Estructura en construcción en el noreste chino promete ampliar mediciones sobre planetas y asteroides, combinando una antena móvil de gran tamaño, emisión de ondas electromagnéticas y análisis de señales reflejadas por cuerpos celestes del Sistema Solar.
En Huadian, en la provincia de Jilin, en el noreste de China, comenzó la construcción de un radiotelescopio con 120 metros de diámetro, diseñado para convertirse en el mayor equipo totalmente orientable de este tipo en el mundo.
La estructura deberá ayudar a los científicos a estudiar planetas y asteroides con mediciones más precisas, según información divulgada por la agencia estatal Xinhua y reproducida por la Academia China de Ciencias el 26 y 27 de noviembre de 2024.
Más que captar señales provenientes del espacio, el proyecto tendrá una función activa en las observaciones, ya que podrá enviar ondas electromagnéticas a cuerpos celestes y recibir las señales reflejadas de vuelta a la Tierra.
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Con este retorno, los investigadores pueden calcular con mayor precisión las distancias entre la Tierra, planetas y otros objetos del Sistema Solar, además de refinar datos sobre posición y movimiento de estos cuerpos celestes.
Esta capacidad coloca a la antena china en el campo de la observación activa por radar, técnica en la que el instrumento emite señales, sigue el eco producido por el objetivo observado y transforma ese retorno en mediciones astronómicas detalladas.
Radiotelescopio en Jilin tendrá estructura totalmente orientable
La instalación se encuentra en Huadian, ciudad de la provincia de Jilin, una de las regiones del noreste chino elegidas para recibir nuevos instrumentos de observación espacial basados en tierra.
Según Xinhua, el lugar fue elegido en mayo de 2024, y los trabajos preliminares comenzaron después de la definición del área, según afirmó Luo Xuejiu, jefe de la oficina responsable del proyecto.
Antes del montaje de la antena, el equipo concluyó la fundación por estacas, etapa necesaria para sostener una estructura de gran tamaño y garantizar estabilidad al conjunto que recibirá los sistemas de movimiento y medición.
Luo también informó que la instalación, los ajustes y las pruebas del radiotelescopio tienen previsto concluir en 2028, plazo que incluye la preparación técnica antes del uso científico regular.
Por el tamaño, la antena se destaca inmediatamente entre los grandes proyectos de radioastronomía en construcción, ya que el reflector parabólico tendrá dimensiones superiores a las de muchos edificios y necesitará operar con control preciso.
Para acompañar objetivos específicos en el cielo, la estructura totalmente orientable será decisiva, ya que permite mover el equipo con mayor libertad que radiotelescopios fijos o limitados por la propia posición en el terreno.
En instrumentos con poca movilidad, el área observable depende más de la rotación de la Tierra y de la posición de la estructura, mientras que las antenas móviles pueden seguir objetos por más tiempo y ajustar observaciones según la necesidad científica.
Cómo la antena medirá planetas y asteroides
En el radiotelescopio de Huadian, el funcionamiento previsto combina emisión y recepción de señales, recurso que permite estudiar objetos del Sistema Solar sin depender solo de las ondas naturalmente captadas por los observatorios.
Al dirigir ondas electromagnéticas hacia un cuerpo celeste y registrar el retorno de esa señal, los investigadores pueden calcular distancias y seguir trayectorias con un alto grado de precisión en relación con la Tierra.
Este tipo de medición es especialmente importante para planetas, lunas y asteroides cercanos, porque ayuda a comprender órbitas, velocidades y posiciones de objetos que se desplazan continuamente por el espacio.
De acuerdo con la Academia China de Ciencias, el equipo debería contribuir al entendimiento más preciso de planetas y asteroides, aunque la descripción oficial no detalla qué objetivos serán priorizados en las primeras observaciones.
Tampoco hay, en la información divulgada, una fecha confirmada para el inicio de las operaciones científicas tras la fase de pruebas, lo que mantiene el cronograma limitado a la instalación, calibración y validación técnica.
Incluso con sondas y satélites cada vez más avanzados, las antenas instaladas en tierra continúan siendo fundamentales para captar señales, rastrear objetos y producir datos usados en diferentes áreas de la astronomía y la investigación espacial.
China amplía red de grandes radiotelescopios
El equipo de Jilin se suma a una serie de inversiones chinas en radioastronomía, área en la que el país ya opera instrumentos de gran porte dedicados a la observación del espacio profundo.
Entre ellos está el FAST, radiotelescopio esférico de apertura de 500 metros ubicado en Guizhou, descrito por la Xinhua como el mayor radiotelescopio de plato único y el más sensible del mundo.
A pesar del tamaño mayor, el FAST pertenece a otra categoría de instrumento, ya que fue instalado en una depresión natural y no tiene la misma configuración de antena totalmente orientable prevista para Huadian.
Precisamente por combinar gran diámetro con capacidad de movimiento completo, el nuevo radiotelescopio se destaca dentro del conjunto de estructuras chinas dedicadas a la observación por señales de radio.
La Xinhua informó además que China construye radiotelescopios totalmente orientables más pequeños en lugares como la Zona de Protección y Desarrollo de la Montaña Changbai, en Jilin, Xigaze, en el Tíbet, y Qitai, en Xinjiang.
En la evaluación divulgada por la agencia, los equipos móviles pueden observar una parte mayor del cielo en comparación con instrumentos fijos de mismo tamaño, lo que refuerza la importancia de la orientación completa.
Esta red indica una estrategia para ampliar la observación espacial desde el suelo, con instrumentos diferentes entre sí y orientados a finalidades científicas específicas, como mediciones planetarias y seguimiento de asteroides.
La obra depende de calibración y pruebas técnicas hasta 2028
La construcción física representa solo una etapa del proyecto, porque un radiotelescopio de este tamaño necesita pasar por calibración, pruebas de movimiento, verificación de estabilidad e integración de los sistemas de emisión y recepción.
Pequeñas variaciones estructurales pueden afectar mediciones astronómicas, por eso la fundación, el control de orientación y los sistemas de ajuste tendrán un papel central para mantener la precisión durante las operaciones.
Dentro del cronograma divulgado, la previsión de conclusión en 2028 abarca instalación, ajuste y pruebas, según la información atribuida a Luo Xuejiu, antes de la entrada del equipo en uso científico regular.
Hasta esa fase, el proyecto aún dependerá del montaje de los componentes principales y de la validación técnica necesaria para transformar la antena de 120 metros en un instrumento operacional de radioastronomía.
Cuando esté en funcionamiento, el radiotelescopio de Huadian deberá ampliar la capacidad china de medir objetos del Sistema Solar desde la Tierra, usando señales de radio para obtener datos sobre distancias, trayectorias y movimientos.

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