China Pretende Triplicar Su Producción Doméstica De Chips De IA Hasta 2026 Como Parte De La Guerra De Chips. Huawei Lidera Nuevos Proyectos De Fábricas, Con Apoyo Estatal Y Enfoque En La Autosuficiencia.
El gobierno de China anunció un plan audaz para triplicar la producción nacional de chips de inteligencia artificial (IA) hasta 2026 en la llamada guerra de chips, respondiendo a las restricciones tecnológicas de Estados Unidos.
La estrategia incluye la construcción de hasta tres nuevas fábricas destinadas a la producción de chips de IA, con fuerte participación de Huawei y de SMIC (el mayor fabricante chino).
El objetivo es reducir la dependencia estadounidense, acelerar la innovación local y fortalecer la soberanía tecnológica.
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“Guerra De Chips”: La Ambición De China Por La Independencia
La llamada guerra de chips se intensificó después de que EE. UU. impusiera restricciones al acceso de China a semiconductores avanzados.
En respuesta, Pekín trabaja para consolidar una industria autónoma.
Como parte del plan anunciado, la producción de chips de IA debe crecer significativamente, permitiendo que China avance en tecnología de punta incluso ante las sanciones.
Además, la fábrica de Huawei será operativa ya en 2025, con otras unidades previstas para 2026.
El Papel De Huawei Y De SMIC En Este Nuevo Ciclo
La Huawei se destaca como protagonista en la nueva fase tecnológica china.
La empresa comenzará operaciones en una fábrica exclusiva para chips de IA aún en 2025, y se planean dos unidades más para inauguración en 2026.
Si tiene éxito, la producción de estas fábricas puede superar la capacidad del gigante SMIC (Semiconductor Manufacturing International Corporation).
Simultáneamente, la SMIC proyecta duplicar su fabricación de chips de 7 nm, con Huawei como su principal cliente.
Inversiones En Chips Y Impulsos Jurídicos
China respaldó el plan con fuerte apoyo político e inversiones públicas, con fondos estatales y la iniciativa privada financiando los proyectos.
Además, hay una orientación explícita para que las empresas chinas reduzcan la dependencia de la tecnología extranjera, especialmente de Nvidia.
A pesar de que Nvidia ha obtenido autorización para vender el chip H20, Pekín recomendó que las empresas locales prioricen soluciones domésticas.
Construyendo Competitividad Tecnológica
Iniciativas como “Made in China 2025” son la base de esta estrategia de autosuficiencia.
El programa define metas ambiciosas para elevar la producción de tecnología propia en sectores estratégicos, con énfasis en semiconductores e IA.
Actualmente, China avanza con sus propios chips — como el Ascend 910C de Huawei, que rivaliza con el chip H20 en eficiencia energética —, a pesar de ser producido con un proceso de 7 nm de SMIC, tecnología menos avanzada que las de punta de Taiwán.
Desafíos Del Camino Hacia La Independencia Tecnológica
A pesar del ímpetu, el entorno global aún presenta obstáculos.
La industria china enfrenta limitaciones en la sofisticación de los chips más avanzados, así como resistencia en el esfuerzo por consolidar empresas en un sector fragmentado, donde fusiones recientes se desintegraron por disputas financieras y políticas internas.
Cada paso que da China resuena en el mercado global.
La escalada en la producción interna de chips y en las regulaciones de contenido local — como la exigencia de usar al menos el 50% de chips domésticos en centros de datos públicos — presiona a empresas como Nvidia y AMD y altera la dinámica del sector.
Y en paralelo, las inversiones en computación cuántica e IA apuntan a un futuro en el que el país será menos dependiente de la tecnología occidental.
