La Pavimentación de la BR-319, entre Manaus y Porto Velho, Divide a Ambientalistas y Políticos al Poner en Riesgo Bosques Esenciales para la Formación de las Lluvias que Abastecen Grandes Regiones Agrícolas y Ciudades del País
La BR-319, carretera de casi 900 kilómetros que conecta Manaus con Porto Velho, es escenario de una disputa que atraviesa generaciones. Construida en los años 1970, la carretera es la única conexión terrestre entre el Amazonas y el resto de Brasil, pero más de la mitad de su extensión sigue sin asfaltar.
Durante la estación lluviosa, los tramos de barro se transforman en atascos, volviendo el recorrido prácticamente intransitable.
Mientras empresarios, políticos y habitantes presionan por el asfaltado total, científicos y ambientalistas suenan la alarma.
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El temor es que el proyecto acelere la deforestación en una de las áreas más conservadas de la Selva Amazónica, como relató el reportero Bernardo Esteves en un informe publicado en la revista piauí, tras recorrer la carretera en junio.
El Papel Invisible de la Selva y los “Ríos Voladores”
Los riesgos señalados por los expertos van mucho más allá de la pérdida de árboles. Estudios muestran que los bosques cercanos a la BR-319 son fundamentales para el equilibrio hídrico de otras regiones del país.
El grupo de la meteoróloga Marina Hirota, de la Universidad Federal de Santa Catarina, identificó que los árboles en un radio de 100 kilómetros alrededor de la carretera generan, cada año, cerca de 242 billones de litros de lluvia — el equivalente al 5% de toda la precipitación producida por la Amazonía.
Este volumen de vapor, cargado por los llamados “ríos voladores”, alimenta sistemas de lluvia que alcanzan el Cerrado, el Pantanal, el Pampa y la Mata Atlántica.
Sin este flujo, regiones agrícolas y centros urbanos en el Centro-Oeste, Sudeste y Sur pueden sufrir reducciones drásticas en las lluvias.
Impacto Directo en las Grandes Ciudades
El biólogo Philip Fearnside, investigador del Instituto Nacional de Investigaciones de la Amazonía (Inpa) durante casi cincuenta años, destacó a piauí que el impacto de la carretera trasciende la frontera amazónica.
Recuerda que estados como Mato Grosso do Sul, Paraná, São Paulo y Rio Grande do Sul reciben buena parte de las lluvias formadas a partir del vapor generado por el bosque atravesado por la BR-319.
“El área de la BR-319 es importante para el reciclaje del agua que sostiene incluso la ciudad de São Paulo”, afirmó Fearnside.
El investigador recordó que la capital paulista enfrentó crisis hídricas severas en los últimos años, provocadas por la escasez de lluvia y la caída del nivel de los reservorios.
Un Riesgo que Va Más Allá de las Fronteras del Bosque
Además de las consecuencias locales, la deforestación provocada por la pavimentación puede empujar a la Amazonía hacia el llamado punto de no retorno — etapa en la que el bosque pierde su capacidad de regeneración y se transforma en una sabana degradada.
Esto tendría un efecto directo en las metas climáticas de Brasil, dificultando el cumplimiento de los compromisos asumidos en el Acuerdo de París.
El aumento de las emisiones de carbono resultante de la destrucción del bosque comprometería no solo al país, sino también el esfuerzo global por limitar el calentamiento del planeta a menos de 2 °C sobre los niveles preindustriales.
Disputa Política y Obstáculos en el Licenciamiento
Durante décadas, el Instituto Brasileño del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables (Ibama) se negó a autorizar el asfaltado de la BR-319.
El organismo entendía que los emprendedores no presentaron pruebas de que la obra no causaría daños significativos a las comunidades tradicionales y al ecosistema local.
Esta posición cambió durante el gobierno de Jair Bolsonaro. Con el entonces ministro de Infraestructura, Tarcísio de Freitas — hoy gobernador de São Paulo —, el proyecto fue clasificado como prioridad nacional.
En 2022, el Ibama otorgó una licencia previa para la pavimentación, contradiciendo opiniones técnicas internas.
La decisión, sin embargo, no duró mucho. Poco tiempo después, la Justicia Federal anuló la autorización, alegando fallas en el proceso y ausencia de garantías ambientales.
Desde entonces, el asunto sigue en disputa judicial, sin perspectiva de resolución.
Nuevo Intento de Consenso entre Ministerios
Al final del año pasado, representantes del Ministerio del Medio Ambiente, del Ministerio de Transportes y de la Casa Civil llegaron a un acuerdo para la realización de una evaluación ambiental estratégica.
El objetivo es mapear todos los posibles impactos de la pavimentación de la BR-319 y proponer medidas de protección para el bosque y sus habitantes.
A pesar de este avance institucional, aún no hay fecha prevista para la conclusión del estudio ni para la divulgación de los resultados. El impasse, por lo tanto, continúa.
Mientras tanto, la BR-319 sigue dividiendo opiniones y simbolizando el dilema amazónico entre el progreso económico y la conservación ambiental.
Lo que está en juego no es solo el futuro de la carretera, sino también el equilibrio climático e hídrico de todo el territorio brasileño.
Con información de Folha Piauí.

Sou amazônia, moro nessa região e sei a dificuldade de locomoção nessa região, na época da covide tivemos uma amostra do quanto é importante um ligação por estrada, muitas mortes teriam sido evitadas se tivéssemos uma estrada trafegavel, para os cientistas mercenários que sempre inviabilizam qualquer projeto em áreas que seja do interesse de outros paises ou seja uma área que seja do interesse de outros países, esses cientistas ganham pra inviabilizar qualquer projeto nacional deixando essa região a disposição dos governos que lhes pagam gordas quantias através de ongs, tenho dois pontos de vista, o primeiro, essa rodovia já foi asfaltada no passado, e não houve o tal desmatamento da floresta que tanto é alardiado hoje, e o segundo é por que todo o mundo quer sacrificar os moradores daqui, em prol da destruição que eles causaram em seus países e estados, não somos responsáveis pela destruição das florestas do planeta destruíram tudo em nome do progresso, e agora somos responsáveis por não faltar chuvas em determinados estados, que cada governo cuide em reflorestar seus estados e nos deixem viver em paz sem interferência de ongs, cientistas, justiça, governos e outros que se achem donos da Amazônia, pro mais sou favor que nos separemos do Brasil e sejamos independentes!
É um **** mesmo.