estructuras. Palacios había dejado brevemente su residencia para enterrar a su hijo de 6 años y otros cinco familiares cuando los temblores golpearon la región.
Comunidades denuncian demora de la ayuda y falta de equipos
Voluntarios comenzaron a transportar suministros en motocicletas desde Caracas y Valencia. La movilización ocurrió mientras los residentes denunciaban la falta de apoyo estatal, equipos forenses y máquinas para avanzar en las operaciones.
En Caraballeda, el abogado Ricardo Trias, de 73 años, intentaba obtener el certificado de defunción de su ahijado, retirado de los escombros el jueves. El cuerpo permanecía en el lugar porque ninguna autoridad forense había aparecido.
La ahijada de Trias, de 33 años, fue rescatada y llevada a un hospital en Caracas. La situación muestra los diferentes desafíos enfrentados por las comunidades, desde la atención de los heridos hasta la retirada e identificación de las víctimas.
La presidenta interina Delcy Rodríguez anunció que el estado de La Guaira sería militarizado para facilitar los trabajos.
También agradeció a las caravanas de voluntarios y afirmó que el gobierno había distribuido 2.600 toneladas de alimentos.
Patrullas policiales e integrantes de la Guardia Nacional fueron observados en la carretera de acceso a Los Corales, una de las comunidades más afectadas. Aun así, los residentes continuaban exigiendo mayor presencia de las autoridades en las áreas destruidas.

Equipos extranjeros usan drones, cámaras térmicas y perros
Los primeros grupos internacionales comenzaron a llegar casi dos días después de los terremotos en Venezuela. Un pequeño contingente de la República Dominicana fue el primero en alcanzar La Guaira, al final del jueves.
India y Suiza enviaron rescatistas y suministros. México movilizó 250 militares especializados en rescate, cinco perros entrenados y equipos para trabajar entre estructuras derrumbadas.
Más de 60 colombianos llegaron el viernes. El Salvador envió inicialmente más de 180 integrantes de un equipo previsto para reunir 300 personas, mientras que España movilizó casi 100 rescatistas.
Estados Unidos anunció US$ 150 millones en ayuda y el relajamiento de sanciones para facilitar la atención a las víctimas. Se enviaron dos barcos militares, mientras que helicópteros y aeronaves apoyarían las búsquedas.
En Los Corales, 50 integrantes del equipo salvadoreño evaluaron los restos del Coral Mar, complejo formado por tres edificios de diez pisos. Se utilizaron drones, cámaras térmicas y perros para buscar señales de sobrevivientes.
El jefe del equipo, Roberto Gavidia, afirmó que los residentes informaron haber escuchado gritos y logrado contacto telefónico con personas atrapadas.
Hasta ese momento, sin embargo, los socorristas aún no habían localizado sobrevivientes dentro de las estructuras.
Casi 7 millones de personas pueden ser afectadas por los terremotos en Venezuela
El organismo de migración de la ONU estimó que casi 7 millones de personas pueden sufrir los efectos del desastre. La entidad comenzó a proporcionar refugios de emergencia y otros materiales de socorro.
Los terremotos golpearon un país marcado por décadas de turbulencia económica y política, salida de millones de habitantes y deterioro de la infraestructura y los servicios básicos.
Empresas extranjeras de energía informaron que el sector petrolero venezolano no sufrió grandes interrupciones.
La Bolsa de Valores de Caracas permaneció cerrada y fue transformada en centro de recolección de ayuda humanitaria.
Antes del desastre de junio de 2026, el terremoto más mortal de la historia moderna de Venezuela había ocurrido en 1967, cuando 240 personas murieron.
Esta materia fue elaborada con base en información de Reuters.

