Pabellón en City Bell muestra cómo ladrillos comunes pueden crear pared calada, filtrar luz, proteger privacidad y renovar la albañilería en un proyecto residencial argentino
En lugar de revocar la pared, arquitectos argentinos dejaron ladrillos comunes a la vista y crearon un pabellón calado que parece una instalación artística. La construcción se encuentra en City Bell, La Plata, Buenos Aires, Argentina, y utiliza paneles secos para formar una fachada con llenos y vacíos.
La información fue publicada por Brick Architecture, plataforma especializada en arquitectura con ladrillos. El proyecto es del Estudio Botteri Connell y muestra un uso diferente para un material muy conocido en la construcción brasileña: el ladrillo común.
El pabellón tiene 120m², registrado en el año 2016 y fue pensado para una obra residencial de pequeña escala. La solución no transforma el ladrillo en pared estructural común. Usa las piezas como una piel calada, con luz filtrada y más privacidad.
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Ladrillos comunes quedaron a la vista y cambiaron la apariencia de una obra residencial
El punto más curioso del proyecto está en la elección de dejar el ladrillo común como protagonista. En muchas obras, este material desaparece detrás de revoque, pintura u otros acabados. En el pabellón argentino, aparece como diseño de la propia fachada.

La construcción se realizó en un terreno suburbano en las afueras de La Plata, en un área que ya tenía una casa de apoyo a la piscina y una piscina. El nuevo volumen fue pensado para cuatro habitaciones usadas en fines de semana.
La lectura visual es diferente porque los ladrillos no forman una pared cerrada. Crean una trama abierta, parecida a una malla rígida, que separa ambientes sin bloquear todo.
Cómo los paneles secos usan 55 ladrillos enteros y 22 medios ladrillos en cada módulo
El sistema utiliza paneles de ladrillos autosustentables en construcción seca. En palabras simples, las piezas se organizan sin el mortero común, esa masa utilizada para unir ladrillos en una pared tradicional.
Cada módulo reúne 55 ladrillos enteros y 22 medios ladrillos. La alternancia entre piezas completas, piezas cortadas y espacios vacíos crea una pared medio abierta.
Este arreglo hace que el ladrillo trabaje de otra manera. En lugar de convertirse solo en una superficie pesada y cerrada, pasa a funcionar como un filtro visual.
El marco metálico ayuda a mantener la trama de ladrillos en su lugar
El conjunto utiliza un marco metálico para organizar las piezas. Esta estructura sirve como contorno para el montaje y permite que los ladrillos sigan un ritmo repetido, con partes llenas y partes vacías.
Brick Architecture, plataforma especializada en arquitectura con ladrillos, detalló que el cierre externo está formado por paneles secos autosustentables. Esto ayuda a entender por qué el pabellón no debe ser visto como una mampostería común.

La estructura principal también involucra planos horizontales y verticales de hormigón armado, que es hormigón reforzado con acero. Por eso, la pared de ladrillos calados no aparece como sustituto directo de una pared estructural tradicional.
La pared calada filtra la luz y protege la privacidad sin cerrar todo
La trama de ladrillos deja que la claridad pase por los vacíos entre las piezas. Con esto, la luz entra de forma filtrada, sin crear una fachada completamente abierta.
Este diseño también ayuda en la privacidad. Quien está afuera encuentra una barrera visual, mientras que las habitaciones continúan recibiendo luz y conexión con el área externa.
En los paneles de la fachada sur, la composición aún cuenta con posibilidad de desplazamiento. Esta solución permite abrir conexión entre las habitaciones y el exterior, sin abandonar la lógica de la pared calada.
El resultado recuerda al cobogó y al muxarabi, pero usa ladrillo común de otra manera
Para el público brasileño, la comparación más fácil está en el cobogó, pieza calada muy utilizada para dejar pasar luz y ventilación visual. El muxarabi también ayuda a entender la idea, pues es un tipo de cierre calado que protege la privacidad.

La diferencia está en el material y en el montaje. El pabellón usa ladrillos comunes, piezas enteras y piezas cortadas dentro de un sistema seco. Así, un material simple adquiere apariencia de obra experimental.
La fachada no se convierte solo en una pared. Pasa a formar parte de la experiencia del espacio, creando sombra, textura y movimiento visual.
Por qué este pabellón argentino llama la atención para la construcción en Brasil
El proyecto interesa porque usa un material común en una lógica menos obvia. El ladrillo sigue siendo ladrillo, pero deja de ser solo una pieza escondida en la obra.
Para la construcción brasileña, la idea abre una reflexión simple. Materiales conocidos pueden adquirir nuevas funciones cuando el proyecto cambia la forma de organizar, apoyar y exponer cada pieza.
Esto no significa que cualquier pared pueda hacerse así. Una solución con ladrillos sin junta tradicional depende de proyecto, estructura, apoyo y ejecución adecuada.
El pabellón de City Bell muestra que la innovación en la arquitectura no siempre necesita venir de un material raro o caro. A veces, aparece cuando una pieza antigua adquiere una nueva lógica de montaje.
La obra argentina transformó ladrillos comunes en fachada calada, filtro de luz y elemento de privacidad. ¿Crees que una solución así tendría espacio en casas brasileñas, o el ladrillo aparente aún se ve como demasiado simple por aquí?

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