Brasil Tiene Reservas de Tierras Raras, Pero Sigue Dependiente de China para Imanes de Neodimio, Insumo Vital en la Economía Verde Global
El debate sobre tierras raras ganó fuerza tras el anuncio de Estados Unidos de aranceles sobre importaciones provenientes de China. En Brasil, el movimiento es para atraer inversiones extranjeras y explorar reservas ya conocidas.
Aun así, el país continúa dependiente de importaciones de imanes de neodimio y otros insumos estratégicos.
Estudios de la Agencia Internacional de Energía (IEA) proyectan que la demanda global por tierras raras debe triplicarse hasta 2040. La explicación radica en la transición energética y la electrificación de la movilidad.
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Brasil se estancó en el tiempo: mientras el PIB per cápita global se disparó un 675% desde 1980, el país creció solo un 428%, perdió posición desde 2015 y hoy podría tener un ingreso un 42% mayor, con US$ 13,4 mil más por habitante.
Hoy, China domina el sector, concentrando el 60% de la producción y el 85% de la capacidad de refinado. Esto coloca a países como Brasil en una posición vulnerable, porque dependen de cadenas controladas por otros.
“Brasil tiene reservas expresivas, pero no logra transformar ese potencial en producción efectiva. Seguimos importando imanes de neodimio de países como China y Myanmar, enfrentando aranceles, riesgos logísticos y volatilidad cambiaria”, afirma Rodolfo Mídea, especialista en importación y CEO de Fácil Negócio, una de las mayores importadoras del país.
Imanes de Neodimio: Pieza Central de la Economía Verde
El neodimio es un mineral derivado de las tierras raras utilizado para producir imanes permanentes de alta potencia.
Estos imanes están presentes en automóviles híbridos y eléctricos, turbinas eólicas, aparatos médicos, altavoces, discos duros e incluso sistemas militares.
A pesar de ser invisibles para el consumidor, se consideran el corazón de la economía verde y digital. “Cada automóvil eléctrico puede demandar hasta 2 kg de imanes de neodimio. Una turbina eólica de gran tamaño utiliza entre 600 kg y 1 tonelada. Esto demuestra la oportunidad que Brasil deja pasar al no estructurar una cadena local de tierras raras”, explica Mídea.
Lo más importante es que estos números demuestran cómo la demanda va a crecer rápidamente. Por lo tanto, los países que dominen la producción tendrán una ventaja estratégica en el mercado global.
Gargajos de la Importación y Riesgos para la Industria
En los últimos años, eventos internacionales han expuesto la fragilidad de la dependencia brasileña. La pandemia, las restricciones ambientales en China y la inestabilidad política en Myanmar han generado alzas en los precios y retrasos en el suministro.
“Durante la pandemia, vimos el precio del neodimio dispararse más de 100%. Muchas industrias nacionales estaban al borde de la paralización. La ausencia de producción nacional convierte a Brasil en un rehén del mercado externo”, añade Mídea.
Además, la falta de previsibilidad afecta la planificación de la industria nacional. Las empresas deben lidiar con mayores costos, dificultad de stock y falta de seguridad sobre los plazos de entrega.
Esto reduce la competitividad en sectores que ya enfrentan una fuerte competencia internacional.
Reservas en Brasil Aún Poco Aprovechadas
Brasil posee reservas relevantes en estados como Amazonas, Goiás, Bahía, Minas Gerais, Piauí y Tocantins.
Sin embargo, no domina la etapa de refinado, responsable del mayor valor agregado. Sin tecnología para transformar los minerales en productos finales, el país pierde competitividad.
Los especialistas evalúan que la construcción de una cadena nacional podría colocar a Brasil como proveedor estratégico en un sector valorado en más de US$ 13 mil millones anuales.
El crecimiento acelerado de este mercado refuerza el carácter estratégico de desarrollar tecnología propia.
“No basta con extraer, es necesario procesar y transformar en productos finales de alto valor. Brasil es una referencia en minería, pero aún está en pañales en el refinado de tierras raras. Esto limita nuestra capacidad de competir y de reducir la dependencia de la importación”, analiza Mídea.
Política Industrial y Futuro del Sector
Desde la perspectiva del especialista, el país necesita una política industrial consistente que incentive tanto la exploración como el procesamiento.
“La industria de tecnología, energía y movilidad eléctrica necesita estos insumos. Si tuviéramos producción nacional, reduciríamos costos y riesgos, además de abastecer otros mercados”, concluye.
Lo más importante es que la estrategia podría generar beneficios para toda la cadena productiva. Desde la minería hasta los productos finales, la integración ayudaría a reducir la vulnerabilidad y consolidar a Brasil en un sector de alta demanda.
Realidad Aún Distante
Mientras el debate avanza en Brasilia y en foros internacionales, la realidad es clara: Brasil importa prácticamente todo el volumen de imanes de neodimio y tierras raras que consume.
Esto garantiza el funcionamiento de la industria a corto plazo, pero deja al país expuesto en un mercado cada vez más estratégico y disputado.
Sin cambios, el riesgo es continuar siendo rehén de las importaciones, asumiendo costos e incertidumbres que limitan el potencial de la industria nacional.
Con información de SEGS.com.

Brasília
Robert Yüksel Yıldırım, dono da Yıldırım Group, um conglomerado com presença em setores como mineração, logística, energia e transporte marítimo, não aceita a derrota que sofreu para os chineses em uma negociação brasileira de níquel.
O executivo turco classifica a operação como uma «virada mundial» no comércio deste mineral crítico usado pela indústria na transição energética. Yıldırım diz que uma de suas empresas, a Corex Holding, fundada na Holanda, fez uma oferta de US$ 900 milhões para comprar os negócios de níquel que a multinacional Anglo American detinha em Goiás, além de outros projetos novos no Pará e Mato Grosso.
A Anglo, porém, fechou negócio com a chinesa MMG (China Minmetals Group), por US$ 500 milhões. «Não sou contra a empresa chinesa, mas contra essa decisão. Nunca vi um vendedor recusar um preço maior. Eu ofereci US$ 900 milhões e não aceitaram o meu dinheiro», diz ele
O que podemos fazer para mudar isso é gerar empregos para os jovens ? Deixar de ser país de montagem ?
É difícil. Como a China tem terras raras ela tem o trunfo. O Brasil poderia pedir em troca na negociação transferência de conhecimento para avançar na extração de terras raras. Creio que não vai conseguir este acordo da China. Ou procura desenvolver por conta para sua vitoria.