Sanepar comenzó a perforar el suelo de Cornélio Procópio, en el Norte de Paraná, con una operación de perforación de altísima complejidad que utiliza técnicas similares a las de extracción de petróleo. El pozo tendrá 870 metros de profundidad y alcanzará el Acuífero Guaraní, una de las mayores reservas subterráneas de agua dulce del mundo. La expectativa es producir 300 mil litros de agua por hora, aumentando en casi un 50% la capacidad de abastecimiento de la ciudad, que ya se quedó sin agua por siete días tras la rotura de una aductora.
Sanepar está usando sondas, bombas inyectoras de fluido, laboratorio de campo y columnas de perforación con decenas de toneladas para perforar el suelo de Cornélio Procópio hasta alcanzar el Acuífero Guaraní. Según informaciones del Gobierno de Paraná, la operación comenzó el 13 de mayo y atravesará capas de suelo, rocas basálticas de la Formación Serra Geral y, finalmente, los areniscas productivos donde está almacenada el agua subterránea. La inversión total es de R$ 8,9 millones, siendo R$ 6,3 millones destinados a la perforación del pozo y R$ 2,5 millones al traslado de 1.278 metros de aductora que transporta agua del Río Congonhas hasta la estación de tratamiento.
El presidente de Sanepar, Wilson Bley, afirmó que las expectativas son altas. La estimación técnica es que el pozo produzca 300 mil litros de agua por hora, el equivalente a un caudal de 70 litros por segundo. Para una ciudad que depende exclusivamente del Río Congonhas y que ya enfrentó siete días consecutivos sin abastecimiento tras la rotura de una aductora, el nuevo pozo representa seguridad hídrica real. El sistema actual podrá atender hasta 30 mil personas adicionales con el volumen inyectado por el Acuífero Guaraní.
Cómo es perforar el suelo hasta 870 metros de profundidad

imagen: Sanepar
Marcos Justino Guarda, gerente de Hidrogeología de Sanepar, explicó que perforar el suelo hasta el Acuífero Guaraní es un servicio de altísima complejidad, comparable al empleado en la extracción de petróleo. La operación utiliza sondas de gran porte, bombas inyectoras de fluido de perforación, laboratorio instalado en el propio campamento para controlar las propiedades del fluido y tanques de desechos, además de una columna de perforación compuesta por varillas, estabilizadores y cilindros que pesan decenas de toneladas.
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El geólogo Felipe Campos Ribeiro, gestor del contrato de la obra, detalló que perforar el suelo a esa profundidad exige técnicas diferentes conforme a la capa encontrada. La primera fase usa perforación rotopneumática, más eficiente para suelo y rocas superficiales. Cuando el pozo alcanza profundidades mayores, el método cambia al sistema rotativo, capaz de atravesar las rocas basálticas densas de la Formación Serra Geral. Todo el trabajo debe ser concluido en 180 días, desde el montaje del campamento hasta la entrega del pozo tras análisis y pruebas operacionales.
Qué es el Acuífero Guaraní y por qué perforarlo importa

El Acuífero Guaraní es una de las mayores reservas subterráneas de agua dulce del planeta, con una extensión estimada de 1,2 millones de kilómetros cuadrados que se extiende por cuatro países: Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay. La reserva está protegida por cientos de metros de roca basáltica, lo que la hace menos vulnerable a la contaminación superficial y al régimen de lluvias, a diferencia de ríos y represas que dependen del clima para mantener sus niveles.

Para ciudades como Cornélio Procópio, perforar el suelo hasta el Acuífero Guaraní significa acceder a una fuente de agua constante e independiente de las variaciones climáticas. Sanepar ya opera pozos conectados al acuífero en Londrina, Ibiporã, Bandeirantes, Santa Mariana, Andirá, Santa Amélia, Cambará y Jacarezinho. En 2024, la compañía perforó un pozo de más de mil metros en Dois Vizinhos, en el suroeste del estado, con capacidad de 200 mil litros por hora.
El problema que hizo la obra urgente
Cornélio Procópio depende actualmente de una única fuente de abastecimiento: el Río Congonhas. Cuando una aductora de 400 milímetros de diámetro se rompió hace algunos años, la ciudad se quedó sin agua por siete días consecutivos, exponiendo la fragilidad de un sistema que no tenía alternativa de suministro.
El gerente operacional de Sanepar en la región, Adelir Antonio Trentin Junior, afirmó que la perforación del pozo en el Acuífero Guaraní va a suplir el aumento inmediato de la demanda y reducir riesgos de interrupciones operacionales. Según él, el nuevo pozo confiere estabilidad y flexibilidad al sistema, blindando el abastecimiento contra variaciones climáticas severas y períodos prolongados de sequía. La ciudad necesita esta seguridad para sostener su crecimiento económico y urbano.
La aductora que también está siendo modernizada
Además de perforar el suelo para el nuevo pozo, Sanepar invierte R$ 2,5 millones en el reubicamiento de la aductora que transporta agua bruta del Río Congonhas hasta la estación de tratamiento. El servicio contempla la dirección y modernización de 1.278 metros de tubería principal, con un diámetro de 400 milímetros, sustituyendo tramos que presentaban riesgo de nuevo rompimiento.
La modernización de la aductora y la perforación del pozo forman un conjunto de inversiones que Sanepar clasifica como un hito para la infraestructura del municipio. Las obras cumplen todas las exigencias de la legislación ambiental y las directrices técnicas de seguridad vigentes. El plazo de conclusión del pozo está previsto para finales de 2026, cuando Cornélio Procópio contará con dos fuentes independientes de abastecimiento por primera vez en la historia de la ciudad.
¿Sabías que perforar el suelo hasta el Acuífero Guaraní requiere las mismas técnicas usadas para extraer petróleo? ¿Qué impresiona más: los 870 metros de profundidad, los 300 mil litros por hora o el hecho de que la ciudad ya se quedó sin agua por una semana? Cuéntanos en los comentarios.

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