La Industria de Argentina Aspira a la Eficiencia de Brasil para Diversificar la Producción en la Fábrica de Caña y Impulsar la Economía Local.
La industria azucarera en Argentina está buscando inspiración en el modelo de Brasil para convertirse en una de las principales economías del país. El foco está en la diversificación de la producción en el sector energético, especialmente en la caña de azúcar. Recientemente, la fábrica esperaba el anuncio de una nueva variedad de caña transgénica, que se ha estado desarrollando durante unos diez años. Esta nueva variedad de caña puede ser cultivada en regiones que enfrentan la escasez de lluvias.
Expansión y Oportunidades para la Industria de la Caña
El presidente de la Compañía Azucarera Los Balcanes, Jorge Rocchia Ferro, destacó que la nueva variedad de caña es resistente al glifosato y a la sequía.
También mencionó que se han firmado acuerdos con Brasil para desarrollar una caña que soporte heladas y la plaga Diatraea.
-
Con 50 toneladas de residuos plásticos, se montó un puente de 30 metros sobre un río en Escocia; parece una obra común, pero no usa madera ni acero tradicional y además puede ser desmontado.
-
Sin hormigón, sin limpieza tradicional y sin separación común, un bloque hecho de plástico reciclado transforma residuos problemáticos en una pieza rígida para muros y estructuras.
-
Con 1.500 botellas de plástico y bambú, una casa sencilla y triangular se transforma en un refugio de emergencia, nace de basura urbana, puede ser montada colectivamente y puede ser una opción en áreas remotas y crisis humanitarias.
-
Con 6.200 juguetes desechados, una casa de 357 m² en la India transforma basura plástica infantil y tierra comprimida en pared, fachada colorida y una curiosa atracción para los niños del vecindario.
Ferro cree que la implementación de esta tecnología podría aumentar significativamente el área agrícola, previniendo una inversión de alrededor de US$ 2 mil millones en Tucumán, donde se encuentra la fábrica.
La estrategia de la industria de caña en Argentina también implica la ampliación de la diversificación de usos de la caña, reduciendo la dependencia del consumo alimentario.
Esta dependencia puede presionar los precios del azúcar. Uno de los enfoques de esta estrategia es aumentar la producción de bioetanol, un biocombustible que se mezcla con la gasolina.
A pesar de que el bioetanol ya está presente en el mercado argentino desde hace muchos años, la última década se ha caracterizado por inestabilidades debido a los frecuentes cambios en las regulaciones que afectan la industria.
Los productores de caña enfrentan desafíos con los precios que no cubren los costos mínimos de producción.
Actualmente, los productores de caña reciben alrededor de 657 pesos por litro, un valor por debajo de lo necesario, que debería ser superior a 900 pesos.
El sector de la caña clama por un aumento en el precio a al menos 720 pesos por litro. Esta cifra se considera viable con el proyecto de Ley de Biocombustibles que se está discutiendo en el Congreso.
Nuevas Reglas y Expectativas para el Sector
La propuesta de nueva legislación reduciría la influencia de la Secretaría de Energía en la definición de precios, permitiendo que esos precios fueran determinados a través de licitaciones entre los participantes de la cadena productiva de la caña.
Además, la ley aumentaría progresivamente el porcentaje de mezcla de bioetanol y abriría espacio para la entrada de nuevas empresas, como las petroleras.
El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, expresó la necesidad de reglas claras que promuevan una competencia justa y equilibrada en la industria.
La industria azucarera argentina, además de centrarse en la producción de azúcar para el mercado interno y la exportación, también invierte en la utilización de residuos de caña para generar energía renovable.
Recientemente, se inauguró el cuarto proyecto de cogeneración de energía eléctrica a partir del bagazo de caña.
Tras la extracción del jugo, la fibra seca se procesa y se utiliza para generar vapor que mueve turbogeneradores, resultando en alrededor de 20 MW de energía eléctrica.
Esta energía generada es suficiente para abastecer la planta industrial, y el excedente se inyecta en el sistema interconectado nacional.

¡Sé la primera persona en reaccionar!