Servicio en prueba en China acerca robots domésticos a la rutina de limpieza, pero aún depende de supervisión humana y enfrenta desafíos técnicos, de seguridad y privacidad antes de alcanzar autonomía en residencias.
Robots de limpieza con inteligencia artificial comenzaron a operar en apartamentos en China junto a limpiadoras humanas, en un servicio que también funciona como prueba en entornos domésticos reales.
La operación es ofrecida por la plataforma china 58.com en asociación con la empresa de robótica X Square, está disponible en Pekín y Shenzhen y cuesta 149 yuanes por tres horas, alrededor de US$ 22, según un reportaje de la AFP publicado por The Straits Times.
La comparación con Rosie, la robot-gobernanta de los Jetsons, aparece por la similitud entre la propuesta y la idea de una máquina capaz de ayudar en las tareas del hogar.
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En la etapa actual, sin embargo, los expertos consultados por la AFP afirman que la tecnología aún está lejos de la autonomía mostrada en la animación.
Los equipos pueden recoger basura, identificar áreas del apartamento con cámaras y doblar algunas prendas de ropa, pero dependen de supervisión y aún enfrentan limitaciones ante la variedad de objetos, muebles e imprevistos de una residencia.
En Pekín, la limpiadora Lin Meiqiong, de 56 años, comenzó a trabajar con un colega inusual: un robot blanco y plateado, sobre ruedas, equipado con cámaras y dos pinzas mecánicas.
Mientras ella ejecuta tareas que requieren más adaptación al entorno, el Quanta X1 Pro realiza acciones más estructuradas, como recoger objetos del suelo e intentar organizar ropa dejada sobre el sofá.
“Definitivamente, es diferente”, dijo Lin a la AFP durante el servicio. “Antes lo hacía todo sola. Esto redujo un poco la carga de trabajo.”
La declaración muestra cómo el modelo se está aplicando en este momento: el robot no sustituye a la trabajadora, sino que pasa a dividir tareas simples en un equipo de limpieza formado por personas y máquinas.
Cómo funciona el robot de limpieza con IA en China
El Quanta X1 Pro entra en el apartamento acompañado por un ingeniero de X Square.
La presencia humana sirve para monitorear la operación, intervenir cuando sea necesario y observar cómo la máquina reacciona a un entorno que no fue previamente organizado para ella.
Al llegar al lugar, el sistema utiliza cámaras para mapear el espacio y reconocer puntos donde puede actuar.
En una demostración descrita por la AFP, el robot recogió basura y dobló un pantalón oscuro, estirando la tela con las garras antes de dejarlo en partes alineadas.
La tarea llevó varios minutos, lo que evidencia, según expertos citados en el reportaje, la distancia entre la ejecución actual y la agilidad de una persona entrenada para el trabajo doméstico.
El ingeniero Hu Bowen, de X Square, afirmó que versiones futuras deben responder a comandos de voz e incluso conversar con los residentes.
La previsión indica el objetivo de las empresas de acercar estos robots a asistentes domésticos más completos, aunque las limitaciones observadas en las pruebas aún colocan esta aplicación en fase inicial.
Desde el lanzamiento del servicio, en marzo, cerca de 200 residencias contrataron la experiencia, según el reportaje de la AFP.
Una de las clientas, Tan Pei, que trabaja en publicidad, afirmó que decidió probar el robot por curiosidad, para “ver de qué era capaz”.
A pesar de las limitaciones, ella dijo haber quedado sorprendida al verlo doblar un pantalón “muy bien”.
Casas reales se convierten en campo de prueba para robots domésticos
El interés de las empresas no se resume a la limpieza.
Para compañías como X Square, colocar robots en apartamentos reales permite recoger datos difíciles de reproducir en laboratorio.
Las casas tienen condiciones variadas, como muebles en posiciones diferentes, ropa arrugada de formas imprevisibles, objetos frágiles, iluminación irregular y espacios estrechos.
Este tipo de desafío es central para la llamada inteligencia artificial incorporada, o embodied AI.
A diferencia de modelos de lenguaje entrenados con grandes volúmenes de texto, los robots necesitan aprender a actuar en el mundo físico, calculando distancia, fuerza, peso, posición, fricción y movimiento.
Christoforos Mavrogiannis, investigador de la Universidad de Michigan, explicó a la AFP que aún no existe una especie de “internet de los robots”.
Según él, poner la máquina en el campo y estudiar lo que sucede ofrece información más útil que mantenerla solo en laboratorio.
Reuters también informó, en abril de 2026, que robots chinos llamaron la atención en carreras, danzas y demostraciones públicas, pero aún enfrentan dificultad en tareas domésticas simples para humanos, como arreglar una habitación desordenada, doblar ropa o lidiar con objetos fuera de posición.
Wang Qian, CEO de X Square Robot, resumió el problema durante un evento en Pekín.
“El hardware está, en gran parte, listo. Pero el cerebro aún no ha acompañado”, afirmó, según Reuters.
Para el ejecutivo, cuando una máquina manipula objetos con las manos, un error mínimo puede comprometer toda la acción.
IA incorporada gana espacio en la robótica china
La carrera por robots domésticos integra un movimiento más amplio de la industria china de robótica.
Empresas del país han estado intentando llevar humanoides y robots de servicio más allá de las fábricas y las demostraciones públicas, con pruebas en situaciones más cercanas al cotidiano.
En Shenzhen, la asociación entre 58.com y X Square fue presentada como un servicio en el que la limpiadora humana realiza tareas más complejas, mientras que el robot se encarga de acciones repetitivas, como limpiar mesas, recoger residuos y ayudar en la organización de tejidos.
La agencia estatal Xinhua describió el modelo como un equipo doble, formado por una profesional de limpieza y una máquina.
La ciudad también concentra una parte relevante del sector de tecnología del país.
Según Xinhua, Shenzhen reúne más de 2.600 empresas de inteligencia artificial y más de 70 mil compañías ligadas a la cadena de robótica.
Este entorno empresarial ayuda a contextualizar por qué pruebas con robots de servicio se están realizando en residencias y espacios comerciales de la región.
El sector también ha recibido inversiones significativas.
De acuerdo con la base de datos empresarial ITjuzi, citada por la AFP, inversores destinaron más de 57,7 mil millones de yuanes a la industria china de inteligencia artificial incorporada en 2026, valor ya superior al total registrado en 2025.
Otra empresa china, GigaAI, presentó en mayo de 2026 el SeeLight S1, robot doméstico de uso general destinado a tareas como lavar ropa, hacer la cama, cocinar ítems simples y abrir cortinas.
Según el South China Morning Post, la compañía planea probar una flota de 100 unidades en viviendas ligadas a trabajadores de sectores de alta tecnología antes de ampliar los pilotos a residencias en Wuhan en 2027.
Robots de limpieza aún enfrentan límites técnicos
A pesar de los avances, la adopción de robots de limpieza en casas aún enfrenta barreras técnicas, regulatorias y sociales.
La destreza humana sigue siendo uno de los puntos más difíciles de reproducir, especialmente en tareas que requieren adaptación de las manos, percepción de materiales y respuesta a objetos fuera del estándar.
Mavrogiannis afirmó que muchas empresas trabajan para desarrollar manos robóticas mejores y dar autonomía a estos sistemas, pero la tecnología aún no ha llegado a ese punto.
El desempeño del Quanta X1 Pro al doblar ropa ejemplifica este límite: la máquina puede ejecutar la acción, pero a un ritmo lento y con poco margen para improvisar.
La privacidad también aparece entre las principales preocupaciones.
Los robots domésticos necesitan circular por habitaciones, salas, cocinas y otros ambientes del hogar, registrando información visual y ambiental de espacios privados.
Valeria Alessandra Macalupu Chira, de la Universidad de Tecnología de Queensland, afirmó a la AFP que aún no está claro hacia dónde van esos datos, dónde se almacenan y quién podrá acceder a ellos.
La seguridad física es otro punto en discusión.
Yang Jianfei, de la Universidad Tecnológica Nanyang, en Singapur, dijo que la tecnología permanece en una fase “muy elemental”.
Según él, los robots actuales aún requieren supervisión humana para activar funciones de parada de emergencia, y el sector no cuenta con estándares de seguridad reconocidos de forma amplia.
Por el momento, Rosie de los Jetsons sigue siendo una referencia de ficción para el imaginario sobre automatización doméstica.
Las pruebas en hogares chinos, sin embargo, muestran que empresas de robótica ya han comenzado a llevar máquinas con IA para tareas comunes de la vida cotidiana, aunque con supervisión, ritmo limitado y uso importante para la recolección de datos.

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