Lesiones profundas y en forma de espiral encontradas en crías de focas grises en la Isla Sable han intrigado a los científicos durante décadas, pero nuevas observaciones de campo vincularon los ataques a machos adultos de la propia especie y cambiaron antiguas sospechas sobre tiburones y hélices de embarcaciones
Un misterio observado durante décadas en crías de focas grises obtuvo una explicación más precisa después de nuevas observaciones científicas en la Isla Sable, en Canadá. Las lesiones, marcadas por un patrón en espiral, comienzan en la región de la boca y avanzan hasta el pecho de los animales, llegando incluso al hueso en algunos casos.
Según un estudio publicado en la revista Marine Mammal Science, los ataques fueron provocados por machos adultos de la propia especie. El descubrimiento cambió antiguas hipótesis planteadas por los investigadores, quienes antes evaluaban ataques de tiburones o accidentes con hélices de embarcaciones.
Observaciones de campo cambiaron la investigación
La conclusión cobró fuerza durante los trabajos de campo realizados en 2024, cuando los investigadores registraron a un macho adulto atacando directamente a una cría de foca gris. La Isla Sable es considerada una de las principales áreas de reproducción de la especie en el mundo, lo que hizo que el registro fuera decisivo para la investigación.
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Según la revista Science, el patrón de las heridas se repetía en varias crías analizadas. Las marcas comenzaban cerca de la boca y seguían hacia el pecho, formando un rastro profundo y en espiral.
Cientos de crías presentaron el mismo patrón
Durante la temporada reproductiva de 2024, el equipo identificó 765 crías con heridas similares. Ya en 2025, los investigadores llegaron a registrar 359 cadáveres en un solo día, volumen que reforzó la gravedad del fenómeno observado en la región.
Las marcas de mordeduras y arañazos encontradas en los cuerpos fortalecieron la hipótesis de ataques realizados por machos adultos. El análisis también indicó que las heridas no coincidían con accidentes mecánicos o ataques de depredadores externos.

Investigadores aún indagan el motivo de los ataques
A pesar de la identificación de los probables autores, los científicos aún investigan por qué ocurren los ataques. Una de las hipótesis planteadas en el estudio implica la búsqueda de reservas de energía durante el período reproductivo, fase que exige un gran esfuerzo físico de los machos adultos.
La bióloga marina Claudia Hernández-Camacho, del Centro Interdisciplinario de Ciencias Marinas del Instituto Politécnico Nacional de México, no participó en el estudio. Aun así, afirmó que presenciar una mortalidad tan amplia y violenta es profundamente perturbador.
Misterio científico obtiene nueva explicación
El descubrimiento muestra cómo las observaciones directas en campo pueden cambiar interpretaciones científicas mantenidas durante décadas. Durante años, las heridas en espiral fueron asociadas a causas externas, como tiburones y embarcaciones.
Ahora, el estudio apunta a una explicación ligada al comportamiento de la propia especie durante la temporada reproductiva. En la Isla Sable, los científicos siguen analizando los registros para entender mejor este patrón.
Después de todo, ¿qué lleva a los machos adultos de focas grises a atacar a las crías de su propia especie durante el período de reproducción?

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