Con 57 km de extensión, el Túnel de Base de Gotthard se convierte en un hito histórico de la ingeniería europea
Europa inauguró el que ahora es oficialmente el túnel más largo y profundo del mundo. Ubicado bajo los Alpes suizos, el Túnel de Base de Gotthard representa una hazaña de ingeniería sin precedentes. Con 57 kilómetros de longitud y hasta 2,3 kilómetros de profundidad, la construcción tardó 17 años en finalizarse, con un costo total superior a US$ 12 mil millones.
La nueva estructura establece una conexión ferroviaria de alta velocidad entre el norte y el sur de Europa, sustituyendo el intenso tráfico de camiones por un sistema logístico más sostenible. El ferrocarril atraviesa la base de las montañas alpinas y se considera uno de los proyectos más ambiciosos del continente en los últimos 100 años.
Túnel más largo y profundo del mundo une eficiencia logística e innovación ambiental
Con 57 km de extensión, el Túnel de Base de Gotthard superó marcas históricas. Superó el Túnel Seikan, en Japón, que tiene 53,9 km, y el Túnel del Canal de la Mancha, entre Reino Unido y Francia, con 50,5 km. Además de ser el más extenso, el Gotthard también es el más profundo, alcanzando hasta 2.300 metros bajo la superficie de las montañas.
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La obra ofrece una alternativa ferroviaria para la travesía de los Alpes, tradicionalmente hecha por carreteras con tráfico intenso y condiciones climáticas adversas. Se estima que alrededor de un millón de camiones al año dejarán de circular por las carreteras de Suiza, reduciendo la emisión de gases y el desgaste de rutas montañosas.
La ministra de Transportes de Suiza, Doris Leuthard, afirmó durante la inauguración que el túnel es un símbolo de la “ingeniería europea moderna orientada hacia el desarrollo sostenible y la integración logística del continente”.
Suizos aprobaron el proyecto en referendo hace más de 30 años
El origen del proyecto se remonta a la década de 1990. En 1992, la población suiza aprobó, mediante referendo nacional, la propuesta de construir un túnel ferroviario bajo los Alpes. Dos años después, en 1994, otro referendo determinó que todas las cargas en tránsito por Suiza debían ser transferidas de las carreteras a los ferrocarriles — lo que fortaleció la viabilidad política y financiera de la iniciativa.
Durante los 17 años de construcción, los ingenieros enfrentaron desafíos técnicos inmensos. Se excavaron 28 millones de toneladas de rocas, siendo necesario perforar 73 tipos diferentes de material — desde granito duro hasta formaciones más frágiles e inestables. Las rocas excavadas fueron recicladas para producir concreto utilizado en la propia construcción.

Las excavaciones ocurrieron en temperaturas que alcanzaron los 46°C en el interior de la montaña, exigiendo equipos y estrategias de refrigeración especiales para garantizar la seguridad de los equipos.
Inauguración reunió líderes europeos y espectáculo cultural en los Alpes suizos
La ceremonia oficial de inauguración del túnel más largo del mundo se llevó a cabo en Erstfeld, cerca de la entrada norte de la estructura. Participaron de la celebración jefes de Estado y líderes europeos, como Angela Merkel (Alemania), François Hollande (Francia), Matteo Renzi (Italia) y Christian Kern (Austria).
El evento contó con transmisiones en vivo, discursos simultáneos en los extremos norte y sur, además de un espectáculo artístico con bailarines, acróbatas, músicos y cantantes rindiendo homenaje a la cultura alpina y a los trabajadores involucrados en la obra.
Dos trenes partieron en sentidos opuestos a través del túnel, transportando invitados que fueron sorteados para vivir la primera travesía oficial. El presidente suizo, Johann Schneider-Ammann, declaró en su discurso: “Este es un paso gigante para Suiza y para toda Europa. Unimos el continente bajo las montañas”.
Comparaciones con el Canal de la Mancha marcan el simbolismo de la obra
El entonces presidente francés François Hollande, uno de los invitados a participar de la primera travesía del túnel, comparó la obra con el Túnel del Canal de la Mancha, concluido en 1994 y que conecta el Reino Unido con Francia bajo el mar. Declaró que el San Gotardo “recuerda al mundo lo ambiciosa y eficiente que puede ser la integración europea”.
La declaración ganó aún más peso debido al contexto político de la época, a las vísperas de la votación del Brexit. “Espero que los británicos recuerden esto cuando llegue el día”, dijo Hollande, provocando aplausos y risas del público en Pollegio, ciudad próxima a la salida sur del túnel.
Ingeniería del túnel en los Alpes suizos exigió tecnología de punta y operación milimétrica
La excavación del túnel más largo y profundo del mundo exigió la movilización de miles de trabajadores y equipos avanzados. El uso de máquinas de perforación con tecnología de punta permitió lidiar con la variedad de rocas y la necesidad de máxima precisión para mantener las dos perforaciones paralelas a una distancia exacta a lo largo de 57 km.
El túnel tiene dos tubos principales, cada uno con una línea férrea, además de túneles auxiliares de seguridad y mantenimiento. La operación está equipada con sensores, sistemas automáticos de ventilación, monitoreo de temperatura y cámaras de vigilancia a lo largo de toda la extensión.
El tráfico ferroviario en el túnel está dividido entre pasajeros y cargas, con trenes de alta velocidad capaces de cruzar los Alpes en solo 20 minutos, sustituyendo viajes que antes llevaban horas por rutas sinuosas en las montañas.
Túnel en los Alpes suizos cambia el futuro del transporte de cargas en Europa
Con la entrada en operación del Túnel de Base de Gotthard, Suiza se posiciona como eje estratégico en el transporte europeo. La ruta conecta directamente centros industriales en el norte de Alemania con regiones del norte de Italia, atravesando el corazón de los Alpes en línea recta.
Se estima que el tiempo de transporte entre Róterdam (Holanda) y Génova (Italia) se reducirá en hasta un 30%. A largo plazo, la expectativa es que el volumen de cargas transportadas por tren en el continente aumente significativamente, contribuyendo a reducir la emisión de contaminantes, la congestión vial y los costos logísticos.
Una conquista histórica bajo los Alpes suizos
El túnel más largo y profundo del mundo, construido en los Alpes suizos, no es solo una hazaña de la ingeniería moderna, sino también un símbolo de cooperación, visión a largo plazo y compromiso con soluciones sostenibles. Tardó casi dos décadas en finalizarse, pero su operación ya demuestra cómo grandes obras de infraestructura pueden cambiar la dinámica económica y ambiental de un continente entero.
Para Suiza y sus vecinos europeos, el Túnel de Base de Gotthard marca el inicio de una nueva era en la movilidad por vías férreas — una era en la que atravesar las montañas más desafiantes de Europa ya no exige vencer curvas, altitudes o tormentas, sino solo unos minutos a bordo de un tren veloz, silencioso y subterráneo.


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