El Pasto Colonião Invade Millones de Hectáreas en el Cerrado, Aplasta Especies Nativas y Se Convierte en Una de las Peores Amenazas Ambientales de Brasil.
Introducido en Brasil como una solución agrícola para la alimentación del ganado, el pasto colonião (Megathyrsus maximus, antes Panicum maximum) parecía, a primera vista, una promesa de productividad. Originario de África, el pasto crecía rápido, resistía a períodos de sequía y se adaptaba fácilmente a los suelos tropicales. Pero lo que se trataba como una oportunidad para la ganadería se convirtió en uno de los mayores problemas ambientales del país.
Hoy, el pasto colonião ocupa millones de hectáreas del Cerrado, avanzando sobre áreas de vegetación nativa y creando un escenario preocupante para científicos y ambientalistas: la creciente dificultad de recuperar ecosistemas degradados.
De la Promesa a la Plaga: Cómo el Pasto Se Convirtió en Villano
En los años 1960 y 1970, Brasil importó semillas de pastos africanos para expandir sus pasturas. El objetivo era atender a la ganadería en rápida expansión y mejorar la productividad en áreas hasta entonces poco exploradas. El colonião fue uno de los preferidos.
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Pero lo que nadie esperaba era su capacidad de dispersarse más allá del control humano. Adaptado al clima tropical, el pasto comenzó a invadir áreas de Cerrado nativo, compitiendo con árboles, arbustos y gramíneas locales.
Como crece rápido, llega a superar los 2 metros de altura, aplastando la vegetación original y alterando la dinámica natural del ecosistema.
Una Alfombra Verde que “Aplasta” el Cerrado
La invasión del pasto colonião tiene efectos devastadores. Al formar densas alfombras, impide la regeneración natural de las plantas del Cerrado. Especies típicas, que tardaron miles de años en adaptarse al régimen de lluvias y al suelo ácido, pierden espacio y terminan desapareciendo.
Además, el colonião alimente el fuego. Sus largos tallos secos funcionan como combustible para incendios forestales, que se propagan con mayor intensidad y velocidad. Esto no solo destruye la vegetación nativa, sino que facilita aún más la propagación del propio pasto, que brota rápidamente tras las quemas.
El Impacto en Números
Estudios indican que gramíneas exóticas, incluyendo el pasto colonião, ya ocupan decenas de millones de hectáreas en Brasil, gran parte en el Cerrado y en áreas de transición hacia la Amazonía. Cada año, la especie avanza, colonizando nuevos espacios, incluidos unidades de conservación y áreas de preservación permanente.
El impacto es directo sobre la biodiversidad: el Cerrado, conocido como la “caja de agua de Brasil” y hogar de especies únicas de fauna y flora, sufre un proceso de homogeneización. Donde antes había una rica diversidad de plantas, hoy se encuentran solo extensos campos de pasto, sin la capacidad de sostener la misma variedad de vida.
Costos Ambientales y Económicos
El avance del pasto colonião también genera impactos económicos. Para recuperar un área invadida, es necesario aplicar técnicas caras y demoradas, como desbroces constantes, uso de herbicidas y hasta la remoción manual en etapas iniciales. En proyectos de restauración ambiental, el colonião se convierte en el principal obstáculo, elevando costos y retrasando cronogramas.
Además, las áreas invadidas pierden valor ambiental y productivo. El fuego frecuente degrada el suelo, reduciendo su fertilidad y comprometiendo incluso la propia ganadería que, irónicamente, motivó la introducción de la especie décadas atrás.
La Difícil Batalla por la Restauración
Los investigadores señalan que la restauración de áreas invadidas por el colonião puede llevar décadas. El pasto tiene una alta capacidad de rebrotar incluso tras las quemas o cortes superficiales. Sus semillas resisten largos períodos en el suelo, lo que dificulta el control.
Algunas iniciativas ya buscan alternativas, como la siembra directa de especies nativas más resistentes o el manejo integrado del fuego. Pero los especialistas advierten: sin un esfuerzo coordinado y políticas públicas consistentes, la invasión seguirá avanzando y dificultando los compromisos de recuperación de áreas degradadas asumidos por Brasil en acuerdos internacionales.
Del Cerrado al Debate Global
El problema del pasto colonião no es solo brasileño. Las especies exóticas invasoras son hoy consideradas una de las cinco mayores causas de pérdida de biodiversidad en el planeta, según informes internacionales.
El avance del colonião en el Cerrado es parte de un fenómeno global: plantas y animales introducidos por el hombre que se transforman en plagas ecológicas.
En el caso brasileño, el impacto es aún más sensible, ya que el Cerrado es cuna de nacientes que abastecen las mayores cuencas hidrográficas del continente. Es decir, la expansión de este pasto no afecta solo la biodiversidad, sino también la seguridad hídrica y alimentaria del país.
El pasto colonião sintetiza un dilema brasileño: lo que fue traído como solución para la ganadería se convirtió en una amenaza ambiental silenciosa y de proporciones gigantescas. El Cerrado, ya presionado por la deforestación y la expansión agrícola, ahora enfrenta también el avance de esta especie que aplasta su vegetación nativa.
La gran pregunta es: ¿Brasil logrará contener a este enemigo invisible antes de que sea demasiado tarde? La respuesta definirá no solo el futuro de la biodiversidad del Cerrado, sino también la capacidad del país para cumplir sus metas ambientales y mantener su imagen como potencia verde global.


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