Los tsunamis submarinos generados por la caída de icebergs en la Antártida están siendo investigados por un equipo liderado por el British Antarctic Survey, que usa satélites, drones, robots subacuáticos y modelos computacionales para entender cómo ondas ocultas mezclan calor, nutrientes y oxígeno, afectando clima, vida marina y derretimiento del hielo polar antártico también.
Los tsunamis submarinos provocados por el desprendimiento de icebergs en la Antártida han comenzado a ser investigados por un equipo internacional liderado por el British Antarctic Survey. La investigación fue divulgada el 15 de enero de 2026 y busca entender cómo la caída de grandes bloques de hielo en el océano puede generar ondas poderosas debajo de la superficie.
De acuerdo con el British Antarctic Survey, el fenómeno está siendo estudiado en la Península Antártica, con trabajos en la Estación de Investigación Rothera y a bordo del buque polar británico RRS Sir David Attenborough. La pregunta central es cómo estos eventos alteran la mezcla de calor, oxígeno y nutrientes en las aguas polares, con posibles efectos para el clima y los ecosistemas marinos.
Caída de icebergs puede generar ondas ocultas de varios metros

Cuando un iceberg se desprende del frente de un glaciar y cae al mar, la energía liberada no se limita al impacto visible en la superficie. Parte de esa fuerza puede esparcirse bajo el agua, formando tsunamis submarinos capaces de agitar diferentes capas del océano.
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Estas ondas ocultas pueden alcanzar varios metros de altura y provocar ráfagas intensas de mezcla oceánica. El punto más sorprendente es que el movimiento ocurre por debajo, lejos de los ojos, pero puede reorganizar calor, oxígeno y nutrientes en diferentes profundidades.
Descubrimiento cambia la visión sobre la mezcla del océano polar
Durante mucho tiempo, la mezcla de las aguas polares se asoció principalmente al viento, las mareas y la pérdida de calor en la superficie del océano. Estos factores siguen siendo importantes, pero los nuevos estudios indican que los tsunamis submarinos también pueden tener un papel relevante.
Cálculos iniciales sugieren que, en ciertos lugares, estas olas pueden rivalizar con la mezcla provocada por el viento y superar el efecto de las mareas en la redistribución de calor. Esto coloca la caída de icebergs como un proceso más importante de lo que se imaginaba en la dinámica del Océano Antártico.
Fenómeno fue observado por casualidad durante expedición científica
El fenómeno ganó atención después de que investigadores recolectaron datos oceánicos antes, durante y después de un evento de desprendimiento de icebergs en una expedición a la Antártida. La observación ocurrió a bordo del antiguo barco de investigación RRS James Clark Ross.
Este registro inesperado abrió una nueva línea de investigación. A partir de él, los científicos comenzaron a buscar respuestas sobre cómo se forman los tsunamis submarinos, cómo se propagan y de qué manera diferentes tipos de caída de hielo pueden generar olas con intensidades distintas.
British Antarctic Survey lidera nueva fase de la investigación
La investigación actual está liderada por el British Antarctic Survey, con participación de instituciones del Reino Unido, Estados Unidos y Polonia. El proyecto reúne oceanógrafos, especialistas en glaciares, modeladores climáticos y equipos de campo.
El objetivo es observar el fenómeno con más detalle y en diferentes condiciones. Los investigadores quieren saber si la estación del año, el tipo de glaciar, el tamaño del iceberg y el ambiente local cambian la forma en que los tsunamis submarinos nacen y afectan el océano.
Satélites, drones y robots subacuáticos entran en el trabajo

Para estudiar áreas demasiado peligrosas para el acceso directo, el equipo usa satélites, cámaras remotas, drones y vehículos autónomos subacuáticos. Estos equipos permiten observar frentes glaciares, registrar desprendimientos y medir los efectos físicos y biológicos de las olas.
La investigación también incluye algoritmos de aprendizaje profundo y simulaciones computacionales. Con esto, los científicos pretenden modelar cómo se generan los tsunamis submarinos, hacia dónde se desplazan y qué tipo de mezcla provocan en las aguas antárticas.
La mezcla puede traer agua caliente de las profundidades
Uno de los puntos más sensibles es el transporte de calor. Si la mezcla oceánica lleva más agua caliente desde las profundidades hacia el hielo, el proceso puede contribuir a acelerar el derretimiento de partes de la capa de hielo de la Antártida.
Este efecto aún necesita ser cuantificado con precisión. Pero la preocupación existe porque el derretimiento antártico está directamente ligado a la elevación del nivel del mar. Entender estos mecanismos ocultos ayuda a mejorar los modelos que intentan predecir cambios climáticos futuros.
Nutrientes y fitoplancton también pueden ser afectados
Además del calor, la mezcla generada por tsunamis submarinos puede alterar la distribución de nutrientes en el océano. Esto importa porque los nutrientes sostienen el crecimiento del fitoplancton, organismo microscópico que sirve como base para la cadena alimentaria marina.
Si la disponibilidad de nutrientes cambia, la productividad marina también puede cambiar. En regiones polares, donde hielo, océano y atmósfera están fuertemente conectados, pequeñas alteraciones físicas pueden extenderse a través de procesos ecológicos mayores.
Antártida aún guarda procesos poco conocidos
La Antártida sigue siendo una de las regiones menos comprendidas del planeta. Incluso con satélites y décadas de investigación, muchos procesos que conectan hielo, océano y atmósfera aún están siendo descubiertos.
El caso de los tsunamis submarinos muestra esto con claridad. Mientras el debate público suele centrarse en el hielo derritiéndose en la superficie, parte de la transformación puede estar ocurriendo por debajo, en el movimiento invisible de las aguas alrededor de los glaciares.
Calentamiento puede influir en la frecuencia de estos eventos
Una cuestión importante para los próximos años es saber si el calentamiento climático podrá aumentar la frecuencia o la intensidad del desprendimiento de icebergs. Si más bloques de hielo caen en el océano, eventos de mezcla asociados a estas ondas pueden volverse más comunes.
Esta respuesta aún no está cerrada. Lo que los científicos buscan ahora es producir datos suficientes para incluir mejor este proceso en los modelos oceánicos y climáticos, reduciendo incertidumbres sobre el futuro de la Antártida.
Ondas invisibles pueden cambiar la forma de entender el hielo antártico
Los tsunamis submarinos revelan que la caída de icebergs puede ser mucho más que un espectáculo visual de hielo cayendo al mar. Puede activar un mecanismo profundo de mezcla, circulación y redistribución de calor, oxígeno y nutrientes.
Ahora queda la pregunta: si ondas invisibles bajo la Antártida pueden influir en el derretimiento, el clima y la vida marina, ¿estamos prestando suficiente atención a lo que sucede debajo de la superficie del océano? ¿Crees que descubrimientos como este cambian la forma en que vemos el futuro de las regiones polares? Comenta tu opinión.

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