Para entrenar robots, los trabajadores ganan cerca de dos dólares por hora, o 10,35 reales, usando cámaras en la cabeza y sensores de movimiento. Las imágenes van a empresas de IA, y el banco Morgan Stanley calcula más de un billón de robots humanoides en uso hasta 2050. Pero esos empleos pueden ser pasajeros.
En India, miles de trabajadores se están grabando mientras cortan frutas, doblan ropa y cocinan para entrenar robots de inteligencia artificial. Según un reportaje de la agencia AFP, divulgado el 12/06/2026, ellos usan cámaras sujetas a la cabeza y sensores de movimiento para registrar tareas domésticas que, en el futuro, deben ser realizadas por máquinas. Un ejemplo es la ama de casa Nagireddy Sriramyachandra, que se filma cortando mangos con el celular sujeto a la cabeza.
De acuerdo con la AFP, ella recibe cerca de dos dólares por hora, el equivalente a 10,35 reales, y envía los videos a empresas de tecnología. Estas compañías usan el material para programar máquinas que se muevan como las personas en el mundo real. A los 25 años, Sriramyachandra forma parte de un ejército creciente de miles de entrenadores de sistemas de inteligencia artificial en el país más poblado del mundo.
Cómo funciona el trabajo de entrenar robots

El trabajo de entrenar robots es, en la práctica, registrar la rutina en primera persona. Según la AFP, algunos entrenadores trabajan en casa, otros en fábricas o en estudios especializados, usando gafas que filman, cámaras sujetas a la cabeza y sensores de movimiento. Sriramyachandra, que vive en Chennai, en el estado de Tamil Nadu, cuenta que un aviso sonoro de manos no detectadas se dispara cuando ella no está grabando correctamente.
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La lógica detrás de esto es simple. De acuerdo con el reportaje, los desarrolladores creen que alimentar modelos de inteligencia artificial con grabaciones en primera persona ayudará a los robots a imitar a los humanos. Los chatbots y los generadores de imágenes ya procesan enormes volúmenes de datos, pero es mucho más difícil construir sistemas que funcionen bien en ambientes reales.
Quién está detrás y cuánto se gana

Entre las empresas que pagan para entrenar robots está Objectways, con oficinas en India y Estados Unidos. Según la AFP, la compañía tiene entre sus clientes a multinacionales de la lista Fortune 500 y trabaja con Amazon SageMaker, plataforma de modelos de aprendizaje automático. El director de Objectways, Ravi Shankar, resumió los videos pedidos por los clientes: «doblar ropa, hacer café, cocinar algo muy específico, preparar sándwiches».
El punto más sensible es la remuneración. De acuerdo con el reportaje, los trabajadores reciben cerca de dos dólares por hora, o 10,35 reales, lo que Sriramyachandra enfrenta con pragmatismo: «¿Quién más te va a pagar 250 rupias por hora solo por hacer trabajo de casa?». En una fábrica textil en Karur, la AFP vio a ocho personas con cámaras en la cabeza mientras ponían etiquetas en gorras y planchaban bolsas de tela.
Un mercado en alza, pero empleos inciertos
La carrera para entrenar robots ocurre en medio de un mercado caliente. Según la AFP, el sector de robots humanoides está en alza, y el banco Morgan Stanley calcula que, para 2050, habrá más de mil millones de ellos en uso. En India, este campo emergente de inteligencia artificial espacial está generando nuevos empleos, pero, como observa el propio reportaje, esto puede durar solo por ahora.
Las condiciones de trabajo, sin embargo, exponen la fragilidad de estos puestos. De acuerdo con la AFP, la estudiante de ingeniería Rani N., de 21 años, graba alrededor de 90 videos de cuatro minutos al día y considera el empleo tolerable, aunque siempre se siente con una cámara atada a la cabeza. La especialista en trabajo digital Aditi Surie, del Instituto Indio de Asentamientos Humanos, evalúa que «es posible que estos servicios de recolección de datos se expandan».
¿Los robots van a sustituir a los humanos?
La pregunta inevitable es si entrenar robots significa, al final, sustituir personas. Según la AFP, Manish Agarwal, de Humyn Labs, que también graba conversaciones sobre temas que van desde política hasta deportes para clientes interesados en patrones de habla, niega que los robots vayan a robar empleos y cree que humanos y máquinas un día trabajarán juntos. Para ejemplificar, afirmó que «un soldador en India podría controlar un robot soldador en Praga».
Aun así, hay una ironía y mucha incertidumbre en este escenario. Los trabajadores están enseñando sistemas que, en la visión de los desarrolladores, deben un día asumir justamente estas tareas, y tanto los robots domésticos como la marca de mil millones de unidades hasta 2050 siguen como proyecciones, no como realidad. Entre el pragmatismo de quien necesita el dinero, el optimismo de los ejecutivos y la cautela de los especialistas, queda en abierto si humanos y robots trabajarán lado a lado o competirán.
El movimiento para entrenar robots en India muestra un retrato curioso de la era de la inteligencia artificial, con miles de personas filmando su propia rutina doméstica para enseñar a las máquinas a imitar estos gestos. Es un trabajo que paga alrededor de 10,35 reales por hora, crece rápido y se apoya en la apuesta de que los robots van, un día, a asumir las tareas domésticas, doblando ropa y cocinando solos, algo que Morgan Stanley proyecta en más de mil millones de unidades hasta 2050. Detrás de las cámaras, sin embargo, queda la duda sobre el futuro de estos empleos y de quienes los ocupan.
¿Y tú, aceptarías un trabajo así, pasando el día con una cámara en la cabeza para entrenar robots? Comenta qué te pareció esta historia e intercambia ideas con otros lectores sobre el futuro del trabajo frente a la inteligencia artificial, con respeto a las diferentes visiones.

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