Proyecto francés apuesta por un dirigible eléctrico en forma de donut, con helio, propulsores orientables y cabina suspendida, para unir baja velocidad, control preciso y consumo reducido en vuelos de corta duración.
Un dirigible eléctrico francés en forma de donut, con cabina suspendida para dos personas, fue desarrollado para vuelos lentos, silenciosos y de bajo consumo en actividades como inspecciones, intervenciones en estructuras, observación y experiencias turísticas.
Llamado Aéronde, el proyecto usa helio para sustentación, propulsores eléctricos para maniobra y un formato circular pensado para reducir limitaciones comunes en aeronaves más sensibles al viento, según el fabricante.
La aeronave llama la atención por el diseño inusual: un anillo blanco de 15 metros de diámetro, con una góndola abierta sujeta debajo de la estructura.
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La semejanza con un donut es asumida por la propia empresa, que presenta el formato toroidal como parte central de la solución técnica, y no solo como identidad visual.
El proyecto fue desarrollado por la startup francesa Aéronde, fundada por Jérôme Delamare, profesor-investigador vinculado al G2Elab, laboratorio de ingeniería eléctrica de Grenoble.
La iniciativa recibió reconocimiento en el concurso francés de innovación i-Lab 2022-2023, promovido por el Ministerio de Educación Superior e Investigación de Francia, de acuerdo con el G2Elab.
La ciencia detrás del dirigible en forma de donut
El Aéronde es presentado por la empresa como un aeróstato eléctrico de despegue y aterrizaje vertical, movido por baterías y sustentado por helio.
En lugar de depender de alas, rotores de gran tamaño o alta velocidad para permanecer en el aire, utiliza un gas más ligero que el aire para compensar parte del peso de la estructura.
Dentro del anillo, hay 400 m³ de helio, volumen que genera poco más de 400 kg de sustentación, según Aéronde.
La carga útil informada es de 200 kg, lo que permite llevar dos personas y equipos dentro de la propuesta de vuelos cortos y misiones localizadas.
El formato toroidal, nombre técnico de la geometría en anillo, fue adoptado por razones operacionales.
El fabricante afirma que esta configuración reduce el efecto “veleta” observado en dirigibles tradicionales, facilita la entrada y salida de hangares independientemente de la dirección del viento, simplifica la fabricación del envoltorio y permite guardar el aeróstato en estructuras más bajas.
Esta combinación posiciona al Aéronde en una categoría diferente a la de aviones y helicópteros convencionales.
La aeronave no fue diseñada para competir en velocidad o alcance, sino para operar en desplazamientos controlados, con bajo consumo energético y capacidad de mantener posición en trabajos cercanos a estructuras.
Propulsores eléctricos y control a baja velocidad
El movimiento del Aéronde se realiza mediante tres propulsores orientables, cada uno equipado con cuatro motores eléctricos.
En total, son 12 motores alimentados por baterías de iones de litio, lo que permite desplazamientos en diferentes direcciones y mantenimiento de posición estática durante actividades de trabajo aéreo.
Los datos técnicos publicados por el fabricante indican una autonomía de alrededor de cuatro horas, velocidad económica de aproximadamente 20 km/h y consumo de cerca de 1,2 kWh por hora en condiciones estándar de uso.

La página técnica también informa que el conjunto de baterías tiene una capacidad total de 8 kWh.
En una divulgación anterior registrada por el G2Elab, el proyecto había sido descrito con un consumo total de 1 kWh por hora de vuelo y comparación con un helicóptero del tipo Écureuil B3, que consume cerca de 180 litros de queroseno por hora.
En la página actual de Aéronde, la comparación aparece con un consumo de aproximadamente 200 litros de queroseno por hora para un helicóptero usado en trabajo aéreo.
La diferencia entre los números se debe a las fuentes y los momentos de divulgación.
Para evitar extrapolación, los datos más recientes publicados por la propia empresa deben usarse como referencia principal, mientras que los valores anteriores permanecen atribuidos al material institucional del G2Elab.
Dirigibles eléctricos y emisiones en la aviación
La búsqueda de alternativas de menor consumo energético en la aviación aparece en un contexto de presión sobre las emisiones del sector.
Our World in Data estima que la aviación responde por cerca del 2,5% de las emisiones globales de CO₂, además de tener efectos climáticos adicionales asociados a factores que no se limitan al dióxido de carbono.
Aeróstatos y dirigibles no sustituyen aviones en rutas de larga distancia ni helicópteros en todas las operaciones.
Aún así, pueden atender nichos en los que baja velocidad, permanencia en el aire, silencio operacional y consumo reducido son características relevantes, como inspección de estructuras, monitoreo agrícola, eventos, telecomunicaciones temporales y respuesta a situaciones de emergencia, aplicaciones citadas por Aéronde.
La principal diferencia está en el tipo de misión.
Para observar un área, seguir una línea eléctrica, apoyar una operación localizada o posicionar técnicos y equipos a determinada altura, la velocidad deja de ser el factor central.
En esos casos, según el fabricante, la estabilidad y el control en punto fijo son aspectos más importantes del rendimiento.
Cabina suspendida y operación del Aéronde
La góndola, estructura donde se encuentran el piloto y el pasajero u operador, acomoda a dos personas y equipos.
Funciona como cabina y queda suspendida bajo el anillo de helio, en una configuración abierta que favorece la visión alrededor durante el vuelo y durante actividades cercanas al suelo o a estructuras elevadas.

Aéronde informa que la aeronave se clasifica en la clase 5 de la regulación francesa de ultraligeros, orientada a aeróstatos ultraligeros.
Para pilotarla, es necesario tener licencia apropiada, además de entrenamiento complementario ofrecido por la empresa.
En el campo de la seguridad, el fabricante afirma que el sobre opera con presión interna baja, de alrededor de 4 milibares.
Según la empresa, esta característica hace que el helio escape lentamente en caso de perforaciones, y la aeronave también fue demostrada en vuelo con solo uno de los tres propulsores en funcionamiento.
La página técnica informa además que el Aéronde puede operar bajo condiciones meteorológicas compatibles con la aviación general, incluyendo lluvia, baja visibilidad, viento de 15 km/h y temperaturas bajo cero.
En texto institucional del G2Elab, la resistencia a ráfagas de hasta 70 km/h aparece como expectativa asociada a los propulsores orientables.
Vuelos turísticos y disponibilidad en Francia
Además de las aplicaciones profesionales, Aéronde presenta la aeronave como experiencia turística.
La página dirigida a pasajeros describe vuelos de 20 minutos en el aeródromo de Grenoble-Le Versoud, en Francia, con un precio de €200 por vuelo y un límite de 95 kg para el pasajero.
La misma página informa, sin embargo, que los vuelos están actualmente suspendidos para permitir la construcción de nuevos modelos.
Por eso, la experiencia debe ser tratada como una oferta divulgada por la empresa, pero no como una operación regular disponible en el momento de la consulta.
El sitio de la fabricante no informa precio de compra, alquiler u operación comercial fuera de las experiencias y aplicaciones presentadas.
Tampoco hay, en las páginas consultadas, datos públicos suficientes para afirmar si la aeronave ya está disponible para clientes fuera de Francia.
El Aéronde muestra cómo conceptos asociados a dirigibles pueden ser adaptados a usos específicos, con electrificación, geometría toroidal y control por propulsores orientables.
En este caso, el diseño circular, la cabina suspendida y la baja velocidad forman una solución orientada a misiones en las que el desplazamiento preciso, la permanencia en el aire y el consumo reducido aparecen como prioridades técnicas declaradas por la fabricante.

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