Propuesta de tributación mínima sobre riqueza extrema gana fuerza en América Latina
Un estudio divulgado el 14 de mayo de 2024, según reporta la AFP, señala que la aplicación de la llamada “tasa Zucman” en América Latina se considera viable.
La investigación indica que siete países de la región podrían recaudar alrededor de US$ 24 mil millones anuales, lo equivalente a R$ 123,89 mil millones.
La medida afectaría solo a alrededor de 3.000 individuos, dentro de un universo de aproximadamente 500 millones de habitantes.
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La propuesta concentra la tributación en una porción extremadamente reducida de la población, con enfoque en grandes fortunas.

Cómo funcionaría la tributación mínima sobre riqueza extrema
El informe, elaborado con base en datos del Observatorio Fiscal Internacional, propone un impuesto del 2% sobre patrimonios superiores a US$ 100 millones.
Una alternativa más amplia prevé una tasa del 3%, elevando la recaudación a US$ 36 mil millones por año.
El estudio, encargado por Brasil, busca corregir distorsiones en el sistema tributario.
La propuesta pretende garantizar que los super-ricos contribuyan proporcionalmente a su capacidad económica.
Desigualdad y carga tributaria en la cima de los ingresos
El estudio señala que el 1% más rico paga proporcionalmente menos impuestos que los 50% más pobres.
El análisis realizado por Vicente Silva, especialista en desigualdad, identifica esta regresividad en países como Brasil y Chile.
Las tasas efectivas pagadas por los super-ricos llegan a ser casi la mitad de la media de la población.
La riqueza de las fortunas superiores a US$ 1 mil millones ha aumentado seis veces en los últimos 25 años, intensificando el debate sobre tributación.
«`htmlG20 y la propuesta global de la tasa Zucman
El tema ganó destaque internacional en 2024, durante la presidencia brasileña del G20.
El economista francés Gabriel Zucman, vinculado al Observatorio Fiscal Internacional, presentó una propuesta global.
La iniciativa implica un impuesto del 2% sobre patrimonios superiores a US$ 1 mil millones, con potencial de recaudación entre US$ 200 mil millones y US$ 250 mil millones anuales.
En la cumbre realizada en Río de Janeiro en 2024, los países del G20 se comprometieron a actuar de forma cooperativa en la tributación de grandes fortunas.
Impacto económico y retorno sobre riqueza
Grandes fortunas registran retornos medios del 8% al año, según Zucman.
La aplicación de un impuesto del 2% tendría un impacto limitado, reduciendo solo parcialmente esos ganancias.
La medida no comprometería significativamente el patrimonio de los más ricos.
Aun así, podría generar ingresos relevantes para enfrentar desafíos fiscales.
Desafíos políticos y resistencia a la propuesta
La implementación del impuesto enfrenta resistencia política y fuerte polarización, como destaca Vicente Silva.
Existe capacidad técnica para aplicar la medida, pero falta voluntad política.
Narrativas consolidadas, como la idea de que reducir impuestos para los más ricos estimula el crecimiento, dificultan el avance de la propuesta.
Un estudio de la London School of Economics indica que no hay evidencias, en los últimos 50 años, de que recortes tributarios para altas rentas impulsen la economía.
Riesgo de evasión fiscal y salida de capital
El riesgo de éxodo fiscal en masa se considera bajo, según Silva.
Individuos de alto patrimonio mantienen negocios, redes e intereses económicos en sus países.
El modelo propuesto incluye Mecanismos de salida, que reducen posibles impactos de cambio de residencia fiscal.
La llamada competencia fiscal se trata como una cuestión política, que puede ser enfrentada con instrumentos adecuados.
¿América Latina estaría preparada para avanzar en la tributación de los super-ricos o el debate seguirá estancado por barreras políticas y económicas?
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