1. Inicio
  2. / Ciencia y tecnología
  3. / Chile aprueba megaproyecto de US$ 5 mil millones para extraer casi 1,7 millones de toneladas de agua del Pacífico cada día, desalinizar el mar e impulsar el recurso por 480 km hasta ciudades y mineras en el desierto más árido del mundo
Tiempo de lectura 6 min de lectura Comentarios 0 comentarios

Chile aprueba megaproyecto de US$ 5 mil millones para extraer casi 1,7 millones de toneladas de agua del Pacífico cada día, desalinizar el mar e impulsar el recurso por 480 km hasta ciudades y mineras en el desierto más árido del mundo

Escrito por Ana Alice
Publicado el 06/05/2026 a las 18:34
Actualizado el 06/05/2026 a las 18:36
¡Sé la primera persona en reaccionar!
Reaccionar al artículo

Proyecto aprobado en Chile transforma el agua del Pacífico en un recurso estratégico para abastecer ciudades, industrias y mineras en Atacama, región marcada por la escasez hídrica y por grandes operaciones ligadas al cobre.

Chile aprobó el 4 de mayo de 2026 el proyecto Aguas Marítimas, una obra de US$ 5 mil millones que prevé captar 1,685 millones de metros cúbicos de agua del Océano Pacífico por día en Caleta Bolfín, en el norte del país, para producir agua desalinizada y transportarla hasta áreas urbanas, industriales y mineras de la región de Antofagasta.

La iniciativa, presentada por la Cramsa Infraestructura SpA, recibió la aprobación unánime de la Comisión de Evaluación Ambiental de Antofagasta tras más de cuatro años de tramitación en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental chileno.

La planta fue anunciada como la desalinizadora más grande de Chile y una de las mayores de América Latina.

Cuando alcance la capacidad total prevista, deberá producir 700 mil metros cúbicos de agua desalinizada por día.

El proyecto también prevé una fase inicial de 350 mil metros cúbicos diarios y una vida útil estimada en 70 años, con inicio de operación programado para el primer semestre de 2029.

La ubicación de la obra ayuda a explicar su relevancia para el sector hídrico chileno.

Atacama, en el norte del país, se encuentra entre las regiones más áridas del mundo, con áreas donde la lluvia es rara y la disponibilidad de agua continental impone límites a ciudades, actividades agrícolas y operaciones industriales.

En este contexto, los proyectos de desalinización pasaron a formar parte de la planificación de abastecimiento en regiones con escasez hídrica y fuerte presencia de la minería.

Desalinización en Atacama: cómo el mar se convierte en agua útil

Aguas Marítimas prevé una planta basada en ósmosis inversa, tecnología en la que el agua de mar es presionada contra membranas semipermeables.

Estas membranas permiten el paso de moléculas de agua y retienen gran parte de las sales disueltas, además de otros compuestos.

El método es ampliamente utilizado en sistemas de desalinización a gran escala, pero exige energía, estructuras de pretratamiento y control técnico del rechazo salino producido en el proceso.

En el caso chileno, la dimensión del proyecto está directamente ligada a los volúmenes previstos.

Para entregar 700 mil metros cúbicos diarios de agua tratada, la planta deberá captar 1,685 millones de metros cúbicos de agua marina por día y devolver al océano cerca de 985 mil metros cúbicos diarios de agua de rechazo, conocida como salmuera.

Este subproducto tiene una concentración de sales superior a la del agua de mar y suele ser evaluado con atención en los procesos ambientales de grandes plantas desalinizadoras.

Después del tratamiento, el agua será conducida por un sistema de aproximadamente 480 kilómetros, con estaciones de bombeo, líneas de transmisión eléctrica y subestaciones.

La infraestructura deberá atender sectores como Antofagasta Norte, La Negra, Calama y Sierra Gorda, con usos previstos para minería, industria, agricultura y, eventualmente, consumo humano a través de empresas concesionarias.

Reprodução/CRAMSA — Projeto Aguas Marítimas
Reproducción/CRAMSA — Proyecto Aguas Marítimas

Minería en Chile y demanda de agua de mar

La región de Antofagasta concentra una parte relevante de la minería chilena de cobre e integra el eje de grandes operaciones industriales que dependen del agua en diferentes etapas de producción.

El recurso es utilizado en procesos como beneficio mineral, transporte de pulpas, enfriamiento, limpieza y actividades auxiliares.

Al mismo tiempo, la oferta de agua dulce en el norte de Chile está limitada por las condiciones naturales de aridez y por la disputa entre diferentes usos.

Datos de la Comisión Chilena del Cobre indican que el agua de mar debería ampliar su participación en la matriz hídrica de la minería en los próximos años.

Según Cochilco, la participación del agua marina en el consumo total de la minería del cobre puede pasar del 40,7% en 2024 al 67,6% en 2034.

El estudio también proyecta un aumento de la demanda total de agua del sector, de 18,5 m³/s a 20,6 m³/s en el mismo período.

Este movimiento ayuda a explicar por qué una planta instalada en la costa puede ser planificada como parte de la infraestructura de abastecimiento del interior.

En lugar de aumentar la presión sobre acuíferos, ríos o cuencas sensibles, el proyecto propone usar el Pacífico como fuente bruta.

La siguiente etapa depende de la ingeniería de transporte, ya que el agua desalinizada necesita superar distancia, desnivel y demanda energética hasta llegar a polos urbanos y mineros en el desierto.

Esquema de la planta desalinizadora y estructuras de captación (Imagen: Reproducción/CRAMSA vía Minería Chilena)
Esquema de la planta desalinizadora y estructuras de captación (Imagen: Reproducción/CRAMSA vía Minería Chilena)

Impactos ambientales de la salmuera y la captación en el océano

La aprobación ambiental autoriza el avance del proyecto, pero no elimina la necesidad de monitoreo.

En obras de esta envergadura, los principales puntos de evaluación suelen involucrar la captación de agua de mar, que puede afectar a pequeños organismos marinos, y la devolución de la salmuera, que debe ser diluida y dispersada de acuerdo con parámetros técnicos.

Estudios sobre desalinización por ósmosis inversa señalan que los impactos asociados a los sistemas de captación y descarte dependen del diseño de la obra, la ubicación y las condiciones oceanográficas.

Durante la tramitación, Cramsa solicitó la suspensión temporal del proceso en diciembre de 2025 para realizar estudios adicionales sobre la chinchilla lanígera, especie amenazada identificada en el área de influencia del proyecto.

La evaluación fue retomada en febrero de 2026.

El proceso también incluyó actividades de participación ciudadana organizadas por el Servicio de Evaluación Ambiental en la región de Antofagasta.

La empresa informó que la iniciativa busca contribuir a la reducción de la escasez hídrica regional al permitir que industrias y mineras cercanas al trazado de los ductos soliciten suministro de agua industrial desalinizada.

La propuesta, según la documentación del proyecto y las manifestaciones públicas de la compañía, es transformar agua de mar en recurso disponible para actividades económicas y servicios en áreas donde la oferta continental es restringida.

Cronograma de la mayor desalinizadora de Chile

El cronograma citado en el proceso prevé el inicio de las obras en el primer semestre de 2027 y su conclusión en el primer semestre de 2032.

La operación, sin embargo, podrá comenzar antes del fin integral de la construcción, en el primer semestre de 2029.

En el pico de las obras, la estimación divulgada es de cerca de 8,5 mil trabajadores por día.

En la fase operacional, la necesidad diaria de mano de obra debería caer a aproximadamente 200 personas.

La aprobación de Aguas Marítimas también fue registrada como un hito de valor dentro del sistema ambiental chileno.

Según datos citados por la prensa local a partir del Servicio de Evaluación Ambiental, se trata del proyecto de mayor inversión aprobado desde 2018, año en que recibió el visto bueno la expansión Quebrada Blanca, de Teck.

En la misma sesión, la Comisión de Evaluación Ambiental de Antofagasta aprobó otros tres proyectos, que sumaban US$ 341 millones.

Con la licencia ambiental aprobada, la siguiente etapa implica la preparación de las obras, los contratos de suministro y la organización de la infraestructura necesaria para captar, tratar y transportar el agua.

El funcionamiento previsto combina tecnología de desalinización, bombeo a larga distancia e integración con áreas industriales ubicadas en una de las zonas más secas del continente.

El agua saldrá del Pacífico, pasará por membranas, perderá sal, ganará presión y seguirá por tuberías hasta ciudades, polos industriales y minas del norte chileno.

Suscribir
Notificar de
guest
0 Comentarios
Más reciente
Más viejo Más votado
Comentario
Ver todos los comentarios
Ana Alice

Redactora y analista de contenido. Escribe para el sitio web Click Petróleo e Gás (CPG) desde 2024 y es especialista en crear textos sobre temas diversos como economía, empleos y fuerzas armadas.

Compartir en aplicaciones
0
Nos encantaría conocer tu opinión sobre este tema, ¡deja tu comentario!x