Según la Autoridad Regulatoria Nuclear argentina, la cápsula de Cesio-137 desapareció de un laboratorio de Rosario, donde calibraba equipos médicos. El organismo activó el sistema de emergencia radiológica, pero evalúa que el riesgo es muy bajo, ya que está sellado en plomo, y pide que nadie toque el objeto.
El gobierno de Argentina emitió una alerta tras el robo de una cápsula de Cesio-137 de un laboratorio en la ciudad de Rosario, el 16 de junio de 2026. La información fue confirmada por la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) del país, que pide a la población no abrir, transportar ni manipular el objeto desaparecido.
El material radiactivo estaba guardado dentro de una cápsula de plomo, creada para evitar la liberación de la radiación al ambiente. De acuerdo con la ARN, la desaparición fue notada cuando los técnicos del laboratorio iban a usar la cápsula para calibrar equipos médicos, y, justo después de ser informada, la agencia activó el sistema de emergencia radiológica y alertó a otras autoridades, aunque evalúa que el riesgo en el momento es muy bajo.
El robo del Cesio-137 en Rosario

Cápsula de plomo que protegía el cesio-137
La desaparición salió a la luz durante una rutina de trabajo en el laboratorio. La desaparición fue percibida cuando los técnicos llegaron al lugar donde el Cesio-137 se guardaba, para usar la cápsula en la calibración de equipos médicos, y descubrieron que el material había desaparecido. La sustancia estaba protegida por una cápsula de plomo, hecha precisamente para impedir que la radiación escapara al ambiente.
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Fuente de calibración de cesio-137
A partir de ahí, la investigación comenzó a correr en dos frentes. El gobierno de Argentina emitió la alerta el 16 de junio de 2026, y las investigaciones ahora intentan descubrir cuándo desapareció el material y quién tuvo acceso a él. El origen del robo y el paradero de la cápsula siguen en abierto.
La alerta de las autoridades y el riesgo considerado bajo
La orientación de las autoridades es directa y busca evitar cualquier contacto con el objeto. Nadie debe abrir, transportar o manipular la cápsula y, en caso de que sea encontrada, la recomendación es avisar inmediatamente a la Autoridad Regulatoria Nuclear para que los equipos hagan la retirada de manera segura. En el comunicado, la ARN orienta que,
«si la encuentra, no la toque ni la manipule»
A pesar de la alerta, el organismo clasifica el peligro actual como reducido. La agencia evalúa que el riesgo radiológico es muy bajo, ya que el Cesio-137 continúa sellado en plomo. Justo después de ser informada, la ARN activó el Sistema de Intervención en Emergencias Radiológicas y comunicó a la Agencia Federal de Emergencias y a la división de riesgo radiológico y nuclear de la Policía Federal Argentina, que pasaron la alerta a las autoridades locales.
Qué es el Cesio-137 y para qué sirve
A pesar de la fama negativa, la sustancia tiene usos importantes y controlados. El Cesio-137 es un material radiactivo producido en procesos nucleares que involucran la división de átomos y, en condiciones controladas, se usa para calibrar aparatos que miden radiación.
Las aplicaciones van más allá de los laboratorios de calibración. El material también se utiliza en tratamientos contra el cáncer y en algunos equipos de la industria. Fue precisamente para calibrar aparatos médicos que la cápsula robada era empleada en el laboratorio de Rosario.
Los riesgos del Cesio-137 para la salud y el ambiente
El peligro aparece cuando el material deja la protección de la cápsula. Si es respirado o ingerido, el Cesio-137 puede esparcirse por el organismo y acumularse principalmente en los músculos, lo que aumenta los daños a la salud de quien fue expuesto.
En grandes cantidades, los efectos se vuelven severos. La exposición a dosis altas puede causar quemaduras graves, enfermedades provocadas por la radiación y, en los casos más extremos, llevar a la muerte y elevar el riesgo de cáncer. En el medio ambiente, el material puede ser llevado por el viento, mezclarse con el agua y adherirse al suelo o a superficies como el concreto, y pequeñas cantidades aún persisten en diferentes lugares debido a pruebas nucleares y accidentes del pasado.
El accidente de Goiânia en 1987
El episodio en Argentina reaviva la memoria del mayor accidente radiactivo urbano jamás registrado. La desaparición recuerda el caso de 1987 en Goiânia, que marcó a Brasil, y que comenzó el 13 de septiembre de ese año, cuando dos recolectores encontraron un aparato de radioterapia abandonado en el antiguo Instituto Goiano de Radioterapia. Dentro del equipo había una cápsula de Cesio-137, que terminó siendo vendida a Devair Alves Ferreira, dueño de un depósito de chatarra.
El desconocimiento de los riesgos transformó la curiosidad en tragedia. Sin saber del peligro, Devair y otras personas quedaron encantadas con el brillo azul de la sustancia y la distribuyeron entre familiares y amigos, quienes pronto comenzaron a presentar síntomas como náuseas, mareos, vómitos y diarrea. La razón solo se descubrió cuando María Gabriela, esposa de Devair, sospechó del polvo azul y, el 28 de septiembre, llevó la cápsula a la Vigilancia Sanitaria; al día siguiente, las autoridades confirmaron que era material radiactivo, y miles de personas pasaron por exámenes y descontaminación, mientras casas fueron demolidas, áreas aisladas y toneladas de suelo removidas.
El robo del Cesio-137 en Rosario reabre, en Argentina, un temor que Brasil conoce de cerca por causa de Goiânia, aunque la ARN refuerza que el riesgo radiológico actual es muy bajo y que la búsqueda de la cápsula continúa.
La orientación oficial sigue siendo la misma: nadie debe tocar o transportar el objeto encontrado, y es necesario avisar inmediatamente a las autoridades. Más que el episodio inmediato, el caso evidencia cuánto el control de fuentes radiactivas necesita ser riguroso, para que una cápsula sellada nunca más se transforme en tragedia pública.
¿Y tú, qué opinas del alerta emitido por Argentina y de lo que aún recuerdas sobre el accidente de Goiânia? Comenta tu opinión e intercambia ideas con otros lectores sobre seguridad radiológica, con respeto a las diferentes visiones y a la gravedad del tema.

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