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Japón quiere enterrar una «cinta transportadora» de 500 km entre Tokio y Osaka para sustituir hasta 25 mil camiones por día, mover mercancías por túneles y corredores automatizados sin conductores y evitar un colapso logístico en un país cada vez más envejecido.

Escrito por Ana Alice
Publicado el 15/06/2026 a las 00:01
Actualizado el 15/06/2026 a las 00:03
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Proyecto japonés combina túneles, vehículos automatizados y corredores dedicados para enfrentar embotellamientos en el transporte de cargas, mientras el país busca reducir emisiones y adaptar su logística a una población cada vez más envejecida.

Japón actualizó el 31 de julio de 2025 el plan del Autoflow Road, un corredor automatizado de cargas en estudio para conectar Tokio con Osaka en aproximadamente 500 km.

La propuesta, conducida por el Ministerio de Tierra, Infraestructura, Transporte y Turismo de Japón, prevé el transporte de mercancías por carriles dedicados en autopistas, áreas laterales o túneles subterráneos, con operación continua y sin conductores.

El proyecto ha ganado atención internacional por combinar infraestructura subterránea, automatización y transporte eléctrico a gran escala.

En el centro de la iniciativa está un problema logístico ya identificado por el gobierno japonés: la reducción de la mano de obra en el sector de camiones, presionada por el envejecimiento de la población, la baja renovación de trabajadores y por nuevas reglas de jornada.

Según la Associated Press, la escasez de conductores se conoció en el país como el “problema de 2024”, después de la entrada en vigor de límites para horas extras en el transporte por carretera.

La medida busca reducir sobrecarga y accidentes, pero también disminuye la capacidad operativa de un sector que depende de largos viajes para mantener mercancías circulando entre regiones industriales, áreas agrícolas y centros de consumo.

El Autoflow Road no se limita a la imagen de una cinta transportadora convencional.

El concepto más reciente descrito por el gobierno japonés involucra vehículos eléctricos automatizados, cajas sobre ruedas, corredores exclusivos, terminales logísticos y sistemas de carga y descarga automatizados.

El informe oficial también cita la necesidad de integración con hubs, refrigeración, clasificación automática y conexión con otros modos de transporte.

Cómo funcionaría la carretera automática de cargas entre Tokio y Osaka

El eje principal en análisis conecta Tokio con Osaka, dos de las regiones económicas más importantes de Japón.

La ruta podría usar espacios hoy disponibles en el cantero central, en el arcén o en el subsuelo de autopistas existentes, siempre con separación física entre el flujo de cargas y el tráfico común.

En la operación prevista, las mercancías serían colocadas en palés o contenedores estandarizados y desplazadas por equipos automáticos hasta centros logísticos conectados a camiones, ferrocarriles, puertos y aeropuertos.

El transporte por carretera tradicional, por lo tanto, no dejaría de existir, pero pasaría a actuar de forma más concentrada en la distribución local y en los tramos finales de entrega.

La velocidad de transporte aún es uno de los puntos en desarrollo.

El informe del Ministerio de Transportes trabaja con un rango entre 30 km/h y 80 km/h, considerando operación por 24 horas, espaciado de 10 metros entre vehículos y capacidad distribuida en tres carriles.

En este escenario, la estimación oficial para el corredor Tokio-Osaka es de 216 mil a 576 mil toneladas por día.

Esta capacidad proyectada depende de factores técnicos aún no definidos a escala real, como tipo de equipo, estándar de carga, velocidad media, seguridad operacional, mantenimiento e integración con los centros de distribución.

Por eso, el gobierno japonés trata el Autoflow Road como una infraestructura en fase de planificación y pruebas, no como una obra ya contratada para implementación completa.

Por qué Japón quiere reducir la dependencia de los camiones

El transporte de cargas en Japón está fuertemente basado en las carreteras.

La Associated Press informó que cerca del 90% de las cargas del país son transportadas por camiones, lo que aumenta la exposición del sistema logístico a la falta de conductores y a los cambios de jornada en el sector.

La presión sobre la logística creció con el avance de las entregas por comercio electrónico.

Según datos citados por la AP, el uso de compras en línea pasó de cerca del 40% de los hogares japoneses a más del 60%, movimiento que amplió el volumen de pedidos al mismo tiempo que la población del país continuó en descenso.

El impacto no se restringe a los pedidos urbanos.

Productos perecederos, como frutas, hortalizas y alimentos refrigerados, dependen de transporte rápido para evitar pérdidas y reducción de valor comercial.

En áreas rurales, donde la distancia hasta los grandes mercados es mayor, la falta de conductores puede afectar plazos, costos y disponibilidad de productos.

Para el gobierno japonés, la automatización de parte de las rutas largas permitiría desplazar cargas de manera continua, con menor dependencia de jornadas humanas prolongadas.

Este cambio no elimina la necesidad de trabajadores en la cadena logística, pero altera la función de parte de ellos, especialmente en centros de control, mantenimiento, clasificación y entrega final.

Emisiones entran en el cálculo del Autoflow Road

Además de la cuestión laboral, el Autoflow Road también aparece en los documentos oficiales como una respuesta a la necesidad de reducir emisiones en el transporte de cargas.

El informe final afirma que el sistema debe apoyarse en automatización, estandarización y neutralidad de carbono, con integración a ferrocarriles, vías fluviales y tecnologías de baja emisión.

Las estimaciones del Ministerio de Transportes indican que el corredor podría cubrir del 8% al 22% del déficit futuro de capacidad logística previsto para el año fiscal de 2030.

En el mismo escenario, el sistema podría compensar de 21,280 a 56,747 jornadas diarias de conductores y reducir de 2.39 millones a 6.39 millones de toneladas de CO₂ por año, según las condiciones de operación consideradas en el estudio.

La discusión también se conecta al peso global del transporte de cargas en las emisiones.

El International Transport Forum, ligado a la OCDE, estima que el transporte de carga relacionado con el comercio internacional responde por más del 7% de las emisiones globales de CO₂ y por cerca del 30% de las emisiones del sector de transportes.

En el caso japonés, la meta climática nacional prevé reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 46% hasta el año fiscal de 2030, en comparación con 2013.

El país también presentó metas posteriores de 60% hasta 2035 y 73% hasta 2040, según documentos presentados a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

Lo que aún necesita ser definido en el corredor automatizado

La propuesta aún depende de decisiones técnicas, financieras y regulatorias.

El informe del Ministerio de Transportes afirma que será necesario definir rutas, ubicación de hubs, modelo de negocios, estándares de carga, reglas de operación, seguridad, precios, formas de reserva y responsabilidades en caso de fallo o accidente.

El costo también permanece como una de las principales incertidumbres.

El periódico The Guardian, con base en información de AP y del Yomiuri Shimbun, informó que una conexión entre Tokio y Osaka podría llegar a 3.7 billones de yenes, valor asociado principalmente a la construcción de túneles.

El gobierno japonés, sin embargo, aún no ha divulgado una estimación oficial definitiva para el tramo completo.

La próxima etapa prevista es probar la tecnología a menor escala.

El documento final del ministerio prevé experimentos hasta 2027 en instalaciones existentes y en tramos en construcción de la vía expresa Shin-Tomei.

Después de eso, el cronograma indica una fase de desarrollo entre 2028 y mediados de los años 2030, con operación en tramos viables proyectada para mediados de la década de 2030.

La participación del sector privado también forma parte del diseño del proyecto.

El 31 de julio de 2025, 104 empresas integraban el consorcio creado para discutir tecnologías, modelos de operación, financiación y demostraciones técnicas relacionadas con el Autoflow Road.

Automatización y logística de cargas en Japón

El plan japonés atrae atención porque lleva a la infraestructura de transporte una lógica común en fábricas, puertos y centros de distribución: mover cargas por sistemas automatizados, estandarizados y monitoreados.

La diferencia está en la escala, ya que el corredor propuesto atravesaría cientos de kilómetros y conectaría dos grandes regiones metropolitanas.

Incluso si avanza, el Autoflow Road no sustituye completamente la red actual de camiones.

La entrega final, el abastecimiento de barrios, la recolección en empresas y la atención a regiones fuera del corredor continuarían dependiendo de otros vehículos y trabajadores.

El proyecto busca reducir la presión sobre los trayectos largos, donde la repetición de rutas y el alto volumen de cargas favorecen la automatización.

La propuesta también muestra cómo países con población envejecida comienzan a probar soluciones de infraestructura para mantener servicios esenciales en funcionamiento.

En Japón, el transporte de mercancías ha pasado a ser tratado no solo como una cuestión económica, sino también como un tema ligado al abastecimiento, clima, tecnología y organización del trabajo.

El desafío será transformar un plan de ingeniería en un sistema viable para empresas, operadores logísticos y consumidores.

Costo, seguridad, estandarización de las cargas e integración con camiones, trenes, puertos y aeropuertos estarán entre los factores que pueden definir el alcance real del Autoflow Road en los próximos años.

Si la tecnología funciona en las pruebas previstas, Japón podría crear un modelo de transporte automatizado de larga distancia observado por otros países con problemas similares de mano de obra, emisiones y congestión.

Aun así, la escala del proyecto exige comprobación técnica antes de que la idea deje de ser un corredor experimental y pase a integrar la rutina de la logística nacional.

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Ana Alice

Redactora y analista de contenido. Escribe para el sitio web Click Petróleo e Gás (CPG) desde 2024 y es especialista en crear textos sobre temas diversos como economía, empleos y fuerzas armadas.

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