Entienda cómo el conflicto en Oriente Medio presiona la economía mundial y, al mismo tiempo, genera un efecto puntual positivo para Brasil, exportador de commodities
El Fondo Monetario Internacional (FMI) revisó sus proyecciones en el informe Perspectivas de la Economía Mundial (WEO), publicado en abril de 2026.
En este contexto, la estimación de crecimiento global se redujo del 3,3% al 3,1%, reflejando riesgos relacionados con el conflicto en Oriente Medio.
Al mismo tiempo, Brasil tuvo su proyección elevada al 1,9% en 2026, según el propio FMI.
Este movimiento, a su vez, evidencia un impacto desigual entre economías exportadoras e importadoras.

La guerra en Oriente Medio cambia el enfoque de los riesgos globales
El escenario de riesgo global cambió de dirección.
En 2025, las tensiones comerciales eran señaladas como la principal amenaza, mientras que ahora el enfoque recae sobre el shock geopolítico provocado por la guerra en Irán.
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Por primera vez en la historia, millones de brasileños recibirán el 13º salario de 2026 sin ningún descuento de Impuesto sobre la Renta — y el monto puede llegar completo a la cuenta.
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Pare de pagar todo en PIX: Thiago Nigro explica 4 formas de ganar dinero con tarjeta de crédito mientras 40 millones de brasileños pagan 435,9% al año en el crédito rotativo.
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Por un estrecho de apenas 33 km pasa el 20% del petróleo del mundo — EE. UU. acaba de cerrarlo, el barril pasó de US$ 100 y el precio en la bomba en Brasil ya ha subido.
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Millones de brasileños tendrán que trabajar más en 2026: la puntuación para jubilarse subió a 93 y 103, la edad mínima aumentó y quienes planeaban salir este año pueden tener una sorpresa.
La inestabilidad en la región afecta directamente la producción y el transporte de petróleo, ampliando la incertidumbre en los mercados.
Con esto, los precios internacionales de energía tienden a subir de forma relevante en 2026.
El petróleo, en este escenario, debería registrar un aumento significativo, según proyecciones del FMI.
Este aumento, en consecuencia, se propaga por toda la economía global.
La energía más cara presiona la inflación y el crecimiento
El encarecimiento de la energía impacta diversos sectores simultáneamente.
Los costos más altos afectan el transporte, la producción industrial y los alimentos, creando presión inflacionaria.
Los países dependientes de la importación de commodities, en este caso, enfrentan mayores dificultades.
Entre los principales efectos, se destacan:
- Inflación más elevada
- Devaluación cambiaria
- Pérdida de ingresos internos
Este escenario, por lo tanto, demuestra cómo el shock energético se propaga rápidamente por el sistema económico global.
Por qué Brasil aparece con ligera ventaja
Brasil ocupa una posición diferente en este contexto.
De acuerdo con el FMI, el país es un exportador neto de energía, es decir, vende más de lo que compra.
Con el aumento de los precios internacionales, los ingresos por exportación aumentan, fortaleciendo la economía a corto plazo.
Este efecto mejora los términos de intercambio, indicador que mide la relación entre exportaciones e importaciones.
El informe señala que la guerra puede generar un “pequeño efecto neto positivo” para Brasil.
En la práctica, el crecimiento puede aumentar alrededor de 0,2 puntos porcentuales en 2026.
Este comportamiento, de hecho, también se observa en otras economías exportadoras de materias primas.
Efecto positivo es temporal y tiende a desaparecer
El ganancia inicial, sin embargo, no se sostiene por mucho tiempo.
Con la desaceleración global, la demanda por exportaciones brasileñas tiende a caer gradualmente.
Al mismo tiempo, los costos de insumos como fertilizantes aumentan, presionando la producción interna.
Este movimiento reduce la competitividad y limita el crecimiento económico.
Según el FMI, en 2027 los efectos negativos deben prevalecer, revirtiendo parte del avance observado anteriormente.
Los intereses globales más altos también contribuyen, restringiendo inversiones y consumo.
Escenario global más frágil y riesgo de casi recesión
El ambiente económico global se ha vuelto más sensible a choques.
En escenarios adversos, el crecimiento mundial puede caer al 2,5% o incluso cerca del 2%.
Este nivel, históricamente, se aproxima a una recesión global.
Si el petróleo supera los 100 dólares por barril, los impactos tienden a ser aún más intensos.
Entre los efectos indirectos más relevantes, se destacan:
- Aumento de la inflación global
- Deterioro de las condiciones financieras
- Mayor aversión al riesgo
Diferencia entre países depende de factores estructurales
Los impactos de la guerra no ocurren de forma uniforme.
Según el FMI, tres factores principales determinan esta diferencia:
- Posición como exportador o importador de energía
- Exposición a choques externos
- Capacidad de respuesta económica
En el caso brasileño, las exportaciones de commodities y las reservas internacionales robustas ayudan a absorber el impacto inicial.
La menor dependencia de deuda externa en moneda extranjera también contribuye a esta resiliencia.
Aun así, los riesgos permanecen presentes, aunque más controlados a corto plazo.
Ante este escenario, surge la duda: ¿podrá el crecimiento brasileño mantenerse frente a una economía global cada vez más inestable?

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