Asentamiento encontrado en Saskatchewan revela hogueras permanentes, herramientas de piedra, osamentas de bisontes y señales de ocupación prolongada que pueden cambiar interpretaciones sobre la presencia indígena en América del Norte, ya que el sitio apunta a una relación estable con el territorio mucho antes de las pirámides de Egipto
Un descubrimiento arqueológico de gran impacto histórico fue identificado recientemente en Saskatchewan, en el oeste de Canadá, atrayendo la atención de investigadores y comunidades indígenas.
El sitio reúne evidencias de un asentamiento indígena de aproximadamente 11.000 años, según información citada por el Daily Mail y por arqueólogos involucrados en la investigación.
Este hallazgo puede alterar las interpretaciones sobre la antigua presencia humana en América del Norte, sobre todo porque apunta a una ocupación prolongada.
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Hasta entonces, muchos historiadores creían que los pueblos indígenas de las Américas tardaron más en abandonar los campamentos temporales de caza.
Sin embargo, las nuevas evidencias indican que los grupos humanos ya podrían mantener una relación estable con el territorio poco después de la última Era Glacial.

Excavaciones revelan señales de ocupación continua
Primeramente, las excavaciones encontraron herramientas de piedra, materiales usados en la fabricación de instrumentos y áreas asociadas a hogueras permanentes.
También se identificaron capas de carbón vegetal en el suelo, indicando un manejo controlado del fuego durante largos períodos.
Para los arqueólogos, este detalle es relevante porque las cenizas preservan vestigios importantes sobre los hábitos, la permanencia y la organización del grupo.
Consecuentemente, la presencia de estas estructuras fortalece la hipótesis de que el lugar no era solo un campamento provisional.
Osamentas de bisontes ayudan a explicar la permanencia en el lugar
Además de las hogueras, los investigadores también encontraron osamentas del extinto Bison antiquus, un animal similar a los bisontes actuales.
Esta especie podía alcanzar las 2 toneladas y probablemente servía como una de las principales fuentes de alimento de la población local.
Según el estudio, el relieve de la región también facilitaba el acorralamiento de estos animales durante la caza.
De este modo, la combinación entre alimento disponible, terreno estratégico y fuego controlado pudo haber favorecido el asentamiento prolongado.
Descubrimiento reaviva debate sobre el poblamiento de las Américas
Según el Dr. Glenn Stuart, de la Universidad de Saskatchewan, las evidencias sugieren una presencia indígena arraigada en el territorio. Además, según el investigador, el hallazgo plantea preguntas sobre la Teoría del Estrecho de Bering.
La investigación ganó nuevo interés tras comentarios de usuarios de la red X sobre la importancia histórica del sitio. Uno de los comentarios destacó que, hace unos 11 mil años, el continente aún vivía cambios ambientales profundos.
En aquel período, los glaciares retrocedían, los ecosistemas se transformaban y nuevas formas de supervivencia se consolidaban.
Arqueólogos destacan el peso histórico del sitio
El arqueólogo Dave Rondeau afirmó, en un comunicado, que percibió “capas de historia” surgiendo a través del suelo.
Incluso, destacó que construcciones famosas, como Stonehenge y las pirámides de Egipto, surgieron después de este asentamiento canadiense.
Esta comparación refuerza la antigüedad del sitio y amplía el debate sobre la complejidad de las primeras ocupaciones de América del Norte.
Por lo tanto, el hallazgo no solo añade datos arqueológicos, sino que también fortalece tradiciones indígenas preservadas por generaciones.
Memoria indígena obtiene nuevo reconocimiento
Actualmente, la región alberga la Sturgeon Lake First Nation, comunidad que preserva la memoria ancestral ligada al territorio.
La líder Christine Longjohn afirmó que el descubrimiento recuerda que sus ancestros ya construían, prosperaban y moldeaban la tierra. Según ella, cada piedra y cada artefacto representan fuerza, sabiduría, resistencia y continuidad histórica.
Por su parte, la comunidad se encuentra a unos 30 kilómetros de Prince Albert, en Saskatchewan. El lugar es hogar de los Plains Cree, pueblo indígena algonquino nativo de las Grandes Llanuras del norte.
Hoy, la nación reúne a más de 3.270 miembros y preserva lengua, cultura, educación, economía y cuidado de la tierra.
Mientras tanto, el sitio arqueológico sigue revelando vestigios de una historia profunda y aún poco reconocida.
Al final, ¿cuántas otras civilizaciones antiguas aún pueden estar escondidas bajo el suelo de las Américas?

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