1. Inicio
  2. / Datos interesantes
  3. / De símbolo de lujo a embarcación olvidada: yate clásico frecuentado por Frank Sinatra y valorado en alrededor de 6 millones de dólares hoy intenta renacer con un audaz proyecto de restauración tras años parado.
Tiempo de lectura 7 min de lectura Comentarios 0 comentarios

De símbolo de lujo a embarcación olvidada: yate clásico frecuentado por Frank Sinatra y valorado en alrededor de 6 millones de dólares hoy intenta renacer con un audaz proyecto de restauración tras años parado.

Escrito por Fabio Lucas Carvalho
Publicado el 15/04/2026 a las 21:29
Seja o primeiro a reagir!
Reagir ao artigo

Abandonado por mais de 12 años en Wallasea Island, en Inglaterra, el yate clásico de 23 metros ligado a Frank Sinatra volvió a los focos tras ser asumido por un YouTuber británico, que quiere restaurar la embarcación de 1956 con tres cabinas, suite principal, motores Detroit y salón original de caoba.

El yate clásico de 75 pies asociado a Frank Sinatra será restaurado por el YouTuber británico Billy Pethericks tras permanecer abandonado por más de 12 años en Londres. La embarcación, hoy llamada Nostalgia 10, reúne señales profundas de deterioro, pero aún preserva rasgos marcantes de un pasado ligado al lujo, a la náutica clásica y a la presencia frecuente del cantante entre 1968 y 1974.

Frank Sinatra ocupaba un lugar destacado en la vida pública americana y mantenía una rutina marcada por el lujo y por bienes de alto estándar. Entre los símbolos de ese estilo de vida estaba un Burger de 23 metros construido en 1956, usado por él como refugio en un período de seis años.

Con el paso del tiempo, el barco dejó de representar el glamour que marcó su historia y pasó a cargar las marcas de una larga fase de abandono. Hoy, el yate clásico está distante del universo sofisticado que rodeaba a Sinatra y se presenta como una embarcación detenida en el tiempo, cubierta por óxido, polvo e infiltraciones.

Billy Pethericks asume proyecto de restauración del yate clásico

Billy Pethericks asumió la embarcación con la propuesta de realizar una restauración amplia y devolver vida al barco que hospedó al intérprete de “Fly Me to the Moon”. Antes del inicio de esta nueva etapa, presentó en su canal un tour mostrando el estado en que encontró el yate clásico tras años sin uso.

La embarcación tuvo origen en la Burger Boat Company y fue construida inicialmente para Victor McCormick, de Wisconsin. A lo largo de su trayectoria, pasó por diferentes nombres, incluyendo Heidi 3, King Tut y Another Toy 2, hasta llegar al nombre actual, Nostalgia 10.

En algún momento de su vida posterior, el barco aún sobrevivió como una especie de Airbnb, en una fase muy diferente de aquella asociada a los años de Sinatra. Ahora, con la propuesta de restauración, la embarcación vuelve a llamar la atención no por el lujo preservado, sino por el desafío de recuperar una estructura histórica bastante desgastada.

El costo de construcción fue estimado en US$ 500 mil, valor que correspondería hoy a cerca de US$ 6 millones. A pesar de estar reducido a una sombra de lo que ya fue, el barco aún permite identificar elementos que remiten a una era anterior de la náutica, anterior al dominio de heliportos, clubes de playa y cubierta de teca reluciente.

Interior preserva marcas de otra era

La actual ubicación del yate clásico es la Isla Wallasea, en Essex, donde permanece abandonado como un clásico americano de 23 metros. Lo que se ve desde el exterior es una silueta desgastada, rodeada de óxido y señales claras de deterioro, contrastando con los antiguos días de gloria en Hollywood.

En el interior, sin embargo, varios ambientes aún conservan características que ayudan a reconstruir visualmente el pasado de la embarcación. El comedor con ocho asientos presenta un tema náutico definido, con ventanales en el cubierta inferior, sillas tapizadas en rayas azules y rojas, cortinas coordinadas y un candelabro rústico de estilo vintage.

El ambiente también fue concebido con soluciones funcionales que se han mantenido. Hay una escotilla para servir comida directamente desde la cocina, además de manijas de ventana fabricadas en Nueva York que siguen funcionando para abrir y cerrar el vidrio.

El salón principal es otro espacio que concentra parte importante de la identidad del barco. Totalmente revestido en madera de caoba, reúne muebles y armarios de época, además de un televisor antiguo y una mesa de centro con patas cabriolé.

Esta composición refuerza el contraste entre la sofisticación original y el estado actual de la embarcación. A pesar de estar desgastado, el conjunto aún transmite la atmósfera de una fase en la que el yate clásico representaba confort, refinamiento y permanencia de estilo.

Camarotes, suite principal y cocina revelan desgaste

Las acomodaciones de huéspedes se encuentran en el cubierta inferior e incluyen tres camarotes con capacidad para hasta siete personas. Uno de los camarotes cuenta con cama individual, buen espacio para guardar pertenencias, luz nocturna de lectura y una pequeña ventana orientada hacia el mar.

Los baños también conservan características de otra época. Uno de ellos reúne inodoro de estándar marítimo, bañera completa y una pequeña ventana redonda sobre el inodoro, solución que garantiza iluminación y ventilación enmarcada por interiores típicos de las décadas de 1960 y 1970.

La suite principal llama la atención por su tamaño, especialmente para una embarcación de 23 metros. El espacio ofrece una cama grande, una litera lateral, amplia capacidad de almacenamiento, armarios empotrados y una escotilla de emergencia, aunque presenta bastante filtración de agua.

A pesar de los daños visibles, la estructura permite imaginar la antigua configuración del ambiente en su mejor momento. El escenario actual mezcla amplitud y elegancia original con el desgaste provocado por años de abandono y falta de mantenimiento.

La cocina aparece en condiciones de completo caos, pero aún preserva algunos componentes importantes. El espacio continúa con ventanales, fregadero, áreas de almacenamiento, además de un microondas y una lavadora que permanecieron a bordo.

Al lado de la cocina se encuentran los alojamientos de la tripulación, mostrando cómo la distribución interna fue organizada para conciliar operación y hospedaje. Estos ambientes refuerzan que el yate clásico fue concebido no solo para el ocio, sino también para ofrecer una estructura funcional durante la navegación.

La mecánica recibió actualizaciones modernas

A pesar del perfil tradicional del interior, la embarcación recibió adiciones modernas a su configuración original. Entre ellas se encuentran estabilizadores, piloto automático y dirección hidráulica Vetus, recursos que alteran significativamente la forma de operación del barco.

Después de las reparaciones, la expectativa es que el barco de 23 metros pueda ser controlado por joystick. Esta combinación de elementos antiguos y sistemas modernos crea una configuración inusual, en la que el encanto de época convive con soluciones técnicas más actuales.

La propulsión sigue a cargo de motores Detroit, conocidos por el sonido característico apodado “Screaming Jimmy”. Este ruido agudo se ha convertido en una marca del proyecto debido a la arquitectura de dos tiempos y a los compresores Roots.

El resultado es un conjunto que mezcla tradición estética e identidad mecánica bastante propias. En el caso de este yate clásico, la restauración podrá devolver no solo la apariencia de otra era, sino también la presencia sonora que marcó embarcaciones movidas por este tipo de motorización.

Pasado ligado a Sinatra mantiene embarcación en evidencia

Aunque Frank Sinatra quizás no fue el dueño del barco, pasó mucho tiempo en la embarcación entre 1968 y 1974. Este vínculo ayuda a explicar por qué el proyecto de Billy Pethericks despierta interés y mantiene el barco en evidencia incluso después de más de una década de abandono.

La restauración propuesta por el YouTuber se presenta como un intento de rescatar una pieza singular de la náutica clásica ligada a uno de los nombres más influyentes del siglo XX.

El yate clásico, hoy reducido a óxido, filtraciones y muebles envejecidos, aún conserva elementos suficientes para sostener la ambición de transformar ruina en legado recuperado.

La expectativa ahora se centra en los próximos pasos del trabajo de recuperación mostrado en el canal de Pethericks. Si avanza de forma exitosa, el yate clásico podrá dejar atrás los 12 años de abandono y retomar parte de la imponencia que lo transformó en refugio flotante de una era marcada por excesos, madera de caoba y lujo náutico.

Inscreva-se
Notificar de
guest
0 Comentários
Mais recente
Mais antigos Mais votado
Feedbacks
Visualizar todos comentários
Etiquetas
Fabio Lucas Carvalho

Jornalista especializado em uma ampla variedade de temas, como carros, tecnologia, política, indústria naval, geopolítica, energia renovável e economia. Atuo desde 2015 com publicações de destaque em grandes portais de notícias. Minha formação em Gestão em Tecnologia da Informação pela Faculdade de Petrolina (Facape) agrega uma perspectiva técnica única às minhas análises e reportagens. Com mais de 10 mil artigos publicados em veículos de renome, busco sempre trazer informações detalhadas e percepções relevantes para o leitor.

Compartir en aplicaciones
0
Adoraríamos sua opnião sobre esse assunto, comente!x