Proyecto nuclear brasileño prevé depósito definitivo para residuos radiactivos, centro tecnológico y monitoreo ambiental a largo plazo, en una obra ligada a Angra, a la investigación científica y a la gestión nacional de materiales usados en medicina e industria.
Brasil prevé iniciar en 2026 la construcción del Centena, sigla para Centro Tecnológico Nuclear y Ambiental, proyecto destinado al almacenamiento definitivo de residuos radiactivos de baja y media actividad generados en el país.
La instalación también deberá reunir estructuras dedicadas a estudios, monitoreo ambiental, radioprotección y desarrollo de técnicas asociadas a la gestión de este tipo de material, según la Comisión Nacional de Energía Nuclear.
La propuesta es crear una solución nacional para recibir residuos tratados provenientes de centrales nucleares, hospitales, industrias, universidades, centros de investigación y otras actividades que utilizan radioisótopos.
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Según el diseño informado por el sector nuclear, el Centena fue planificado para materiales de baja y media actividad, incluyendo residuos con una vida media limitada a 30 años.
Centena y la gestión de residuos radiactivos en Brasil
El proyecto está ligado a una etapa específica de la cadena nuclear: la disposición final de materiales que ya pasaron por tratamiento, control y acondicionamiento, pero que aún exigen almacenamiento en un lugar licenciado.
Actualmente, parte de los residuos radiactivos brasileños permanece en depósitos junto a las centrales de Angra dos Reis o en unidades intermedias.
La CNEN informó que ya se ha elegido un lugar preferencial para el proyecto.
La siguiente fase implica la conclusión de los estudios de caracterización geofísica, necesarios para la licencia nuclear y la licencia ambiental.
De acuerdo con la comisión, se contrató una consultoría para evaluar la documentación técnica y el proyecto.
El cronograma citado por el organismo prevé el inicio de la construcción en 2026 y su conclusión en 2030.
Según la evaluación de la CNEN, si se mantiene este plazo, el repositorio estaría listo antes del límite estimado para la capacidad de los depósitos actuales de la Central Nuclear Almirante Álvaro Alberto, en Angra dos Reis, señalado para 2031/2032.
¿Qué se almacenará en el repositorio Centena?
El Centena fue concebido para recibir residuos radiactivos tratados y acondicionados, generados por diferentes usos de la tecnología nuclear.
Además de la producción de electricidad, estos materiales pueden resultar de exámenes médicos, tratamientos, procesos industriales, investigaciones científicas y actividades de control ambiental.
La estructura prevista incluye áreas de deposición, edificios de apoyo operacional, laboratorios, sistemas de monitoreo ambiental y espacios dedicados a la radioprotección.
Informaciones divulgadas por instituciones ligadas a la CNEN indican que el proyecto ocupará cerca de 40 hectáreas y seguirá el concepto de múltiples barreras, modelo usado en el sector para reducir la posibilidad de dispersión de material radiactivo.
El proyecto también prevé un período prolongado de seguimiento después del cierre de la operación.
La instalación deberá funcionar durante 60 años y permanecer bajo vigilancia durante 300 años después del fin de las actividades, conforme a la información técnica divulgada por el Centro de Desarrollo de la Tecnología Nuclear.
Costo del Centena y origen de los recursos
La estimación más reciente presentada por la CNEN en audiencia pública indica una inversión de R$ 345 millones y una ejecución en cinco años.
También está previsto el recibimiento, en el cuarto trimestre de 2030, de 26.200 tambores metálicos almacenados por Eletronuclear, equivalentes a 5.240 metros cúbicos de residuos listos para su traslado al futuro repositorio.
Los recursos para la construcción y para la remoción de los residuos deberán provenir del Fondo de Desmantelamiento de las centrales Angra 1 y Angra 2.
Este fondo fue creado para costear etapas asociadas al cierre operacional de las unidades en el futuro, incluyendo la disposición final de embalajes con residuos radiactivos para depósito definitivo.
La información más reciente sobre el costo sustituye estimaciones anteriores que mencionaban cerca de R$ 130 millones.
Como el valor actualizado fue informado por la CNEN, la referencia de R$ 345 millones pasa a ser la base pública más reciente para el presupuesto del proyecto.
Alternativas para Angra en caso de retraso
La posibilidad de un retraso en la implementación del Centena llevó a la CNEN a informar sobre las medidas analizadas por Eletronuclear.
Una de ellas sería reorganizar los depósitos actuales, procedimiento que, según la comisión, no exigiría un nuevo proceso de licenciamiento ambiental.
Otra opción sería construir un nuevo almacén, lo que demandaría licenciamiento nuclear y ambiental.
El tema cobró atención tras la divulgación de que Angra 1 y Angra 2 podrían enfrentar restricciones si no hubiera nueva capacidad para almacenar residuos.
En una nota aclaratoria, la CNEN afirmó que el proyecto está en curso y que se están evaluando alternativas operativas para evitar que la capacidad de los depósitos actuales se convierta en un factor de interrupción.
Angra 1 y Angra 2 son las dos centrales nucleares en operación en el país.
Las unidades se encuentran en Angra dos Reis, en la costa sur de Río de Janeiro.
Según Eletronuclear, Angra 1 tiene 640 megavatios de potencia, mientras que Angra 2 tiene una capacidad nominal de 1.350 megavatios.
Relación del Centena con Angra 3 y el Reactor Multipropósito
La existencia de un repositorio nacional también aparece en los procesos relacionados con otros proyectos del sector nuclear brasileño.
La CNEN informa que el Centena integra las condiciones asociadas al licenciamiento ambiental de Angra 3 y del Reactor Multipropósito Brasileño.
Angra 3 tendrá una potencia prevista de 1.405 megavatios.
La obra, iniciada originalmente en los años 80, ha pasado por interrupciones y reanudaciones a lo largo de las últimas décadas.
En mayo de 2025, Eletronuclear informó que el proyecto presentaba un progreso físico global del 66% y seguía en evaluación por el Consejo Nacional de Política Energética.
El Reactor Multipropósito Brasileño, por su parte, es un proyecto orientado a la investigación, la producción de radioisótopos y aplicaciones tecnológicas.
La CNEN informó que la próxima fase de construcción tiene previsto su inicio para el primer semestre de 2026, con una conclusión estimada para 2030.
El proyecto está asociado a la producción de radiofármacos, a pruebas de materiales y al desarrollo de investigaciones científicas.
Uso nuclear en medicina, industria e investigación
Aunque la energía nuclear en Brasil se asocia frecuentemente con las centrales de Angra, los radioisótopos se utilizan en diferentes áreas.
En medicina, aparecen en exámenes de diagnóstico y tratamientos.
En la industria, se emplean en mediciones, inspecciones y control de procesos.
También hay aplicaciones en agricultura, investigación, conservación de alimentos y estudios ambientales.
Estas actividades pueden generar residuos que necesitan ser identificados, tratados, acondicionados y almacenados conforme a las normas de seguridad.
El Centena fue presentado por la CNEN como una estructura destinada a organizar esta etapa a nivel nacional, con control técnico y monitoreo ambiental.
La implementación aún depende de estudios, licencias y ejecución de las obras.
El cronograma informado por la comisión establece 2026 como año previsto para el inicio de la construcción y 2030 como plazo estimado de conclusión.
Hasta entonces, los depósitos existentes siguen siendo parte de la estructura de almacenamiento en uso en el país, mientras se evalúan alternativas en caso de cambios en el calendario.

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