Científicos del MIT estudian y intentan patentar el descubrimiento del nuevo combustible compuesto únicamente de aluminio y agua
Científicos del Massachusetts Institute of Technology – MIT desarrollaron un nuevo tipo de combustible sostenible mediante el uso de aluminio. El descubrimiento fue realizado por la autora del estudio, Laureen Meroueh, estudiante de ingeniería mecánica. Con esta nueva posibilidad ya en estudio, la estudiante cree que es realmente posible llevar a cabo la idea de usar un combustible más barato y sostenible, lo que podría traer grandes beneficios al medio ambiente. A pesar de que el hidrógeno no es capaz de generar emisiones de carbono, la producción de gas aún depende de combustibles fósiles, incluso durante el transporte de la fábrica a su destino final.
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Científicos del MIT afirman que el combustible a base de aluminio es prometedor
El aluminio fue elegido precisamente por su capacidad de almacenamiento de hidrógeno, que es altamente capaz de almacenar a una gran densidad, aproximadamente diez veces mayor, en comparación con el almacenamiento de un gas comprimido. Sin mencionar que el aluminio reacciona al entrar en contacto con el agua a temperatura ambiente, dando origen al hidróxido de aluminio y al hidrógeno.
Los impasses e impactos del estudio para el nuevo combustible
La reacción del aluminio con el agua a temperatura ambiente ocurre, pero no con tanta frecuencia ni instantáneamente. Al reaccionar primero con el oxígeno, se origina inicialmente una nueva capa de óxido de aluminio.
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Esta nueva capa generada impide que el aluminio entre en contacto con el agua a temperatura ambiente. Debido a este hecho, los científicos y otros investigadores consideraron mejor remover la capa superior del óxido de aluminio generado. A continuación, se realizó una nueva prueba por parte del equipo: arrojaron el metal una vez más en el agua a temperatura ambiente. Esto evitó que toda esta capa volviera a formarse durante la experiencia.
Pero los problemas no se detuvieron ahí. Los científicos notaron que el aluminio, en su forma pura, consume una alta carga de energía para ser producido, y la consecuencia de esto es la limitación en la generación de un combustible de hidrógeno que sea realmente sostenible.
Durante las investigaciones, los científicos consideraron viable la utilización de chatarra de aluminio, aunque también traiga elementos como silicio y magnesio, que son completamente indeseados.
Estos dos elementos se agregan a la composición básica de la chatarra con el objetivo de:
- aumentar su resistencia;
- evitar la corrosión del material;
- prolongar la vida útil;
- minimizar el punto de fusión del material, cuando se somete a altas temperaturas.
Los científicos del MIT decidieron entonces tratar la chatarra con una mezcla de galio e indio, que sirven para evitar que estos elementos indeseados interfieran en la investigación y análisis. De este modo, es posible penetrar en la capa de óxido de aluminio, permitiendo así la tan esperada liberación del hidrógeno sin la interferencia de silicio y magnesio.
El galio y el indio son elementos considerados caros y poco vistos en el mercado, por lo que los científicos consideraron que reutilizar la mezcla no reactiva con el aluminio es una gran ventaja económica y ambiental.
EtiquetasValdemar MedeirosFormado en Periodismo y Marketing, es autor de más de 20 mil artículos que ya han alcanzado a millones de lectores en Brasil y en el extranjero. Ha escrito para marcas y medios como 99, Natura, O Boticário, CPG – Click Petróleo e Gás, Agência Raccon y otros. Especialista en Industria Automotriz, Tecnología, Carreras (empleabilidad y cursos), Economía y otros temas. Contacto y sugerencias de pauta: valdemarmedeiros4@gmail.com. ¡No aceptamos currículos!
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