Una propuesta liderada por Brian Walsh, de la Universidad de Boston, propuso el StormWall, un sistema para reforzar la magnetosfera de la Tierra con plasma artificial y reducir la fuerza de tormentas solares. Simulaciones con la tormenta geomagnética de mayo de 2024 indicaron una caída de más del 50% en la intensidad del evento.

Crédito: Space Weather
StormWall quiere transformar defensa espacial en acción preventiva
La propuesta parte de un problema conocido de la llamada meteorología espacial: la Tierra ya cuenta con la magnetosfera, un escudo natural contra partículas cargadas provenientes del Sol, pero eventos extremos pueden presionar este sistema de protección.
Cuando esto sucede, tormentas geomagnéticas pueden afectar satélites, sistemas de GPS, redes eléctricas y comunicaciones globales.
-
En Andradina, en el interior de SP, una curtidora transformó la piel de tilapia que los frigoríficos desechaban en cuero exótico para bolsos, zapatos e incluso vestidos de novia, produce alrededor de 2 mil piezas por mes y exporta a siete países, demostrando que el residuo del pescado se ha convertido en moda de alto valor.
-
O lixo industrial que nem as recicladoras queriam ganhou valor en el interior de Bahía: dos emprendedores invirtieron R$ 2,8 millones para transformar 350 toneladas por año de espuma, caucho y plástico en placas que pueden sustituir madera y MDF.
-
¿Para qué sirve una linterna de luz roja, al fin y al cabo? Vea por qué se usa tanto por la noche.
-
Ele nunca leyó una línea de código, pero ya sabe trabajar: la francesa UMA presentó en París el Northstar, su primer robot humanoide impulsado por IA y diseñado para fábricas y almacenes, capaz de copiar tareas solo observando a un empleado en acción.
Hasta ahora, la estrategia científica más común ha sido prever estos eventos y preparar los sistemas vulnerables.
El StormWall cambia este razonamiento. En lugar de solo reaccionar a las tormentas solares, la idea es intentar reducir su intensidad antes de que causen un mayor impacto en el entorno cercano a la Tierra.
Walsh resumió el cambio de enfoque al afirmar, en un comunicado, que las personas solían pensar que solo era necesario aceptar lo que venía del Sol, pero que los investigadores descubrieron que es posible influir en este proceso.
Cómo el plasma artificial reforzaría la magnetosfera
El concepto prevé una flota de seis naves espaciales en órbita geoestacionaria. Cada una llevaría un «material de carga de masa», como bario, litio, sodio o calcio, sustancias que podrían ser almacenadas y vaporizadas cuando se detectara una tormenta solar.
Después de la liberación, la luz solar ionizaría rápidamente estas partículas, transformando el material en una nube de plasma eléctricamente cargado. Este plasma se movería hacia la región de la magnetosfera orientada hacia el Sol.
En la práctica, la nube artificial engrosaría el escudo natural de la Tierra. El objetivo sería interrumpir la reconexión magnética, proceso que permite la entrada de energía solar en el espacio cercano al planeta.
Con esta barrera extra, parte de los vientos solares incidentes sería desviada alrededor de la Tierra. Walsh comparó la propuesta a un muro de contención erigido antes de la crecida de un río.

Simulación usó la tormenta geomagnética de mayo de 2024
Para probar el StormWall, los investigadores realizaron simulaciones computacionales basadas en la tormenta geomagnética de mayo de 2024, llamada en el material tormenta del Día de las Madres.
Un modelo representó las condiciones normales de la tormenta. El otro incluyó el escudo artificial de plasma.
La comparación indicó que el sistema no impediría completamente el evento, pero podría reducir su intensidad en más de un 50%.
Este resultado es el punto central del estudio, porque muestra un posible camino para disminuir daños a satélites y estructuras terrestres en tormentas solares fuertes.
Según Walsh, al aplicar «física de verdad», el sistema funciona. También afirmó que la cantidad de masa necesaria y la capacidad de lanzamiento están dentro de las posibilidades actuales.
La protección sería global, pero el sistema necesitaría ser recargado
El estudio publicado en la revista Space Weather señala que el concepto es tecnológicamente viable, pero aún funciona como una solución de uso único. El plasma se disipa en aproximadamente seis horas.
Esto significa que, para enfrentar nuevas tormentas solares, el sistema necesitaría ser recargado. Aun así, los investigadores destacan que la protección tendría alcance planetario.
Walsh afirmó que, si fuera construido e implementado, el StormWall ayudaría a todas las personas del planeta, sin posibilidad de proteger solo a un país o a un grupo específico de satélites.
El material también señala bajo riesgo de contaminación a largo plazo, ya que las partículas ionizadas serían rápidamente dispersadas por el viento solar.
Este artículo fue elaborado con base en información de la revista Space Weather y del comunicado atribuido al equipo liderado por Brian Walsh, de la Universidad de Boston, con datos, números y declaraciones preservados conforme al material consultado.

