Reconocimiento internacional refuerza la trayectoria de Jonathan, tortuga que vive en Santa Helena y acumula récords históricos de longevidad. Nacido alrededor de 1832, el animal atravesó siglos de transformaciones y sigue despertando interés científico, turístico y cultural en diferentes partes del mundo.
Jonathan, una tortuga gigante de Seychelles estimada en 194 años, fue reconocido en 2026 como uno de los Íconos del Guinness World Records, lo que reforzó su estatus de animal terrestre vivo más viejo conocido en el mundo.
Residente de Santa Helena, territorio británico en el Atlántico Sur, el reptil se convirtió en un símbolo local a lo largo de más de un siglo en los jardines de la Plantation House, residencia oficial del gobernador de la isla.
Jonathan entra en la lista de Íconos del Guinness
De acuerdo con el Guinness World Records, Jonathan nació alrededor de 1832 y también posee el récord de tortuga más vieja jamás registrada, marca sostenida por evidencias históricas reunidas a lo largo de los años.
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La estimación considera que ya era plenamente adulto cuando llegó a Santa Helena, en 1882, a los cerca de 50 años, edad mínima usada como base para el cálculo actual.
Llegada a Santa Helena ayuda a explicar la edad estimada
Llevado de Seychelles a Santa Helena en el siglo 19, Jonathan pasó a vivir en los jardines de la Plantation House, donde se convirtió en una presencia familiar para residentes, visitantes y autoridades locales.
Con el tiempo, la tortuga ganó el apodo cariñoso de “Jono” y pasó a ocupar un lugar especial en la memoria de la isla, que acompaña su rutina desde hace varias generaciones.
Una fotografía antigua, registrada entre 1882 y 1886, ayudó al Guinness a sostener la estimación de edad atribuida al animal, pues Jonathan ya aparece adulto en el jardín de la residencia oficial.

Este registro visual refuerza la conclusión de que la tortuga había nacido décadas antes de llegar a la isla, aunque no exista un certificado o documento de nacimiento conocido.
Longevidad atraviesa hitos históricos mundiales
La trayectoria de Jonathan llama la atención porque atraviesa una parte significativa de la historia moderna, desde el período anterior a la Era Victoriana hasta el reconocimiento internacional concedido por el Guinness en 2026.
Nacido alrededor de 1832, habría venido al mundo antes del inicio del reinado de la reina Victoria, en 1837, y antes de la inauguración de monumentos como la Torre Eiffel y el Tower Bridge.
También según el Guinness, Jonathan ya estaba vivo cuando William IV ocupaba el trono británico y cuando la futura reina Victoria aún era adolescente, comparación usada para dimensionar su longevidad.
Por este conjunto de referencias, la tortuga dejó de ser solo una curiosidad biológica y pasó a representar una conexión rara entre la vida animal, la historia y la identidad de Santa Helena.
Salud de Jonathan sigue acompañada por veterinarios
A pesar de la avanzada edad, veterinarios locales informaron al Guinness que Jonathan permanece en buenas condiciones de salud, aunque presenta limitaciones esperadas para un animal con casi dos siglos de vida.
Ha perdido el olfato y tiene la visión comprometida por cataratas, pero mantiene la audición preservada, responde bien a los cuidados recibidos y continúa demostrando un apetito considerado saludable.

En años anteriores, la alimentación tuvo un papel importante en la recuperación de la tortuga, después de que el veterinario Joe Hollins percibiera pérdida de peso y fragilidad en el pico del animal.
A partir de este seguimiento, frutas y vegetales pasaron a ser ofrecidos semanalmente, medida que ayudó a Jonathan a recuperar vitalidad y a mantener una rutina más estable en la residencia oficial.
Récord despierta interés científico sobre longevidad
La inclusión de Jonathan entre los Íconos del Guinness World Records colocó a la tortuga al lado de nombres y personajes reconocidos por marcas consideradas excepcionales en diferentes áreas.
En la página oficial del homenaje, la entidad presenta a Jonathan como el animal terrestre más viejo conocido y la tortuga más vieja jamás documentada, dos récords asociados a la misma trayectoria.
Además del reconocimiento público, el caso también despierta interés científico, ya que el Guinness informa que el ADN del animal ha comenzado a ser analizado por investigadores del Vanderbilt Medical Research Center.
El objetivo del estudio es buscar pistas sobre la longevidad de tortugas gigantes, grupo conocido por vivir muchos años y por presentar características biológicas que aún interesan a la ciencia.
Rumor sobre muerte fue desmentido en abril de 2026
En abril de 2026, Jonathan volvió a ganar repercusión tras circular un rumor falso sobre su muerte en el Día de los Inocentes, información que llegó a ser atribuida indebidamente al veterinario Joe Hollins.

La Associated Press informó que la publicación engañosa también pedía donaciones en criptomonedas, antes de ser desmentida por fuentes oficiales ligadas a Santa Helena y por el propio Guinness.
En ese momento, el gobierno de la isla confirmó que Jonathan estaba vivo, mientras que el Guinness publicó una actualización mostrando que la tortuga seguía bien y permanecía bajo los cuidados habituales.
El episodio amplió la visibilidad pública del animal y mostró cómo su historia superó los límites de Santa Helena, alcanzando lectores y admiradores en diferentes países.
Símbolo vivo de la historia de Santa Helena
Actualmente, Jonathan pasa los días en los jardines de la residencia del gobernador, conviviendo con otras tortugas, alimentándose de hierba, recibiendo cuidados regulares y disfrutando del sol de la isla.
Para Santa Helena, su presencia combina valor histórico, identidad local e interés turístico, sin depender de espectáculos o intervenciones artificiales para mantener la atención del público.
Aunque la longevidad se basa en estimaciones conservadoras, el Guinness considera las evidencias disponibles suficientes para reconocer a Jonathan como el animal terrestre vivo más antiguo conocido en 2026.
