Perforación en el Mar Muerto revela 450 mil años de sequías y colapsos hídricos, mostrando que la región ya enfrentó crisis mucho antes del escenario actual.
En 2010–2011, el Dead Sea Deep Drilling Project, realizado en el ámbito del International Continental Scientific Drilling Program y con participación del Geological Survey of Israel, ejecutó una operación rara en el Mar Muerto, en Israel: perforar directamente el fondo del lago hipersalino, en un punto con cerca de 300 metros de lámina de agua, próximo al área más profunda de la cuenca. Según el informe de 2012 del Geological Survey of Israel, listado por el ICDP, la campaña ocurrió entre noviembre de 2010 y marzo de 2011 y alcanzó hasta 459 metros debajo del lecho del lago en el sitio profundo.
El resultado fue la recuperación de un núcleo sedimentario de cerca de 455 a 456 metros, preservando un archivo paleoclimático de alta resolución sobre la historia ambiental del Levante. La base disponible del proyecto PaleoAsia registra que este núcleo preserva cerca de 220 mil años de historia paleoambiental y climática, mientras que un estudio publicado en junio de 2022 en la Quaternary Science Reviews describe el registro del Mar Muerto como una fuente detallada sobre cambios climáticos y grandes variaciones en el balance hídrico regional a lo largo de los últimos 200 mil años.
El objetivo de la perforación no era solo reconstruir el pasado remoto del Mar Muerto, sino entender cómo una de las regiones más áridas y tectónicamente activas del planeta respondió a ciclos extremos de sequía, aumento del nivel del lago, deposición de sal, cambios de vegetación e inestabilidad geológica. Al atravesar capas sucesivas de lodo laminado, yeso y halita, los científicos abrieron una ventana directa a la historia climática del Mediterráneo Oriental y a la forma en que el sistema hidrológico del Levante reaccionó a cambios bruscos mucho antes de la era moderna.
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Sedimentos revelan ciclos repetidos de sequías extremas y colapsos del lago
El material recolectado en el fondo del Mar Muerto funciona como un registro cronológico altamente preciso. Cada capa sedimentaria representa un período específico de la historia climática de la región, permitiendo identificar cambios a lo largo de cientos de miles de años.
Los datos muestran que el lago ya pasó por múltiples episodios de:
- Reducción drástica del nivel del agua
- Formación de capas espesas de sal
- Interrupciones prolongadas en el régimen hídrico
En algunos momentos, el sistema prácticamente colapsó, con el lago encogiéndose drásticamente. Estos eventos indican que la aridez extrema no es un fenómeno reciente, sino un proceso recurrente en la historia de la región.
Capas de sal y lodo funcionan como un “archivo natural” del clima
Uno de los aspectos más importantes de la perforación es la alternancia entre capas de sedimento. Cuando el clima era más húmedo, el lago recibía mayor volumen de agua y sedimentos finos, formando capas de lodo.
Ya en períodos de sequía intensa, la evaporación superaba la entrada de agua, llevando a la deposición de sal. Esta alternancia crea un registro visual y químico directo de las oscilaciones entre períodos húmedos y áridos.
Registros muestran que sequías prolongadas ya ocurrieron mucho antes de la crisis moderna
Los datos indican que la región de Oriente Medio ya enfrentó sequías extremadamente prolongadas mucho antes de la actual crisis hídrica.
En algunos períodos, la escasez de agua duró miles de años, alterando completamente la dinámica del lago. Esto refuerza la idea de que el sistema climático local es altamente sensible a variaciones naturales.
La diferencia actual radica en la combinación entre variabilidad natural y presiones humanas sobre los recursos hídricos.
La perforación también capturó señales de terremotos antiguos
Además del clima, el proyecto también registró actividad tectónica. El Mar Muerto está ubicado sobre una falla geológica activa, parte del sistema transformante del Mar Muerto.
En los sedimentos, los científicos identificaron estructuras deformadas asociadas a terremotos antiguos. Estos registros permiten reconstruir la frecuencia e intensidad de eventos sísmicos a lo largo del tiempo.
El núcleo sedimentario funciona no solo como un archivo climático, sino también como un historial geológico de la actividad tectónica de la región.
La operación exigió una plataforma especial para la perforación sobre agua profunda
La perforación en el Mar Muerto presentó desafíos técnicos significativos. Para acceder al fondo del lago, fue necesario construir una plataforma flotante adaptada a las condiciones extremas de la región.
Entre los desafíos estaban:
- Alta salinidad del agua
- Inestabilidad de la plataforma
- Necesidad de perforación continua y precisa
Aun así, la operación logró recuperar uno de los registros más completos jamás obtenidos en un ambiente lacustre profundo. La complejidad de la operación refleja el valor científico de las muestras obtenidas.
Los datos ayudan a entender el futuro hídrico de una de las regiones más críticas del planeta
El Mar Muerto hoy enfrenta una caída acelerada en el nivel del agua, causada principalmente por la reducción del flujo del río Jordán y por el uso intensivo de recursos hídricos.
Al analizar el pasado, los científicos logran comparar los patrones naturales con el escenario actual. Esto permite identificar:
- Diferencias entre sequías naturales y antrópicas
- Límites de resiliencia del sistema
- Posibles trayectorias futuras
El pasado registrado en el fondo del lago se convierte en una herramienta para prever riesgos futuros.
La región combina factores climáticos y humanos que intensifican la escasez de agua
La crisis actual en el Mar Muerto no puede explicarse solo por factores naturales. Entre los principales elementos están:
- Desvío de agua para agricultura
- Consumo urbano creciente
- Reducción del flujo de ríos
- Aumento de la evaporación debido al calentamiento
Esta combinación hace que la situación sea más compleja que los eventos históricos registrados en los sedimentos. El sistema hídrico actual enfrenta presiones que no existían en períodos pasados.
El estudio refuerza la vulnerabilidad de las regiones áridas a los cambios climáticos
Los resultados del proyecto muestran que las regiones áridas son particularmente sensibles a los cambios climáticos. Pequeñas variaciones en la precipitación pueden provocar grandes alteraciones en el equilibrio hídrico.
En el caso del Mar Muerto, esto se traduce en cambios significativos en el nivel del lago. Este comportamiento hace que regiones similares sean altamente vulnerables a futuros cambios en el clima.

El éxito del proyecto demuestra que es posible acceder a registros profundos incluso en ambientes desafiantes. Esto abre el camino para nuevas iniciativas en otros lagos y cuencas sedimentarias alrededor del mundo.
Estos estudios pueden ampliar la comprensión sobre el clima, la geología y la evolución ambiental. La perforación científica sigue siendo una de las principales herramientas para investigar la historia del planeta.
Ante estos registros, ¿qué revela el pasado del Mar Muerto sobre el futuro del agua en la región?
Los sedimentos perforados muestran que el Mar Muerto ya ha enfrentado ciclos extremos de sequía y recuperación a lo largo de cientos de miles de años.
Sin embargo, el escenario actual añade una nueva capa de complejidad, con una fuerte influencia humana sobre el sistema hídrico.
La pregunta que surge es directa: si el lago ya colapsó naturalmente en el pasado, ¿qué puede suceder cuando el cambio climático y el uso intensivo del agua actúan juntos en el presente?

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