1. Inicio
  2. / Ciencia y tecnología
  3. / Una ciudad de la Sierra Catarinense lleva meses sin lluvia suficiente y la pérdida de R$ 21 millones ya ha devastado plantaciones de soja, maíz y frijol, mientras los habitantes se quedan sin agua.
Tiempo de lectura 7 min de lectura Comentarios 0 comentarios

Una ciudad de la Sierra Catarinense lleva meses sin lluvia suficiente y la pérdida de R$ 21 millones ya ha devastado plantaciones de soja, maíz y frijol, mientras los habitantes se quedan sin agua.

Escrito por Bruno Teles
30/04/2026 a las 16:48
Actualizado 30/04/2026 a las 16:50
¡Sé la primera persona en reaccionar!
Reaccionar al artículo

Capão Alto, ciudad de la Serra Catarinense afectada por sequía severa, decretó emergencia hasta agosto de 2026 tras pérdidas de R$ 21 millones con cultivos de soja, maíz, frijol y calabaza devastados, ganadería lechera comprometida y fuentes de agua en riesgo para consumo humano en comunidades rurales vulnerables.

Una ciudad de la Serra Catarinense está viviendo una crisis hídrica que ya destruyó cultivos, comprometió la ganadería y dejó a los residentes sin acceso garantizado al agua. Capão Alto acumula pérdidas superiores a R$ 21 millones en el sector agropecuario según un levantamiento de la alcaldía, y la gravedad de la situación llevó a la alcaldesa Sadiana Arruda Melo Coelho Lopes a decretar situación de emergencia con validez hasta agosto de 2026, medida que permite a la ciudad acceder a recursos federales y adoptar acciones emergenciales para minimizar los daños que la sequía provoca desde el inicio del año. Las pérdidas afectan directamente cultivos como soja, maíz, frijol y calabaza, además de la ganadería lechera, sector en el que los productores relatan dificultades crecientes para alimentar el ganado.

Los números de Epagri (Empresa de Pesquisa Agropecuária e Extensão Rural de Santa Catarina) revelan la dimensión del problema que enfrenta la ciudad. El volumen de lluvias registrado en enero fue de solo 76,6 milímetros, menos de la mitad del promedio histórico para el período, que es de 177,6 mm, déficit que combinado con temperaturas por encima de los 30°C intensificó la pérdida de humedad del suelo y comprometió el desarrollo de los cultivos en una etapa crítica del ciclo productivo. La ciudad que depende de la agropecuaria como base económica vio sus plantaciones secarse en el momento en que más necesitaban agua, y el resultado son campos devastados que no producirán la cosecha esperada.

Cómo la sequía devastó los cultivos de la ciudad en la Serra Catarinense

Capão Alto, ciudad de la Serra Catarinense, acumula R$ 21 millones en pérdidas con sequía que devastó cultivos y dejó a los residentes sin agua. Emergencia hasta agosto.

El impacto sobre las plantaciones es generalizado y afecta cultivos que sostienen la economía local. La soja, el maíz y el frijol son los tres pilares de la producción agrícola de la ciudad, y todos sufrieron una reducción significativa en la productividad porque el suelo reseco no proporcionó suficiente humedad para que las plantas completaran el ciclo de crecimiento y fructificación. La calabaza, cultivada en menor escala pero con importancia para los ingresos de pequeños productores, también fue severamente afectada. En el campo, agricultores que invirtieron en semillas, insumos y preparación del suelo observan la pérdida que ya suma R$ 21 millones sin poder revertir el daño porque la ausencia de lluvia es una variable que ninguna técnica agrícola sustituye.

La ganadería lechera enfrenta una crisis paralela en la ciudad. Con pastos secos y producción de forraje comprometida, los ganaderos necesitan comprar alimento en volumen mucho mayor al normal para mantener la alimentación del ganado, costo adicional que reduce o elimina el margen de ganancia de la actividad y que para pequeños productores puede significar la diferencia entre continuar en la actividad o vender los animales por una fracción del valor. La sequía no solo destruye la cosecha del momento: compromete la capacidad productiva de la ciudad y de los cultivos para los meses siguientes porque animales mal alimentados producen menos leche y tardan en recuperar la productividad incluso cuando las condiciones mejoran.

Por qué la falta de agua en la ciudad preocupa más allá de la agricultura

Capão Alto, ciudad de la Serra Catarinense, acumula R$ 21 millones en pérdidas con sequía que devastó cultivos y dejó a los residentes sin agua. Emergencia hasta agosto.

La sequía en la ciudad no afecta solo cultivos y rebaños. La Coordinación Municipal de Defensa Civil informó que hubo un compromiso de las fuentes que abastecen la zona rural, elevando el riesgo de falta de agua tanto para consumo humano como para la bebida animal, escenario que transforma la crisis agrícola en emergencia humanitaria cuando comunidades enteras quedan sin acceso al recurso más básico para la supervivencia. La ciudad convive con la realidad de residentes que necesitan buscar agua en fuentes cada vez más distantes o depender de camiones cisterna que no siempre llegan con la regularidad necesaria.

La situación es aún más grave en las comunidades rurales vulnerables de la ciudad. Según un informe del CRAS (Centro de Referencia de Asistencia Social), los residentes registrados en CadÚnico en la comunidad de Barreira enfrentan dificultades para garantizar el acceso al agua y no tienen las condiciones financieras para instalar depósitos que les permitan almacenar suficiente volumen para superar períodos de sequía prolongada. Para estas familias, la sequía no es un inconveniente: es una amenaza directa a la salud y a la permanencia en la tierra donde viven, y sin apoyo externo la tendencia es que el éxodo rural se acelere en una ciudad que ya tiene una población pequeña y que no puede perder habitantes sin comprometer su viabilidad.

Qué permite el decreto de emergencia a la ciudad

La declaración de situación de emergencia por la alcaldesa Sadiana Arruda Melo Coelho Lopes no es un acto simbólico: es un instrumento jurídico que abre las puertas para que la ciudad acceda a recursos y agilice las medidas. Con base en la legislación federal que regula las situaciones de emergencia en el ámbito del Sistema Nacional de Protección y Defensa Civil, la ciudad puede solicitar transferencias del gobierno federal, contratar servicios de emergencia sin licitación convencional e implementar medidas inmediatas de socorro a las familias y productores más afectados. El decreto tiene validez hasta agosto de 2026, período que cubre los meses en que la sequía puede seguir impactando la producción agropecuaria y el abastecimiento de agua.

Cooperplan, una entidad del sector agropecuario local, fue una de las organizaciones que solicitaron formalmente la declaración. La solicitud refleja la comprensión de que los productores de la ciudad no pueden enfrentar solos pérdidas de R$ 21 millones en cultivos destruidos y que el apoyo institucional es una condición necesaria para que la agricultura local sobreviva a la crisis y se recupere cuando regresen las lluvias. Las acciones de emergencia que el decreto posibilita incluyen desde la distribución de agua por camiones cisterna hasta líneas de crédito especiales para que agricultores y ganaderos repongan las existencias de insumos y piensos perdidos durante los meses de sequía.

Qué indican los datos climáticos sobre el futuro de la ciudad

La discrepancia entre la lluvia registrada y el promedio histórico señala que la ciudad enfrenta un evento climático fuera de lo común. Los 76,6 milímetros de enero representan solo el 43% de los 177,6 mm esperados para el mes, un déficit que no se corrige con una o dos semanas de lluvia y que deja el suelo en una condición tan deshidratada que incluso las precipitaciones normales en los meses siguientes pueden no ser suficientes para restaurar la humedad necesaria para la siembra de la próxima cosecha. Para la ciudad, la recuperación agrícola depende no solo de que llueva, sino de que llueva lo suficiente y en el momento adecuado para que el ciclo productivo se reanude sin nuevas pérdidas.

Las temperaturas superiores a 30°C que acompañaron la sequía agravaron el problema al acelerar la evaporación de la poca humedad restante en el suelo. La combinación de calor intenso y lluvia insuficiente creó condiciones que la ciudad enfrenta con la sequía en la Serra Catarinense, una región más conocida por el frío que por el calor, y que evidencia un patrón de variación climática que puede repetirse con mayor frecuencia en los próximos años si se confirman las tendencias del calentamiento global. La ciudad necesita considerar inversiones en infraestructura de captación y almacenamiento de agua que reduzcan la vulnerabilidad a eventos como el actual, una preparación que cuesta recursos hoy pero que evita pérdidas como los actuales R$ 21 millones en el futuro.

Y tú, ¿sabías que una ciudad de la Serra Catarinense estaba enfrentando una sequía tan severa? ¿Crees que el gobierno debería invertir más en prevención? Deja tu opinión en los comentarios.

Suscribir
Notificar de
guest
0 Comentarios
Más reciente
Más viejo Más votado
Comentario
Ver todos los comentarios
Etiquetas
Bruno Teles

Falo sobre tecnologia, inovação, petróleo e gás. Atualizo diariamente sobre oportunidades no mercado brasileiro. Com mais de 7.000 artigos publicados nos sites CPG, Naval Porto Estaleiro, Mineração Brasil e Obras Construção Civil. Sugestão de pauta? Manda no brunotelesredator@gmail.com

Compartir en aplicaciones
Descargar aplicación para iOS
Descargar aplicación
0
Nos encantaría conocer tu opinión sobre este tema, ¡deja tu comentario!x