Para el Ejecutivo de Fluxys, El País Debe Apostar en el Biometano Como Alternativa Viable y Estratégica Frente a los Desafíos del Hidrógeno Verde
En una entrevista reciente, el CEO de Fluxys Brasil, Sébastien Lahouste, defendió el biometano como el verdadero “hidrógeno brasileño”. Según él, esta fuente de energía renovable se presenta como una solución más viable e inmediata para Brasil ante la infraestructura ya existente y la urgencia de la transición energética.
El Biometano Se Destaca Como Solución Estratégica a Corto Plazo
Según el portal Eixos, el ejecutivo de Fluxys Brasil afirmó que el biometano, producido a partir de la descomposición de residuos orgánicos, ya tiene un mercado consolidado, tecnología dominada y plantas en operación en el territorio nacional. En contraste, el hidrógeno verde aún requiere inversiones significativas en infraestructura y regulación, lo que dificulta su aplicación inmediata a gran escala.
Lahouste explicó que Brasil cuenta con una red de gas natural que puede ser utilizada para evacuar el biometano, lo que reduce drásticamente los costos de implementación. La propuesta de la empresa incluye el desarrollo de hubs regionales conectados a la red de transporte nacional, optimizando la logística y garantizando una mayor capilaridad del producto en el país.
-
Dongfang rompe récord mundial y fabrica turbina eólica de 26 MW en China con palas de 137 metros que giran tan lentamente que parecen detenidas en el horizonte.
-
Sistema que promete almacenar energía en colinas, usando un fluido más denso que el agua, alcanza potencia total en el Reino Unido y puede transformar antiguas áreas industriales en baterías hidroeléctricas más pequeñas, rápidas de construir y orientadas a la energía limpia.
-
Mientras Europa intenta reducir la dependencia de combustibles fósiles, una planta en España comienza a producir gas natural renovable con hidrógeno verde y CO₂, inyectando metano sintético directamente en la red de distribución.
-
China instala en alta mar la mayor turbina eólica flotante del mundo con 252 metros de rotor y un área barrida equivalente a 7 campos de fútbol.
Desafíos Estructurales Limitan el Avance del Hidrógeno
A pesar de que el hidrógeno verde sigue siendo una apuesta estratégica, sobre todo para la exportación, destacándose en polos como los puertos de Pecém (CE) y Açu (RJ), su aplicación doméstica enfrenta barreras. La red de gas brasileña, aún poco desarrollada en comparación con países de Europa y América del Norte, inviabiliza el transporte en grandes volúmenes, según el análisis del ejecutivo.
Además, Lahouste mencionó obstáculos como la falta de demanda interna, la ausencia de contratos a largo plazo con compradores internacionales y altos costos iniciales para viabilizar plantas. También señala que, incluso la alternativa de inyectar hidrógeno en pequeñas proporciones en la red actual se enfrenta a limitaciones técnicas y regulatorias.
Biometano y Seguridad Energética: Convergencia Posible
Para Fluxys, la adopción a gran escala del biometano puede contribuir de manera relevante a la seguridad energética brasileña. La empresa refuerza la importancia de una regulación que valore las condiciones reales del país, incluyendo la integración con plantas térmicas y la utilización de recursos locales. De acuerdo con Eixos, la viabilidad técnica y económica del biometano lo posiciona como un aliado central de la matriz energética en los próximos años.
De manera complementaria, un informe de la Agencia Internacional de Energía (IEA) reconoce el potencial del biometano como vector de descarbonización en economías emergentes, especialmente en países con una fuerte producción agropecuaria y disponibilidad de residuos, un escenario compatible con Brasil.
Perspectiva para el Futuro Energético Brasileño
En resumen, la visión de Fluxys Brasil prioriza una transición energética basada en la realidad del país. El biometano surge como un combustible renovable con aplicación inmediata, aprovechando la infraestructura ya existente y atendiendo a una demanda creciente por soluciones sostenibles. El hidrógeno, aunque prometedor, depende de articulaciones más robustas e inversiones coordinadas para convertirse en competitivo en el escenario interno.

¡Sé la primera persona en reaccionar!