Entienda cómo los voluntarios estructuran la base comportamental de los perros de asistencia y viabilizan el programa gratuito del Instituto Adimax
Primero, las familias socializadoras representan la base de la formación de un perro de asistencia en Brasil. Antes del entrenamiento técnico, el cachorro aprende convivencia, límites y adaptación social. Por eso, el Instituto Adimax, referencia latinoamericana en el sector, estructuró un modelo basado en el voluntariado responsable. Actualmente, según datos institucionales publicados en 2024, más de 100 perros de asistencia ya han sido entregados gratuitamente en diferentes regiones del país.
Además, como explica Fabiano Pereira, responsable técnico del Instituto, el proceso comienza temprano. Tan pronto como cumplen aproximadamente tres meses de edad, los cachorros son enviados a las familias voluntarias. Durante aproximadamente un año, por lo tanto, los perros están expuestos a la rutina urbana. En este período, aprenden a usar ascensores, visitar supermercados, esperar en filas, permanecer tranquilos en restaurantes y lidiar con ruidos y movimientos intensos.
Por lo tanto, esta etapa construye la base emocional y comportamental indispensable para la futura función. Además, la confianza, el autocontrol y la capacidad de adaptación se desarrollan progresivamente. Si ocurre una falla en esta fase, el rendimiento técnico posterior puede verse comprometido. Por esta razón, según el propio Instituto Adimax, el compromiso de los voluntarios se considera decisivo.
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Cómo funciona el ciclo de socialización y entrenamiento
Inicialmente, el perro permanece con la familia socializadora durante aproximadamente 12 meses. Durante este período, todos los gastos son cubiertos por el Instituto Adimax, incluyendo alimentación, vacunas, asistencia veterinaria e higiene. Aún así, como refuerza Fabiano Pereira, encontrar voluntarios comprometidos sigue siendo un desafío constante.
Posteriormente, después de completar el ciclo de convivencia social, el animal regresa a la sede del Instituto, ubicada en Salto de Pirapora (SP). A continuación, se inicia una etapa técnica de cuatro a seis meses. En esta fase, los perros son entrenados específicamente para actuar como perros guías y perros de asistencia.
Consequentemente, después de la formación, los animales son destinados a personas con discapacidad visual que cumplen con los criterios del programa. Según información institucional actualizada hasta 2024, la entrega del perro guía es totalmente gratuita para los candidatos seleccionados.
Relatos de voluntarios refuerzan impacto social
Al mismo tiempo, relatos de las familias socializadoras evidencian el impacto humano del programa. Dalete Souza, residente de Sorocaba (SP), afirma estar en el décimo perro socializado. Actualmente, acompaña al labrador Café. Según ella, algunos perros ya ayudan a personas con discapacidad, incluso a un niño dentro del espectro autista.
Por otro lado, Hidelma Ferreira describe la entrega del perro Pantera como un momento emocionalmente significativo. Aún así, según su testimonio, prevalece el sentimiento de misión cumplida. Así, el voluntariado adquiere un significado concreto al promover autonomía, movilidad e independencia a quienes reciben al animal.
Estructura y misión del Instituto Adimax
Fundado con un propósito social, el Instituto Adimax opera en una área de 15 mil metros cuadrados. La estructura incluye maternidad, caniles, clínica veterinaria, centro quirúrgico, área de suelta y espacios de entrenamiento. Además, hay un hotel para recibir a futuros tutores con discapacidad visual.
Actualmente, según datos institucionales, 53 colaboradores integran equipos técnicos, administrativos y de asistencia social. Además del Programa Perro de Asistencia, la institución mantiene otros 10 programas sociales orientados a la inclusión y apoyo de personas en situación de vulnerabilidad.
Por lo tanto, ser familia socializadora no exige experiencia previa en adiestramiento, pero requiere tiempo, responsabilidad y compromiso. Las inscripciones se realizan directamente a través del sitio oficial del Instituto, en la pestaña destinada a las familias socializadoras.
Así, desde la llegada del cachorro a la casa voluntaria hasta la entrega gratuita al beneficiario final, cada etapa sigue criterios técnicos rigurosos. De esta manera, el programa se mantiene centrado en la transparencia, responsabilidad social y conformidad con buenas prácticas institucionales, alineando impacto social y bienestar animal.
La inscripción se realiza directamente en el sitio, en la pestaña perro guía.

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