1. Inicio
  2. / Economía
  3. / Un parque nacional de 32 mil hectáreas que podría engullir tierras de agricultores en SC provocó una revuelta tan grande que una diputada federal intervino y exigió respuestas del gobierno.
Tiempo de lectura 6 min de lectura Comentarios 0 comentarios

Un parque nacional de 32 mil hectáreas que podría engullir tierras de agricultores en SC provocó una revuelta tan grande que una diputada federal intervino y exigió respuestas del gobierno.

Escrito por Bruno Teles
Publicado el 29/04/2026 a las 17:14
Actualizado el 29/04/2026 a las 17:17
¡Sé la primera persona en reaccionar!
Reaccionar al artículo

La diputada Júlia Zanatta (PL) exigió aclaraciones sobre el parque nacional de 32 mil hectáreas entre Santa Catarina y Paraná que puede imponer restricciones sobre tierras de agricultores en Joinville, Garuva y Campo Alegre, después de que una audiencia pública reuniera a residentes que temen perder propiedades con la creación de la unidad de protección integral.

El parque nacional que el gobierno federal estudia crear en el Norte de Santa Catarina se transformó en campo de batalla político después de que agricultores, pequeños empresarios y residentes de las tierras afectadas reaccionaran con fuerza contra una propuesta que puede imponer restricciones severas sobre 32 mil hectáreas de tierra distribuidas entre municipios catarinenses y paranaenses. La diputada federal Júlia Zanatta (PL) entró en el conflicto al protocolar un requerimiento dirigido al Ministerio del Medio Ambiente solicitando información detallada sobre los estudios realizados por el ICMBio (Instituto Chico Mendes de Conservación de la Biodiversidad) que fundamentan la creación del parque nacional, después de participar en una audiencia pública en Garuva a principios de mes donde la oposición de la comunidad al proyecto quedó evidente. Según la evaluación de la diputada, «el Ministerio del Medio Ambiente no puede ignorar la oposición masiva, documentada y representativa de la población directamente afectada».

La propuesta de creación del parque nacional no es reciente. Los estudios fueron divulgados en noviembre de 2025 y el proyecto fue construido en colaboración entre los diputados estatales Marquito (PSOL-SC) y Goura Nataraj (PDT-PR), con apoyo del Ministerio del Medio Ambiente y Cambio Climático, habiendo sido presentado a la ministra Marina Silva aún en 2024. La iniciativa mapeó 23 puntos con potencial turístico y prevé la preservación de nacientes, áreas de campos naturales y tramos de la Serra do Mar, argumentos ambientales que los proponentes consideran suficientes para justificar la creación de una unidad de conservación de protección integral en una región que alberga una biodiversidad significativa.

Qué prevé el parque nacional y qué municipios serían afectados

Parque nacional de 32 mil hectáreas en SC puede imponer restricciones sobre tierras de agricultores. La diputada Zanatta exigió respuestas del gobierno. Entienda la polémica.

El Parque Nacional de las Sierras de Araçatuba y Campos Naturales de Quiriri englobaría aproximadamente 32 mil hectáreas distribuidas entre cinco municipios. En Santa Catarina, Garuva concentra la mayor parte del área, con cerca de 18,4 mil hectáreas que equivalen al 37,2% del territorio previsto para el parque nacional, mientras que Joinville tendría aproximadamente 2.625 hectáreas incluidas y Campo Alegre sumaría poco más de mil hectáreas. En Paraná, los municipios de Tijucas do Sul y Guaratuba completan el área total de la propuesta.

La clasificación como unidad de conservación de protección integral es el punto que genera más fricción. A diferencia de categorías más flexibles que permiten actividades económicas dentro del área, el parque nacional impone restricciones rigurosas al uso de la tierra que prohíben la agricultura, la ganadería, la construcción y la explotación de recursos naturales dentro de los límites demarcados. Para los productores rurales, agricultores familiares y pequeños empresarios que viven y trabajan en la región desde hace generaciones, la creación del parque nacional significaría la pérdida de acceso a tierras productivas que sustentan a familias enteras y que en muchos casos representan el único patrimonio de estas comunidades.

Por qué los residentes reaccionaron con tanta fuerza contra el parque nacional

Parque nacional de 32 mil hectáreas en SC puede imponer restricciones sobre tierras de agricultores. La diputada Zanatta exigió respuestas del gobierno. Entienda la polémica.

La audiencia pública realizada en Garuva a principios de mes expuso el nivel de insatisfacción. Los residentes que asistieron al evento dejaron claro que consideran la propuesta del parque nacional una amenaza directa al modo de vida de comunidades rurales que ocupan la región desde hace décadas, y la intensidad de la reacción motivó a Zanatta a formalizar el cuestionamiento al gobierno federal por entender que la oposición registrada era «masiva, documentada y representativa». La preocupación central no es con la preservación ambiental en sí, que la mayoría reconoce como importante, sino con el instrumento elegido para realizarla: un parque nacional de protección integral que eliminaría cualquier actividad productiva dentro de sus límites.

Uno de los argumentos esgrimidos por los opositores es que parte del área prevista para el parque nacional ya cuenta con protección ambiental vigente. Áreas de preservación permanente, reservas legales obligatorias en las propiedades rurales y otras categorías de protección ya restringen el uso de la tierra en la región, y los residentes cuestionan si la creación de restricciones adicionales aún más rígidas en Santa Catarina traería un beneficio ambiental proporcional al costo social y económico que impondría sobre las comunidades afectadas. La pregunta que sintetiza la revuelta es simple: ¿por qué crear una prohibición total donde ya existe una protección parcial que funciona?

Lo que la diputada federal quiere saber sobre el parque nacional

El requerimiento de Zanatta al Ministerio del Medio Ambiente solicita información específica sobre los estudios que fundamentan la propuesta. La diputada cuestiona la metodología utilizada por el ICMBio para delimitar el área del parque nacional, los criterios que determinaron la extensión de 32 mil hectáreas y el análisis de impacto sobre agricultores y comunidades que tendrían tierras afectadas por las restricciones del parque nacional. El objetivo declarado es verificar si los estudios consideraron adecuadamente la realidad de quienes viven en la región o si priorizaron aspectos ambientales sin ponderar las consecuencias para la población local.

El Ministerio tiene un plazo reglamentario para responder al requerimiento, y la expectativa es que las aclaraciones ayuden a definir los próximos pasos. Si las respuestas indican que los estudios fueron insuficientes o que los impactos sobre los agricultores no fueron debidamente evaluados, Zanatta tendrá base para presionar por una revisión de la propuesta del parque nacional o por la adopción de una categoría de protección menos restrictiva que permita conciliar la preservación ambiental con las actividades productivas. Si los estudios se muestran robustos, el debate pasará a la fase de evaluación política donde el gobierno decidirá si avanza con la creación o retrocede ante la presión social.

Lo que está en juego para los agricultores y para el medio ambiente con el parque nacional

El conflicto en torno al parque nacional reproduce una tensión que se repite en Santa Catarina y en todo Brasil cuando las políticas de conservación afectan a las comunidades rurales. Por un lado, ambientalistas y proponentes argumentan que la Serra do Mar en el norte de Santa Catarina alberga ecosistemas amenazados, nacientes que abastecen a miles de personas y biodiversidad que justifica una protección integral. Por otro, agricultores y residentes sostienen que es posible preservar la naturaleza sin expulsar a quienes viven de la tierra, y que las categorías de conservación que permiten un uso sostenible serían una alternativa más justa que un parque nacional que prohíbe cualquier actividad humana productiva dentro de sus límites.

La propuesta sigue en fase de estudios sin avances recientes desde la audiencia en Garuva. El desenlace dependerá tanto de las respuestas del Ministerio al requerimiento de Zanatta como de la capacidad de los proponentes para demostrar que el parque nacional es la única forma eficaz de proteger la región, argumento que deberá superar la resistencia concreta de miles de residentes que ven en la propuesta no la preservación de Santa Catarina, sino una confiscación. Los 32 mil hectáreas de tierras en disputa concentran al mismo tiempo riqueza natural que merece cuidado y familias que merecen respeto, y cualquier solución que ignore una de estas realidades estará incompleta.

Y tú, ¿crees que el parque nacional debería ser creado o existen formas menos restrictivas de proteger la región? Deja tu opinión en los comentarios.

Suscribir
Notificar de
guest
0 Comentarios
Más reciente
Más viejo Más votado
Comentario
Ver todos los comentarios
Etiquetas
Bruno Teles

Falo sobre tecnologia, inovação, petróleo e gás. Atualizo diariamente sobre oportunidades no mercado brasileiro. Com mais de 7.000 artigos publicados nos sites CPG, Naval Porto Estaleiro, Mineração Brasil e Obras Construção Civil. Sugestão de pauta? Manda no brunotelesredator@gmail.com

Compartir en aplicaciones
0
Nos encantaría conocer tu opinión sobre este tema, ¡deja tu comentario!x