Misión que llevaría cenizas y ADN de 166 personas al espacio termina con caída en el mar tras fallo en el sistema de aterrizaje
El intento de realizar un funeral en el espacio terminó de forma trágica para 166 familias. La cápsula espacial Nyx, lanzada el día 23 de junio, cayó en el Océano Pacífico tras una falla en el sistema de aterrizaje. El equipo llevaba las cenizas y el ADN de personas fallecidas, en una misión que buscaba realizar un sepelio fuera de la Tierra.
El lanzamiento se llevó a cabo desde una base en California, Estados Unidos. La misión, bautizada como «Mission Impossible», era operada por la startup The Exploration Company, en colaboración con Celestis Memorial Spaceflights.
Esta última es una empresa que realiza vuelos espaciales con cargas conmemorativas, un servicio que ha ganado popularidad en los últimos años.
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Fallo en el aterrizaje causó la pérdida total de la carga
Tras el lanzamiento exitoso con el cohete Falcon-9 de SpaceX, la cápsula completó dos vueltas alrededor del planeta.
La reentrada en la atmósfera también ocurrió como se planeó. Sin embargo, el sistema de paracaídas no fue activado. Sin él, la cápsula cayó al mar, imposibilitando la recuperación de la carga.
Según información de la propia empresa, la falla ocurrió en la última fase de la misión. Fue el primer vuelo de Celestis con la intención de regresar los restos mortales a la Tierra. Cerca de 300 kilos de cenizas y ADN terminaron dispersándose en el océano.
Empresas hablan de “éxito parcial”
En un comunicado publicado en LinkedIn, The Exploration Company clasificó el vuelo como un “éxito parcial (falla parcial)”.
La empresa destacó que el lanzamiento, la entrada en órbita y la reentrada controlada funcionaron como se esperaba. El problema surgió poco antes del aterrizaje en el mar.
Durante la misión, hubo un momento de apagón en la comunicación. Cuando el contacto comenzó a retomarse, ya era demasiado tarde.
El sistema de paracaídas, diseñado para permitir un amerizaje — aterrizaje en superficie líquida — y la posterior recuperación de la cápsula, no funcionó.
Ese mismo sistema ya había sido utilizado en otras misiones, como en las naves Dragon de SpaceX. En una de esas ocasiones, fue responsable de rescatar a dos astronautas tras nueve meses atrapados en el espacio.
Respuesta de las empresas y historial de fallas
Charles M. Chafer, CEO de Celestis, lamentó lo ocurrido y trató de consolar a las familias. “Esperamos que encuentren algo de paz al saber que sus seres queridos formaron parte de un viaje histórico”, afirmó en una nota. Para él, el destino final de los restos mortales recuerda a un sepelio honrado en el mar.
La empresa también informó que se pondrá en contacto con todas las familias involucradas para brindar apoyo y discutir los próximos pasos.
No es la primera vez que Celestis enfrenta este tipo de contratiempo. En 2023, un cohete con las cenizas del astronauta Philip K. Chapman explotó en Nuevo México.
Sepultamientos en el espacio: Planes para el futuro continúan
A pesar de la falla, The Exploration Company declaró que planea seguir con los planes de desarrollo.
La misión Mission Impossible forma parte del cronograma de la empresa para validar sistemas de reentrada controlada y transporte de cargas para clientes.
En su nota oficial, la compañía pidió disculpas y destacó que los aprendizajes de la misión se utilizarán en futuras mejoras.
El objetivo, según la empresa, es reducir los riesgos en los próximos vuelos y avanzar en el desarrollo de nuevas tecnologías.
Con información de Revista Galileu.
