Conseguir un empleo va mucho más allá de enviar un buen currículum. La entrevista de trabajo es un momento decisivo y puede definir quién será elegido para el puesto. Muchos candidatos se pierden por falta de preparación o por cometer errores simples. Pero con algunos consejos prácticos, es posible destacarse.
Conseguir un empleo depende de muchos factores. Pero una buena entrevista de trabajo puede ser el diferencial.
La preparación, la postura y hasta los detalles en el post-entrevista hacen toda la diferencia en el proceso de selección. Muchos candidatos pierden oportunidades por falta de preparación o por cometer errores simples que podrían haberse evitado.
A continuación, reunimos consejos esenciales que ayudan en todas las etapas de la entrevista: antes, durante y después. Quien sigue estas orientaciones aumenta mucho sus posibilidades de conseguir el puesto.
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Antes de la entrevista de trabajo: cómo prepararse
La entrevista de trabajo comienza mucho antes del encuentro con el reclutador. Todo comienza con el currículum.
Él debe ser directo, bien estructurado y adaptado al puesto. Lo ideal es un currículum claro, con la información más relevante destacada.
Evita exagerar en el número de páginas o incluir datos innecesarios. Cada línea debe ayudar a mostrar por qué eres la mejor elección.
Otro punto importante es la fuente de los consejos que recibes. Evita seguir recomendaciones de quienes no están actualizados con el mercado.
Familiares y amigos pueden tener buenas intenciones, pero no siempre conocen el escenario actual.
Lo ideal es buscar ayuda de quienes trabajan en el mismo sector o ya han participado en procesos de selección recientes.
Si optas por utilizar el servicio de un centro de carreras universitario, investiga primero quiénes son los profesionales involucrados.
Verifica si tienen experiencia en reclutamiento. No siempre esas personas están preparadas para orientar con enfoque en el mercado actual.
Estudia la empresa con anticipación
Ir a una entrevista sin saber nada sobre la empresa es un error común. Muchos entrevistadores eliminan candidatos que demuestran desconocimiento básico. Hacer preguntas que están en el sitio web de la empresa, por ejemplo, muestra que el candidato no se preparó.
Estudia bien el perfil de la empresa. Conoce sus valores, su misión, sus productos o servicios y su cultura organizacional.
Entiende cómo tu experiencia puede contribuir a los objetivos de la empresa. Eso muestra interés real en el puesto.
Si es posible, descubre quiénes son los entrevistadores e investiga sobre ellos. Saber sus cargos e historial puede ayudar a crear conexión durante la conversación.
Usa plataformas como LinkedIn para obtener esta información.
Prepara tus respuestas con anticipación para la entrevista de trabajo
Durante la entrevista, necesitarás demostrar que tienes la capacidad para ejercer la función. La mejor forma de hacerlo es usando ejemplos reales de tu trayectoria. Para ello, una técnica eficiente es la STAR: Situación, Tarea, Acción y Resultado.
La técnica STAR es uno de los métodos más efectivos para responder preguntas de comportamiento en entrevistas de trabajo. Ayuda a estructurar tus respuestas de forma clara, objetiva y con impacto.
Debes contar historias profesionales que estén relacionadas con los requisitos del puesto. Explica cuál era la situación, qué debía hacerse, cuál fue tu actitud y el resultado que lograste. Esto da más credibilidad a tus respuestas.
Haz preguntas inteligentes
Las preguntas que haces también cuentan mucho.
Debes demostrar que has investigado sobre la empresa y que estás interesado en la función. Aquí hay ejemplos de buenas preguntas:
– ¿Cómo es la rutina diaria de esta función?
– ¿Este puesto es nuevo o alguien salió de él?
– ¿Cómo se evaluará el desempeño en los primeros meses?
– ¿Cuáles son los mayores desafíos de esta área?
– ¿Qué tipo de entrenamiento ofrece la empresa?
– ¿Hay oportunidad de promoción después de un año?
– ¿Cuáles son los objetivos de crecimiento de la empresa?
Estas preguntas ayudan a mostrar que estás comprometido con el éxito de la empresa.
Durante la entrevista: apariencia, postura y comunicación
La forma en que te presentas dice mucho. La ropa debe ser adecuada, incluso en entrevistas virtuales.
El estilo casual de algunas empresas no se aplica automáticamente a quienes buscan un puesto. El candidato aún necesita demostrar su valor.
Evita ropa muy informal, como sandalias, pantalones cortos, camisetas o jeans rasgados. Tampoco es necesario usar ropa demasiado formal, a menos que la empresa lo pida.
Lo importante es estar limpio, ordenado y con apariencia profesional.
No olvides cuidar el ambiente. Si la entrevista es por video, elige un lugar silencioso, con buena luz y fondo neutro. Evita cafés, áreas públicas o lugares con mucho ruido.
Mantén la cámara encendida todo el tiempo. Apagar la cámara puede parecer desinterés o inseguridad. La mayoría de los trabajos requieren contacto con personas, y esconder el rostro puede ser una señal negativa.
Evita ser acompañado por otras personas. Llevar familiares o amigos a la entrevista puede interpretarse como falta de madurez o autonomía. El proceso de selección es individual.
Si no sabes responder algo, mantén la calma
No siempre tendrás una respuesta lista para todas las preguntas. Y está bien. En esos momentos, puedes pedir que repitan o reformulen la pregunta.
Si no tienes experiencia directa en el tema, dilo y trata de relacionar con algo similar que ya hayas hecho.
Otra alternativa es pedir un tiempo para pensar y ofrecer la respuesta después, por correo electrónico. Esto muestra sinceridad y capacidad de adaptación — cualidades muy valoradas por los reclutadores.
Cuidado con las preguntas sobre salario y beneficios
Las condiciones de trabajo son importantes, pero elige el momento adecuado para preguntar sobre salario, vacaciones y jornada. Estas cuestiones deben dejarse para el final de la entrevista.
Al preguntar demasiado pronto sobre esto, puedes dar la imagen de que estás más interesado en no trabajar que en colaborar con la empresa.
Y aunque sea el momento adecuado, la forma en que preguntas cuenta mucho.
Prefiere preguntas más cuidadosas, como: “¿Puedes explicarme los beneficios ofrecidos para este cargo?” o “¿Cuáles son las políticas de descanso y asueto para esta función?”.
Así, muestras preocupación por el bienestar sin parecer desmotivado.
Cierra la entrevista con interés y educación
Antes de finalizar la entrevista, pregunta si puedes proporcionar más información relevante.
Di que sigues interesado en el puesto y pregunta sobre los próximos pasos del proceso. Esto muestra iniciativa y deja una buena impresión.
Demuestra disposición para aclarar cualquier duda adicional y reafirma que estás entusiasmado con la oportunidad. Estas actitudes pueden hacerte destacar entre los competidores.
Después de la entrevista: qué hacer
Inmediatamente después de la entrevista, envía un mensaje de agradecimiento. Esto debe hacerse en un plazo de 24 horas. El mensaje debe ser objetivo, educado y demostrar gratitud por la oportunidad.
Además, sirve como un recordatorio al entrevistador de que estás comprometido.
Si te invitan a una nueva entrevista o recibes una propuesta, responde lo más pronto posible. Si decides que ya no quieres el puesto, avisa también con rapidez y respeto.
Evita presionar al entrevistador por una respuesta antes del plazo acordado.
Si no sucede nada después de eso, espera una semana y envía un mensaje educado preguntando si hay novedades. Pero si pasa más de un mes sin respuesta, probablemente sea hora de seguir adelante.
Mucha gente cree que puede improvisar en una entrevista de trabajo. Pero la improvisación rara vez funciona. La preparación, el respeto y la comunicación son factores decisivos.
Cada etapa de la entrevista — desde el currículum hasta el mensaje de agradecimiento — debe tratarse con seriedad. En un mercado competitivo, los detalles más simples pueden ser los que abran las puertas a tu próximo empleo.

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