Trabajadora de la recolección de basura en Navegantes conquistó el segundo lugar en los 5 kilómetros de la Media Maratón de Itajaí tras superar la depresión a través del deporte y transformar su rutina diaria de trabajo en entrenamiento de alta resistencia
La historia de superación de Maria Ângela Costa, conocida en las redes sociales como “Ângela Poderosa”, emocionó a atletas y residentes de Santa Catarina tras su conquista en la 7ª edición de la Media Maratón de Itajaí. La información fue divulgada por el portal ND Mais, que destacó la trayectoria de la recolectora de basura que transformó el deporte en herramienta de recuperación emocional y ahora colecciona resultados expresivos en las pistas.
El pasado domingo (14), Maria Ângela conquistó el segundo lugar en la categoría de 5 kilómetros de la tradicional prueba realizada en conmemoración de los 166 años de Itajaí. El logro cobra aún más relevancia al considerar que la competencia reunió a corredores de más de 100 ciudades, representantes de 10 estados brasileños y participantes del exterior.
Más que una medalla, el resultado simboliza un viaje marcado por desafíos, disciplina y una impresionante capacidad de superación.
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La carrera surgió como salida para vencer la depresión

Todos los días, antes incluso del amanecer, Maria Ângela inicia una rutina que exige esfuerzo físico intenso. Alrededor de las 4:30 de la mañana, ya está despierta para cumplir su jornada como recolectora de basura en Navegantes, en el litoral catarinense.
Lo que para muchos podría representar solo un trabajo pesado se ha convertido también en su principal campo de entrenamiento.
Nacida en Rio Branco, en Acre, y actualmente radicada en Santa Catarina, Ângela encontró en la carrera una forma de enfrentar uno de los períodos más difíciles de su vida. Según ella, fue justamente el deporte lo que la ayudó a superar una profunda depresión.
“Sufrí una depresión y lo que me sacó de la depresión fue el deporte. Si no, no era nada sin él. Cuando estoy triste, salgo a correr”, reveló la atleta.
La conexión entre el trabajo y la actividad física surgió hace aproximadamente ocho años, cuando ella ingresó en el servicio de recolección de residuos urbanos. Desde entonces, correr pasó a formar parte no solo de los entrenamientos, sino también del propio cotidiano profesional.
El camión de basura se convirtió en pista de entrenamiento
Mientras muchos corredores necesitan encajar los entrenamientos en horarios específicos, María Ángela encuentra en su propio horario laboral una oportunidad de desarrollar resistencia física.
Diariamente, recorre largas distancias acompañando al camión de recolección de la empresa Recicle. El esfuerzo constante exigido por la actividad terminó funcionando como un entrenamiento natural para carreras de calle.
La rutina es tan intensa que la atleta se hizo conocida por los habitantes de la región. Según ella, el incentivo recibido en las calles jugó un papel importante en su decisión de seguir carrera como recolectora.
“La gente me veía corriendo y gritaba: ‘¡Vamos, guerrera, que tú puedes!’”, recuerda.
Antes de trabajar en Navegantes, María Ángela también trabajó durante tres años en la empresa Ambiental, en Itajaí, además de un período en Saay’s, acumulando experiencia en el sector de saneamiento urbano.
A lo largo de los años, transformó la imagen frecuentemente invisibilizada de los profesionales de la limpieza pública en un poderoso mensaje de determinación y perseverancia.
Entrenamientos, gimnasio y alimentación exigen disciplina extrema
Incluso enfrentando una rutina considerada exhaustiva, María Ángela no renuncia a los entrenamientos complementarios.
Después de terminar su jornada laboral, muchas veces cerca de las 18 horas, todavía encuentra tiempo para realizar ejercicios de fortalecimiento muscular en el gimnasio. El objetivo es mejorar el rendimiento en las competiciones y reducir el riesgo de lesiones.
La preparación incluye entrenamientos específicos de fuerza, seguimiento técnico y una alimentación basada principalmente en ingredientes naturales.
Recientemente, la atleta también inició una nueva consultoría deportiva orientada al aumento de velocidad, buscando mejorar sus resultados en las próximas pruebas.
Con su manera simple y espontánea, resume la filosofía que la impulsa diariamente:
“Quien tiene objetivo tiene que perseguirlo, porque el sueño no tiene piernas, pero nosotros sí.”
La frase se convirtió en un verdadero retrato de su trayectoria.
Próximo desafío ya está definido
Después del podio conquistado en Itajaí, María Ángela ya dirige sus atenciones a una nueva competición programada para agosto, en Navegantes.
La preparación sigue a un ritmo intenso, pero existe un desafío adicional: conciliar los horarios de las pruebas con su horario de trabajo. Según ella, es necesario planificar cuidadosamente cada participación para no comprometer beneficios conquistados por asistencia en la empresa.
A pesar de las dificultades, la motivación permanece elevada.
La atleta afirma que sueña con continuar evolucionando en el deporte y busca socios que puedan contribuir con inscripciones, equipos y gastos relacionados con las carreras.
“Me encanta correr. Conseguir ayuda para pagar mis carreras ya es todo. Y soy muy dedicada”, afirma.
Su historia muestra que grandes logros no siempre nacen en centros de entrenamiento sofisticados. En algunos casos, surgen en las calles, antes del amanecer, impulsados por la fuerza de quien decidió no rendirse.
Al transformar una rutina extremadamente agotadora en combustible para alcanzar resultados deportivos, Maria Ângela Costa se convirtió en un ejemplo de superación que inspira no solo a corredores, sino a miles de brasileños que enfrentan desafíos diarios en busca de una vida mejor.
¿Y tú, crees que historias como la de Maria Ângela muestran que la determinación puede superar incluso los obstáculos más difíciles de la vida?

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