Startup suiza Mondaic adapta tecnología de la NASA usada en Marte y crea software que identifica fallas ocultas en puentes, oleoductos y aeronaves.
Una tecnología desarrollada para explorar Marte ahora protege estructuras esenciales en la Tierra. El software de física de ondas creado por científicos ligados a la misión InSight, de la NASA, evolucionó para un detector de fallas en puentes, oleoductos y aeronaves.
La responsable de esta transformación es la startup suiza Mondaic, fundada en 2018 por Christian Boehm, Michael Afanasiev y Lion Krischer.
De la sismología espacial a los puentes terrestres
El trío integró el grupo de Sismología y Física de Ondas de la ETH Zurich. En ese momento, usaron modelos y simuladores para interpretar los datos sísmicos del planeta rojo, revelando detalles de la corteza y del núcleo marciano.
-
España lanza al mar la mayor plataforma flotante de cajones del mundo: un gigante de 56 metros fabrica seis estructuras de hormigón de 15,000 toneladas en el puerto de A Coruña con tecnología que ya ha dejado huella en Brasil.
-
Juguetes con IA que conversan, reconocen rostros y recopilan datos son investigados por el Gobierno brasileño por riesgo a la privacidad infantil.
-
Cráneo de niño de 4,000 años sorprende a arqueólogos al revelar antiguo entierro en un refugio rocoso utilizado durante 7,500 años en Noruega
-
Noruega derrota a Brasil en el Mundial, pero invierte miles de millones para proteger la Amazonía y lidera junto al país un fondo global contra la destrucción de las selvas tropicales.
Poco después, vino la idea: las mismas herramientas podían servir para evaluar estructuras construidas por el hombre. Así surgió la idea de aplicar la técnica en puentes, aviones y oleoductos, creando una forma no invasiva de detectar grietas, filtraciones y otros problemas.
Boehm explica que el software envía ondas ultrasónicas por dentro de un objeto sólido. Sensores registran cómo el movimiento de las ondas cambia ante irregularidades internas. Estos datos se comparan con un “gemelo digital” perfecto de la estructura. Si hay diferencia, hay indicio de falla.
“Por ejemplo, utilizamos nuestro software para simular cómo una onda debería atravesar un oleoducto intacto. Cuando el resultado real difiere, encontramos el problema”, afirma Boehm.
Del laboratorio a la práctica
Transformar la investigación en producto fue un desafío. El equipo necesitó repensar el programa para garantizar estabilidad, practicidad y automatización total — desde la recolección de los datos hasta la imagen final que revela fallas.
Hoy, la plataforma funciona en la nube. Esto permite que cálculos antes restringidos a supercomputadoras se realicen en minutos por servidores comunes. Con esto, la tecnología ganó competitividad y pasó a adaptarse al uso diario fuera del ámbito académico.
Actualmente, Mondaic no ofrece solo software. Entrega sensores, consultoría especializada y soporte en la nube, creando un paquete completo para equipos de infraestructura que no tienen conocimiento en física de ondas.
Aplicaciones más allá de la ingeniería civil
Las posibilidades de uso son diversas. El equipo recuerda que las herramientas ayudaron incluso a descubrir un corredor oculto en la Gran Pirámide de Egipto. El software también ha sido aplicado en estudios de riesgo sísmico e incluso en el monitoreo de pruebas nucleares.
En Suiza, la startup mantiene una asociación con la Agencia Federal de Caminos (FEDRO) para inspeccionar puentes. Las ondas ultrasónicas recorren el concreto y revelan problemas como bolsas de aire, filtraciones de agua y juntas defectuosas, permitiendo reparaciones antes de que los daños se agraven.
El sector aeroespacial también ha entrado en el radar. Pruebas realizadas con la ETH Zurich y la FHNW mostraron que la tecnología puede identificar fallas de fabricación en componentes de fibra de carbono utilizados en aeronaves.
Mirar hacia adelante
El camino de Mondaic muestra cómo una herramienta creada para sondear otro planeta puede ganar importancia en la Tierra. Christian Boehm resume con una frase que mezcla ambición y realidad: “Quizás, un día, un componente inspeccionado por Mondaic vuele a Marte. Hasta entonces, tenemos mucho que hacer aquí en la Tierra.”
Con este espíritu, la startup sigue expandiendo los límites de la tecnología de ondas, trayendo para la ingeniería civil y para la aviación una capa extra de seguridad — todo inspirado por el desafío de mirar hacia dentro de Marte.
