La expansión de BYD en el transporte pesado eléctrico ya comenzó en Brasil con pruebas internas en Bahía, nuevos camiones en desarrollo y tecnologías de recarga ultrarrápida que pueden reducir paradas operacionales y ampliar el uso de vehículos eléctricos en rutas de carga urbana y media distancia.
BYD ya prueba diez camiones tractores eléctricos pesados 6×2 en Brasil en una operación realizada dentro de la fábrica de Camaçari, en Bahía, movimiento que anticipa los planes del fabricante chino para ampliar presencia en el transporte por carretera de cargas y acelerar su entrada en el segmento de vehículos pesados electrificados.
Revelada por la Agencia Transporte Moderno, la iniciativa muestra que la empresa comenzó a avanzar más allá de los autobuses y los camiones ligeros y medianos, apostando en un mercado considerado más complejo debido a las exigencias de autonomía, capacidad operacional e infraestructura de recarga.
Aún en fase de validación, los vehículos no tienen previsión oficial de lanzamiento comercial en el país.
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De acuerdo con Bruno Paiva, director de ventas de camiones y chasis de autobuses de BYD, los modelos son utilizados actualmente en el movimiento interno de cargas dentro de la unidad bahiana, sin adaptación definitiva a las necesidades específicas del mercado brasileño.
Al elegir la configuración 6×2, el fabricante pasa a actuar en una de las áreas más desafiadoras de la electrificación, ya que los camiones pesados requieren baterías más grandes, elevada robustez operacional y una estructura de recarga preparada para reducir el tiempo de parada durante las operaciones logísticas.
En este contexto, las pruebas funcionan como una especie de laboratorio operacional para evaluar desempeño, autonomía y viabilidad práctica en aplicaciones reales, mientras la compañía redefine prioridades y amplía gradualmente el foco en el transporte de cargas.
Después de consolidar presencia en el segmento de autobuses eléctricos en ciudades como São Paulo, Salvador, Goiânia y São José dos Campos, BYD pasó a dirigir más atención al mercado de camiones, considerado estratégico para los próximos años.
“Ahora llegó la hora del camión”, afirmó Paiva a Transporte Moderno.
Según el ejecutivo, la estrategia fue definida por etapas porque la compañía no podría avanzar con la misma intensidad en todos los segmentos al mismo tiempo.
Primero, la prioridad quedó en los autobuses eléctricos; ahora, la apuesta pasa por los camiones, en un mercado que aún busca escala y previsibilidad en Brasil.
Camiones eléctricos de BYD avanzan en el transporte de cargas
Hoy, la línea de camiones de BYD disponible en Brasil permanece concentrada en los segmentos ligero y medio, con modelos dirigidos principalmente a la distribución urbana y operaciones de última milla realizadas en trayectos con retorno diario a las bases logísticas.
En estas aplicaciones, la autonomía cercana a 220 kilómetros satisface demandas urbanas y regionales con menor necesidad de recarga a lo largo del día, característica considerada esencial para empresas que trabajan con rutas programadas y alta previsibilidad operacional.
La siguiente etapa de la estrategia prevé la ampliación de estas operaciones para trayectos de media distancia, incluyendo rutas entre fábricas, centros de distribución y polos logísticos regionales que exigen mayor autonomía y disponibilidad continua de los vehículos.
Para que este avance ocurra de forma competitiva, será necesario ampliar la eficiencia de las baterías, expandir la infraestructura de carga y reducir significativamente el tiempo de recarga, punto considerado decisivo por transportistas que operan con ventanas rígidas de entrega.
En este escenario, la posible adopción de tecnologías derivadas de los automóviles de BYD aparece como punto central de la estrategia.
La compañía presentó, en 2026, una nueva generación de la batería Blade y sistemas de carga ultrarrápida, con recarga del 10% al 70% en cinco minutos en aplicaciones automotrices específicas.
Para camiones, la expectativa citada por Transporte Moderno es que futuros modelos puedan usar sistemas capaces de reducir la recarga a cerca de diez minutos.
Si avanza hacia vehículos pesados, esta solución puede alterar la operación de flotas eléctricas, principalmente en rutas con alta utilización diaria.
Nuevo camión T75 y actualización de la línea BYD
En los camiones ya conocidos, BYD prepara una reorganización del portafolio brasileño.
El T5 será sustituido por el T75, que ya tiene pedidos abiertos y previsión de entregas en el segundo semestre de 2026, según informó Transporte Moderno.
Los modelos T18 y T23, por su parte, deben recibir actualizaciones a partir de 2027.
La empresa también planea entrar en el nicho de vehículos de 3,5 toneladas, orientados a la distribución urbana, segmento en el que pretende competir con modelos tradicionales usados por empresas de entrega y pequeños operadores logísticos.
A pesar de los planes, los volúmenes aún son modestos.
BYD vendió cerca de 60 unidades del T18 en Brasil, mientras que los demás modelos aún no han alcanzado números significativos.
Para Paiva, el mercado no estaba maduro cuando la marca llegó, pero ahora comienza a mostrar señales de evolución.
La entrada en camiones pesados, por lo tanto, no debe ocurrir de forma inmediata.
El fabricante evalúa producto, aplicación, costo operativo y aceptación de los clientes antes de definir un lanzamiento comercial, especialmente en un segmento en el que el precio inicial aún pesa en la decisión de compra.
Fábrica de BYD en Bahía fortalece operación brasileña
Las pruebas con los caballos mecánicos eléctricos se llevan a cabo en Camaçari, ciudad bahiana donde BYD instaló su fábrica brasileña en el antiguo complejo industrial que perteneció a Ford durante décadas.
Inaugurada oficialmente en octubre de 2025, la unidad inició el ensamblaje de vehículos electrificados con una capacidad inicial anunciada de 150 mil unidades anuales, consolidando la estrategia de la compañía de ampliar la nacionalización de parte de la operación brasileña.
La producción local es una parte importante de la estrategia porque el costo de importación afecta directamente la competitividad de los eléctricos.
El impuesto de importación para vehículos electrificados se retomó de forma gradual en Brasil y llega al 35% en julio de 2026 para automóviles eléctricos, híbridos e híbridos enchufables importados.
En el caso de los camiones, la previsibilidad tributaria y la escala de demanda siguen como factores decisivos para una eventual fábrica dedicada.
BYD aún estudia producir camiones en el país, pero afirma que la decisión depende de un mercado consistente y un volumen suficiente para justificar la inversión.
La competencia china acelera la disputa por camiones eléctricos
La competencia en el segmento de camiones eléctricos debe intensificarse en Brasil con el avance de otros fabricantes chinos, entre ellos Foton, Sany y XCMG, que también buscan espacio en un mercado aún considerado inicial.
Más que precios competitivos, la disputa debe involucrar factores como autonomía, capacidad de carga, disponibilidad de piezas, calidad de la asistencia técnica y confianza en el posventa, elementos considerados decisivos para operadores logísticos y grandes flotas.
Para los flotas, la electrificación no depende solo del vehículo.
El costo total de operación, la vida útil de la batería, el tiempo parado para recarga y la red de soporte pesan tanto como el valor de adquisición.
Por eso, los fabricantes que logren ofrecer una estructura completa deben tener ventaja en los próximos años.
BYD intenta usar la experiencia acumulada con autobuses eléctricos y automóviles para ganar espacio en este nuevo segmento.
Aun así, el mercado brasileño de pesados eléctricos permanece en fase inicial, con pocas unidades en circulación y aplicaciones más concentradas en operaciones controladas.
Paiva resume el momento como una etapa de observación y consolidación.
“Estamos viendo la foto ahora, pero la película aún va a rodar. En los próximos cinco años vamos a entender qué productos se consolidarán”, afirmó el ejecutivo.

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