Joven americano de 17 años proyecta dron VTOL en casa, supera desafíos técnicos y llama la atención del MIT y del Departamento de Defensa
Mientras muchos jóvenes de su edad se ocupan con redes sociales y juegos, el americano Cooper Taylor, de apenas 17 años, sorprendió al sector tecnológico. En su propia garage, creó un dron VTOL — de despegue y aterrizaje vertical — con piezas impresas en 3D. El proyecto ya le ha generado US$ 23 mil en premios del Departamento de Defensa de los Estados Unidos.
La inspiración vino de un problema doméstico
Todo comenzó de forma simple. Taylor notó que el dron de su hermana tenía baja autonomía, volando solo durante 30 minutos. Curioso, decidió estudiar los modelos VTOL, que combinan la capacidad de despegue vertical con la velocidad de un avión.
Pronto identificó los principales obstáculos: el alto costo y el uso ineficiente de los motores, que permanecen apagados durante parte del vuelo.
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El dron: Solución creativa y económica
La respuesta vino con un proyecto ingenioso. Taylor creó un sistema de motores basculantes, capaces de alternar entre modos de vuelo vertical y horizontal.
Todo el dron fue hecho con piezas impresas en 3D y posee una estructura modular, lo que facilita el cambio de alas, cámaras, sensores y otros componentes. El costo final del modelo es hasta cinco veces menor que el de drones profesionales semejantes.
El adolescente hizo todo solo: codificación, soldadura, diseño de circuitos y montaje. Después de tres prototipos que fallaron, incluso con pérdidas financieras, el cuarto intento fue exitoso.
Desde entonces, ha estado mejorando el equipo y ya está desarrollando una versión aún más pequeña, que puede guardarse dentro de una mochila.
Aplicaciones prácticas y reconocimiento
El dron tiene un uso potencial en diversas áreas: agricultura, rescate, entregas médicas y preservación ambiental. La idea es democratizar el acceso a esta tecnología para quienes no pueden invertir en equipos caros.
A los 17 años, Taylor se prepara para iniciar una nueva etapa de su trayectoria. En el verano americano, comenzará a trabajar en el Laboratorio de Sistemas Autónomos Confiables del MIT, una de las instituciones más prestigiosas del mundo.
El joven ya se destaca como una de las promesas de la industria de drones — y su camino apenas está comenzando.
Con información de IGN.

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