Poeira cósmica artificial producida en laboratorio permite estudiar moléculas ligadas al origen de la vida y procesos que ocurren en el espacio.
Una investigación conducida en la Universidad de Sídney logró reproducir en laboratorio un material similar al polvo presente en el espacio, abriendo nuevas posibilidades para investigar cómo compuestos fundamentales para la vida pueden haber surgido en el Universo. El trabajo realizado por la doctoranda Linda Losurdo y el profesor David R. McKenzie, tuvo los resultados publicados en enero de 2026 en la revista científica The Astrophysical Journal.
La experiencia simuló ambientes extremos encontrados cerca de estrellas y explosiones estelares. Para ello, los investigadores utilizaron una combinación de gases sometida a condiciones similares a las del espacio, creando partículas microscópicas que reproducen características observadas en el llamado polvo cósmico. Según los autores, el descubrimiento podría ayudar a responder una de las cuestiones más debatidas por la ciencia: de dónde vinieron los ingredientes químicos que dieron origen a la vida en la Tierra.
Cómo se produjo el polvo cósmico artificial
Para crear el material, el equipo eliminó prácticamente todo el aire de tubos de vidrio utilizando una bomba de vacío. A continuación, se insertaron tres gases:
-
La industria apuesta miles de millones en el sodio del sal de mesa para crear baterías más económicas para vehículos eléctricos y almacenamiento de energía.
-
¿Adiós al miedo a la resonancia? Escáner corporal por ultrasonido mapea el cuerpo en 60 segundos en una piscina, sin radiación ni contraste, usando inteligencia artificial para exámenes preventivos más rápidos y cómodos.
-
En EE.UU., investigadores utilizaron iPhones y un dispositivo de $25 para convertir 22 hogares en un banco de datos, enseñando a robots a abrir cajones y manipular objetos como humanos.
-
IBM rompe la barrera del nanómetro y presenta un chip de 0,7 nm con casi 100 mil millones de transistores, arquitectura tridimensional y potencial para transformar la inteligencia artificial.
- Nitrógeno;
- Dióxido de carbono;
- Acetileno.
Después de esta etapa, la mezcla recibió una descarga eléctrica de aproximadamente 10.000 voltios durante cerca de una hora.
Bajo esta intensa energía, las moléculas presentes en los gases fueron descompuestas y reorganizadas en estructuras químicas más complejas. Con el paso del tiempo, estos compuestos se depositaron sobre chips de silicio posicionados dentro de los tubos, formando una fina capa de polvo similar al encontrado en ambientes espaciales.
Qué hace que el polvo cósmico artificial sea tan importante
Los investigadores explican que el polvo interestelar funciona como una especie de plataforma química capaz de favorecer la formación de moléculas orgánicas.

El material producido en laboratorio presentó combinaciones de carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno, conjunto conocido por la sigla CHON. Estos elementos participan en la formación de diversas sustancias consideradas esenciales para la vida.
De acuerdo con el estudio, comprender cómo surgen estas estructuras puede ayudar a esclarecer si los componentes básicos de la vida nacieron directamente en la Tierra o si llegaron al planeta transportados por meteoritos, cometas y otras partículas espaciales.
Firmas químicas confirman semejanza con material espacial
Uno de los resultados más relevantes del trabajo fue la identificación de las mismas marcas infrarrojas observadas en el polvo encontrado en el espacio.
Estas firmas funcionan como una especie de huella digital química utilizada por los científicos para reconocer materiales en regiones distantes del Universo.
La semejanza entre las señales emitidas por el material creado en laboratorio y aquellas observadas en ambientes cósmicos refuerza que el experimento logró reproducir procesos que realmente ocurren fuera de la Tierra.
Declaraciones destacan el potencial de la investigación
Linda Losurdo afirmó que los investigadores ya no necesitan depender exclusivamente de la llegada de asteroides o cometas para analizar este tipo de material. Según ella, la recreación de estos ambientes en laboratorio permite investigar su composición y comprender mejor su formación.
La investigadora también comparó el experimento con la creación de una pequeña parte del Universo dentro del laboratorio, destacando el potencial de la técnica para estudiar procesos ocurridos en estrellas antiguas y regiones donde nuevas estrellas están naciendo.

Lo que los científicos pretenden descubrir ahora
Una de las metas futuras del equipo es construir una amplia biblioteca de firmas infrarrojas obtenidas a partir de diferentes muestras de polvo cósmico artificial. Esta base de datos podrá auxiliar a los astrónomos en la identificación de regiones espaciales con características similares a las reproducidas en los experimentos.
El profesor David McKenzie, coautor del estudio y orientador de la investigación, afirmó que la técnica permitirá investigar condiciones imposibles de ser observadas directamente en el espacio. Según él, comprender factores como temperatura e intensidad energética durante la formación del polvo puede revelar detalles importantes sobre ambientes donde ocurren reacciones químicas asociadas a la vida.
Entre aproximadamente 3,5 mil millones y 4,56 mil millones de años atrás, la Tierra recibió gran cantidad de material proveniente del espacio a través de meteoritos, micrometeoritos y partículas interplanetarias. A pesar de que esta hipótesis es ampliamente estudiada, aún existen dudas sobre el origen de los compuestos orgánicos transportados por estos cuerpos celestes.
La recreación del polvo cósmico artificial representa una nueva herramienta para investigar este enigma. Al reproducir en laboratorio procesos que ocurren en estrellas, supernovas y nubes interestelares, los científicos pasan a tener acceso a información que puede ayudar a reconstruir etapas fundamentales de la evolución química del Universo y, posiblemente, del propio origen de la vida.
