El gas natural coloca a Utah en el centro de la carrera global por centros de datos de IA con un campus de 9 gigavatios, 40 mil acres, generación propia de energía y potencial para mover cientos de millones de dólares por año
El gas natural será la base energética de uno de los proyectos más ambiciosos ya aprobados para la infraestructura de inteligencia artificial en los Estados Unidos. La Autoridad de Desarrollo de Instalaciones Militares de Utah, la MIDA, aprobó un acuerdo de desarrollo para el campus Stratos, un megacomplejo de centros de datos en el Condado de Box Elder que podrá alcanzar 9 gigavatios de capacidad y funcionar enteramente fuera de la red eléctrica tradicional.
El proyecto involucra a O’Leary Digital, brazo de infraestructura del inversor Kevin O’Leary, y llama la atención por su tamaño, por el consumo proyectado y por el modelo energético. En un momento de carrera global por capacidad computacional para IA, el emprendimiento fue diseñado para producir toda la energía en el lugar, mediante conexión con el Gasoducto Ruby, y podrá consumir más del doble de la electricidad media actualmente usada en todo el estado de Utah, estimada en cerca de 4 gigavatios.
Qué es el proyecto Stratos y por qué llama tanto la atención

El Stratos es un campus de centros de datos hiperescalable planeado para el Condado de Box Elder, en Utah. La propuesta fue aprobada por la MIDA el viernes y prevé una estructura gigantesca orientada a la nueva generación de infraestructura digital exigida por la expansión de la inteligencia artificial.
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El impacto llama la atención porque el complejo ocupará 40 mil acres de tierras privadas, además de 1.200 acres de propiedades militares y estatales. No se trata de un centro de datos convencional, sino de un campus pensado para operar a escala extrema, con generación propia y consumo energético suficiente para colocarlo entre los mayores proyectos del sector.
Los números que explican la dimensión del megacampus de IA
Los números del emprendimiento ayudan a entender por qué el proyecto ganó destaque inmediato. Cuando esté totalmente concluido, el Stratos podrá llegar a 9 gigavatios de capacidad. Este volumen supera con creces el consumo medio actual de electricidad de Utah, de aproximadamente 4 gigavatios.
La fase inicial por sí sola prevé capacidad de generación de cerca de 3 gigavatios. En el escenario final, el campus se posicionaría entre los mayores proyectos ligados a la era de la inteligencia artificial, quedando entre el plan de 10 gigavatios de SoftBank en Ohio y la estructura de 7 gigavatios apoyada por Meta en Louisiana.
Cómo el gas natural va a sustentar la operación fuera de la red
El elemento central del proyecto es justamente el gas natural. Toda la energía del campus deberá ser producida en el propio lugar a partir de una conexión con el Gasoducto Ruby, una línea interestatal de 1.094 kilómetros que cruza el norte de Utah en su ruta de Wyoming hasta Oregón.
Según el director ejecutivo de la MIDA, Paul Morris, la instalación no deberá consumir “ni un solo electrón” de la red eléctrica existente. La propuesta aún prevé que, en el futuro, el excedente de energía pueda ser devuelto a la red. En la práctica, esto transforma el emprendimiento en un ejemplo claro de infraestructura paralela, con generación propia para evitar la espera por nuevas conexiones con concesionarias.
Por qué los centros de datos de IA están migrando a energía propia
La estrategia adoptada en el Stratos no es aislada. El proyecto se suma a una lista creciente de centros de datos de la era de la IA que están construyendo su propia generación de energía en lugar de esperar años por acceso a la red convencional.
Este movimiento revela cómo la demanda computacional de nuevos centros de IA está presionando los límites de la infraestructura eléctrica tradicional. En el caso de Utah, el uso de gas natural aparece como solución para garantizar escala, velocidad de implantación y autonomía energética en un sector que disputa capacidad con urgencia.
Qué puede generar este proyecto en ingresos y empleos
Incluso con incentivos fiscales otorgados para atraer operadores hiperescalables, la expectativa de recaudación es alta. La MIDA proyecta US$ 30 millones anuales para el Condado de Box Elder durante la fase inicial del campus y más de US$ 100 millones por año cuando la estructura alcance su capacidad máxima.
A nivel estatal, la previsión es aún mayor. La autoridad estima que la recaudación de impuesto sobre ventas generada solo por los centros de datos llegue a US$ 250 millones por año. Además, se espera la creación de 2 mil empleos permanentes en el condado tras la finalización de la obra.
Incentivos fiscales y disputa por operadores hiperescalables
Para hacer el proyecto más competitivo, la MIDA redujo el impuesto sobre el uso de energía del emprendimiento de 6% a 0,5%. También acordó reembolsar el 80% de los ingresos del impuesto predial generado por el desarrollo a O’Leary Digital.
Estas medidas muestran el tamaño de la disputa por grandes operadores de nube e infraestructura de IA. Hasta el momento, ningún inquilino hiperescalable ha sido anunciado públicamente, pero el mercado está dominado por nombres como Amazon, Microsoft y Google, con Meta y Apple justo detrás.
Qué tiene que ver la carrera global por IA con Utah
Durante la reunión del consejo de la MIDA, Kevin O’Leary defendió el proyecto como respuesta al avance de China en infraestructura energética ligada a la inteligencia artificial. Según él, el país asiático construyó 400 gigavatios de nueva energía en los últimos 24 meses y gran parte estaría ligada al abastecimiento de centros de datos de IA.
Esta comparación ayuda a explicar por qué proyectos como el de Utah dejaron de ser solo emprendimientos regionales y pasaron a ser tratados como piezas de una disputa internacional por poder computacional, energía y capacidad industrial.
Las próximas etapas del megacampus aprobado en Utah
Aunque el acuerdo de desarrollo ha sido aprobado por la MIDA, la tramitación aún no está completamente cerrada. La comisión del condado pospuso la votación final que ocurriría el viernes para esta semana y, hasta el momento de la publicación del texto base, ningún operador de hiperescalabilidad había sido oficialmente confirmado.
Esto significa que el proyecto ya ha avanzado de manera importante, pero aún depende de definiciones relevantes para salir del papel en su forma completa. O’Leary Digital también desarrolla un campus complementario en Wonder Valley, en Alberta, Canadá, anunciado para 2024, cuya construcción aún no ha comenzado.
Por qué este proyecto puede convertirse en referencia para la nueva generación de infraestructura
El campus Stratos reúne casi todos los elementos que hoy definen la nueva carrera global por centros de datos. Tiene escala extrema, generación propia, uso de gas natural, promesa de recaudación multimillonaria a lo largo del tiempo y capacidad de crear empleos permanentes en una región específica.
Más que un proyecto local, el megacampus aprobado en Utah simboliza el cambio de nivel de la infraestructura exigida por la inteligencia artificial. Cuando un solo complejo puede consumir más del doble de la energía de un estado entero, el debate deja de ser solo tecnológico y pasa a involucrar energía, territorio, recaudación y estrategia económica.
¿Crees que los proyectos gigantes impulsados por gas natural serán el camino inevitable para sostener la expansión de los centros de datos de IA?

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